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'El gobernador es el abogado de Duarte y Maru por irregularidades en el proceso'

La acusación que tiene contra Maru Campos se le está cayendo a pedazos: legista

Archivo/ El Diario

Federico Martínez/ El Diario

martes, 09 febrero 2021 | 12:35

Chihuahua.- Las irregularidades y errores cometidos en el proceso han convertido a Javier Corral en el abogado de César Duarte y Maru Campos, señaló el vocero de la Federación de Colegios y Barras de abogados, Ernesto Avilés, quien aseguró que el caso contra Maru se le está cayendo a pedazos.

“La acusación que tiene contra Maru Campos se le está cayendo a pedazos porque el principal abogado defensor, tanto de César Duarte como de Maru Campos es precisamente Javier Corral, en base a todos esas irregularidades y errores que ha cometido”, citó.

Referente a Corral, el abogado comentó que el mandatario podrá saber mucho de política, pero que, en el aspecto legal, en el derecho penal no sabía. Hizo referencia al caso de un notario que ocupaba un cargo temporalmente de dirigencia en el PRI y que, en clara venganza política, Corral Jurado pretendió quitarle la notaria.

“Y de ahí pues se enfrentó prácticamente con todo el colegio, con toda la infraestructura de colegios de notarios a nivel nacional y no les pudo hacer nada porque se demostró que toda su documentación estaba en regla”, citó.

El abogado comentó que Luis Raúl Flores, titular de la notaría número 4 y quien declaró que esos recibos él no los había certificado, era el encargado de checar la ética de los notarios, lo que le la certeza de decir si se acordaba o no de haber firmado tales documentos.

“Hay una gran inferencia y eso es lo que Javier Corral no ha entendido, usted va con un notario y le muestra un recibo original de una, pues de un recibo de luz, de agua y firma una copia y le dice quiero que se me certifique esta copia. Efectivamente, él coteja que sea exactamente la misma y le pone el sello”, citó.

Comentó que el notario público no está obligado a escribirla dentro del libro de actividades, lo que es diferente a una certificación de firmas, en donde quien están ahí su firma, tiene que hacerlo delante del notario para que este conste que efectivamente de su puño y letra, le pertenece a esa persona.

“Es una situación alarmante porque se supone que un gobernante debe cuando menos saber o si no sabe, preguntar, cuáles son las actividades que están dentro del protocolo y cuáles no, dentro del actuar dentro de un fedatario público como son los notarios”, concluyó.