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El mal que borra el recuerdo

En Chihuahua hay más de 40 mil adultos mayores con Alzheimer

Alejandra Sánchez / El Diario

miércoles, 21 septiembre 2022 | 19:16

“Mi abuelita Luz enfermó de Alzheimer; fue a partir de ese momento cuando su luz comenzó a apagarse. Ella fue diagnosticada en la segunda etapa de su enfermedad y lamentablemente, en ese momento, no teníamos tanta información por lo que fue más difícil comprender todo lo que estaba pasando”, expresó Lula Ortiz nieta de Luz, quien fue víctima de este padecimiento.

Luz tenía 66 años cuando fue diagnosticada. Ella falleció a los 74 en el 2007 a causa de esta enfermedad, la cual hizo que, con el paso del tiempo se le olvidaran más las cosas. 

“Cuando nos dijeron lo que ella tenía, me di cuenta de por qué se le olvidaban tanto las cosas… Todo comenzó un día en el  que se le olvidó su bolsa. Desde ese momento, las  cosas se le empezaron a olvidar más y más hasta que llegó un momento en el que, se veía en el espejo y no se reconocía; se insultaba y se autogritaba”, cuenta Lula. 

Desde 1994 la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Federación Internacional de Alzheimer establecieron el 21 de septiembre como  el Día Mundial del Alzheimer. 

Esta fecha, busca difundir información sobre este padecimiento con el objetivo de generar mayor conocimiento sobre la misma, concientizar a la población y que quienes la padecen asistan a grupos de apoyo.

El Alzheimer es una enfermedad progresiva y degenerativa del cerebro que provoca el deterioro de la memoria, el pensamiento y la conducta. Es considerada la demencia más común y se desconoce la causa de esta.

Esta, suele presentarse en tres etapas. La primera se desarrolla aproximadamente durante tres años, en ella se observa un paulatino deterioro en la memoria episódica, la persona olvida eventos recientes, no importa que hayan pasado 10, 15 o 20 minutos de un hecho determinado.

En la segunda etapa, todos los aspectos de la memoria empiezan progresivamente a fallar. Comienzan a surgir problemas de lenguaje (afasia), de funciones aprendidas (apraxia) y de reconocimiento (agnosia).

Finalmente, en la tercera etapa, se presenta una amplia y marcada afectación de todas y cada una de las facultades intelectuales. Los síntomas cerebrales se agravan, acentuándose la rigidez muscular, así como la resistencia al cambio postural. Pueden aparecer temblores y crisis epilépticas.

De acuerdo con el Gobierno de México; se estima que en el país, aproximadamente un millón 300 mil personas padecen la enfermedad de Alzheimer, cifra que representa entre 60 y 70 por ciento de los diagnósticos de demencia y afecta con mayor frecuencia a las personas mayores de 65 años.

Según datos periodísticos publicados en El Diario de Chihuahua, más de 40 mil adultos mayores del estado, padecen la enfermedad, la cual es progresiva y en la que los síntomas de demencia empeoran gradualmente con el paso de los años. 

Especialistas señalan que para tener una atención adecuada, es necesario el diagnóstico temprano y tratamiento integral de alta especialidad que se basa en medicamentos que estimulan y ayudan a prolongar la vida de las neuronas de la memoria para mejorar su calidad de vida.

La atención apropiada de las personas con este padecimiento también requiere la participación activa de quienes las cuidan, así como de sus familias esto debido a que no hay forma de que un paciente con Alzheimer avance sin el apoyo de otra persona.

SIN DISTINGUIR LA REALIDAD

Lula recuerda que, su abuela ya no distinguía la realidad y que incluso, en algunas ocasiones, ella se salía a la calle y decía que la estaban secuestrando cuando en verdad no era así. 

“Su enfermedad aumentó tanto que ella ya no sabía cuál era la realidad; me acuerdo mucho que una vez mi hermana le puso música de Vicente Fernández y ella creía que él estaba en la casa”. 

“Cuando ella se sentía en peligro se autogolpeaba; antes de su padecimiento ella era una mujer muy limpia. Le gustaba peinarse en el salón de belleza cada semana hasta que un día mi abuela Luz se fue apagando; después ya no tenía ese brillo en los ojos. Ya no tenía noción de a dónde tenía que ir al baño y bueno, sus últimos días, los pasó en cama”. 

¿Cuáles son sus síntomas?

La pérdida de memoria es un síntoma clave de la enfermedad de Alzheimer. Los primeros signos incluyen dificultad para recordar eventos o conversaciones recientes. A medida que la enfermedad avanza, los problemas de memoria empeoran y se desarrollan otros síntomas.

Al principio, una persona con la enfermedad puede ser consciente de que tiene dificultades para recordar las cosas y organizar los pensamientos. Es más probable que un familiar o un amigo note cómo empeoran los síntomas.

Los cambios que la enfermedad de Alzheimer produce en el cerebro generan problemas que van en aumento y que afectan lo siguiente:

Memoria

Todo el mundo tiene lagunas mentales ocasionales, pero la pérdida de la memoria asociada con la enfermedad de Alzheimer persiste, empeora y afecta la capacidad para desempeñarse en el trabajo y en el hogar.

Las personas con enfermedad de Alzheimer pueden exhibir las siguientes conductas:

  •     
  • Repetir afirmaciones y preguntas una y otra vez

        

  • Olvidarse de conversaciones, citas  o eventos, y no recordarlos después

        

  • Colocar sistemáticamente objetos personales en el lugar equivocado, a menudo en lugares absurdos

        

  • Perderse en lugares que ya conocen

        

  • Finalmente, olvidarse de los nombres de familiares y objetos de uso cotidiano

        

  • Tener problemas para identificar objetos con las palabras correctas, expresar pensamientos o participar en conversaciones

El pensamiento y el razonamiento

La enfermedad de Alzheimer causa problemas para concentrarse y pensar, en especial sobre conceptos abstractos, como los números.

Realizar múltiples tareas a la vez también resulta particularmente difícil, y controlar las finanzas, poner al día las cuentas y pagar las facturas en forma puntual son tareas que pueden plantear un desafío. A la larga, una persona con enfermedad de Alzheimer no puede reconocer y manejar los números.

Hacer valoraciones y tomar decisiones

La enfermedad de Alzheimer provoca un deterioro en la capacidad de tomar decisiones y juicios razonables en situaciones cotidianas. Por ejemplo, una persona puede tomar elecciones malas o inusuales en las interacciones sociales o usar ropa inapropiada para el clima. Puede ser más difícil responder de manera eficaz a los problemas de todos los días, como si se quema la comida sobre la hornalla o si se enfrenta una situación imprevista mientras se conduce.

Planificar y realizar actividades familiares

A medida que la enfermedad empeora, las actividades que, en algún momento, fueron parte de la rutina y que requerían el seguimiento de pasos secuenciales, como planear y elaborar una comida o jugar un juego favorito, se transforman en una dificultad. Con el tiempo, las personas con la enfermedad de Alzheimer avanzada a menudo se olvidan de cómo hacer tareas básicas, como vestirse y bañarse.

Cambios en la personalidad y en la conducta

Los cambios cerebrales que se producen en la enfermedad de Alzheimer pueden afectar el estado de ánimo y el comportamiento. Los problemas pueden incluir los siguientes:

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  • Depresión

        

  • Apatía

        

  • Aislamiento social

        

  • Cambios de humor

        

  • Desconfianza en los demás

        

  • Irritabilidad y agresividad

        

  • Cambios en los patrones de sueño

        

  • Desorientación

        

  • Pérdida de la inhibición

        

  • Delirios, como creer que te robaron

Habilidades preservadas

Muchas habilidades importantes se preservan por largos períodos incluso mientras los síntomas empeoran. Las habilidades preservadas pueden incluir leer o escuchar libros, contar historias y recordar, cantar, escuchar música, bailar, dibujar o hacer manualidades.

Estas habilidades pueden preservarse por más tiempo porque las controla una parte del cerebro que se afecta más adelante en el curso de este padecimiento. 

Con base en la experiencia de Lula; es indispensable que esta enfermedad sea más visibilizada y se le dé la importancia que merece ya que, esta no sólo afecta a las personas que son diagnosticadas sino también a todo el entorno familiar.