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En dos años, 593 niñas dieron a luz

Algunas, de apenas 10 años, han tenido que sobrellevar los síntomas de un embarazo a temprana edad

Alejandra Sánchez/El Diario

lunes, 11 julio 2022 | 08:30

Chihuahua, Chih.- A sus 10 años, Paola (nombre ficticio por garantía de derechos) tuvo que soportar durante nueve meses todo lo que conlleva un embarazo: desde los síntomas leves conocidos casi por cualquier mujer que es madre, hasta los más fuertes a la hora del parto. 

Este hecho fue denunciado en la columna de El Diario de Juárez, en la que además se cuestionó el por qué esta menor no tuvo más alternativas que dar a luz, acto que implica un riesgo, pero que es sumamente grave cuando se es alguien que aún no ha terminado su proceso de desarrollo. 

Sin embargo, ella no es la única que ha tenido que vivir esta experiencia a su corta edad, ya que de acuerdo con información proporcionada por la Secretaría de Salud, durante el 2020 y el 2021 593 niñas y adolescentes de 10 a 14 años pasaron ese mismo proceso en el estado. 

Lo anterior, sin contar las que se han sumado durante este 2022, pues de acuerdo con la dependencia, el conteo se hace hasta finalizar el año. 

En el editorial se refirió que esta pequeña transitaba de quinto a sexto año en la escuela primaria Abraham Lincoln y que tanto ella como el recién nacido se encontraban en situaciones muy graves de salud, eso sin poner sobre la mesa las esferas psicológicas, familiares, económicas y sociales, entre otras. 

Aunque se dio a conocer que dicho caso fue atendido de manera urgente por la Dirección de Gestoría y Atención Ciudadana, a cargo de José Mauricio Padilla, quien tuvo el consentimiento del director de Desarrollo Social, Arturo Urquidi, y quienes diseñaron un modelo para atender este tipo de problemáticas, la colectiva feminista Marea Verde señaló que en este caso habría que hacer una investigación, ya que hubo una posible omisión por parte de las autoridades. 

“El posicionamiento es el de ‘niñas, no madres’; y primero, hay que revelar cuál es el contexto de la niña, instar a las autoridades a que verifiquen, analicen y abran una investigación, por que incluso, en términos del embarazo adolescente, no sólo en el embarazo forzoso, todo embarazo adolescente es una violación y, sobre todo, este caso no se puede quedar así nada más”, expresó Mariela Castro Flores, vocera de Marea Verde. 

Asimismo, la columna dice que la Secretaría de Desarrollo Humano y Bien Común del Estado y el Sistema Integral de Protección a Niñas, Niños y Adolescentes deberían ser los encargados de atender los embarazos a temprana edad y que, en esta materia, Chihuahua sigue arriba de la media nacional, con cifras que rondan los 4 mil casos al año de mujeres que son madres entre la niñez y apenas la mayoría de edad.

Según datos del Sistema de Información en Salud, en el 2020 ocurrieron 10 mil 010 nacimientos en mujeres de 10 a 19 años en el estado de Chihuahua; de éstos, 381 son del grupo de edad de 10 a 14 años. 

Mientras que en el 2021 se presentaron 5 mil 687 nacimientos vivos en adolescentes de ese mismo grupo de edad,  y de éstos 5 mil 475 son de 15 a 19 años y 212 de 10 a 14. 

“En el editorial se habla de que varias entidades tuvieron conocimiento de ese embarazo, mismo que se desarrolló. Hubo otras que intervinieron ya cuando el producto nació, en mal estado y la niña también está en una situación de salud que debe estar siendo monitoreada de manera cercana”, señaló la activista Mariela Castro.

 Omisión por parte de la autoridad 

Además, la vocera de esta colectiva feminista dijo que incluso habría la necesidad de llevar a las autoridades que intervinieron y que posiblemente fueron omisas con las autoridades correspondientes para abrir una investigación y así saber quiénes fueron los responsables. 

“Debemos revisar quién o quiénes son los responsables y que esto se atienda, porque esa niña debió recibir orientación para que ese embarazo se interrumpiera; ya sabemos que quizá la cuestión legal en Chihuahua, por no ser legal, no se pudiera obligar, pero era obligación de las autoridades orientar a esa niña y trasladarla a la Ciudad de México o algún otro lugar en donde fuera posible porque ese embarazo se tenía que interrumpir”. 

Según las últimas modificaciones legislativas, se establece que en el caso de violación no hay límite de edad gestacional para realizar un aborto, es decir, que no hubiera pasado nada si ese embarazo hubiera excedido las 12 ó 13 semanas. 

“Ahí habría que preguntarse qué autoridades tuvieron conocimientos desde antes y preguntarse cuáles fueron los motivos de por qué permitieron que ese embarazo continuara, porque ahí sí fue un caso de agresión sexual, porque ninguna niña, ni siquiera una adolescente, puede consentir un embarazo. Pero tenemos que revisar cuáles fueron las autoridades que la rodearon”, refirió Mariela. 

Asimismo, externó que esto podría incurrir en una violación a los derechos humanos y que en caso de que se ubique a las personas involucradas, habría sanciones. 

“Los servidores públicos podrían quedar inhabilitados, pero también hay una sanción al Estado; se le emiten recomendaciones y esto tiene que ver primero con que la víctima tenga reparación del daño, a la niña como víctima directa, a las personas de su alrededor, a su mamá como víctimas indirectas y pues la reparación del daño es de por vida y es muy costosa”.

¿Qué dice la CEDH?

Por el caso de Paola se desataron varias interrogantes y varios posicionamientos, entre ellos el de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), quien catalogó este hecho como un asunto realmente grave. 

“A todas luces es realmente grave, habría que indagar varias cuestiones; para empezar, quién sería la persona que asumiría la paternidad, porque tratándose de una persona mayor de 14 años, podríamos estar ante la comisión de un delito o de una falta equiparable si fuera menor a un delito de violación por equiparación en razón de la edad de la menor”, expresó Néstor Armendáriz, presidente de la CEDH. 

Además, refirió que este hecho implica varios derechos, no sólo el de la seguridad sexual, sino de la libertad, el interés superior de la niñez y muchos otros. 

“Una niña de esa edad no está en condiciones de asumir la maternidad, ni siquiera de transitar por el proceso de embarazo, no es el momento oportuno para ello, obviamente, hay que cuidar que a ella no se le vaya a revictimizar ni mucho menos a el o a la bebé que haya dado a luz”, dijo el titular de este organismo.

‘Todo lo sucedido derivará en alteraciones severas a la vida de la pequeña’

De acuerdo con la opinión de Elizabeth Ruiz González, sexóloga y psicoterapeuta, todo lo sucedido derivará en alteraciones severas a la vida de la pequeña, biológica, social, psicológica, económica y familiar.

“Un embarazo a tan temprana edad nos demuestra una serie de eventos terribles, el más grave la violación de una niña, no existe un escenario donde una niña pueda dar consentimiento para tener una relación sexual, lo cual debe ser perseguido y resuelto”, explicó la especialista. 

Elizabeth Ruiz dijo que posterior a eso la niña, debió tener el acceso a un protocolo de atención a víctimas que incluyen la pastilla de emergencia, la cual prevendría el embarazo y de igual modo la profilaxis para evitar y atender una posible infección de transmisión sexual. 

“Al haber sufrido una agresión, no tener la atención preventiva sigue la atención correctiva, evitar que el embarazo se desarrollara”.

Un fallo en la sociedad 

La sexóloga y psicoterapeuta refirió que los protocolos están hechos para dar prioridad a la salud de las personas, pero hubo un fallo como sociedad. 

“Le fallamos como sociedad a la niña en protegerla, vivimos aún sin educación sexual de calidad, la violencia de género sigue sin erradicarse, la atención sigue siendo escasa o de difícil acceso. Y posterior a eso, los protocolos siguen siendo cuestionados. La realidad es que una persona de 10 años no puede hacerse cargo de un bebé, por lo tanto su familia verá dificultada su calidad de vida y las oportunidades que posiblemente le cambien”. 

En lo que respecta a su desarrollo vital, Elizabeth dijo que existe una alteración, puesto que a los 10 años el desarrollo cognitivo sigue en crecimiento y su capacidad de toma de decisión, de control de impulsos y razonamiento, no le permitirán asumir responsabilidades.

“Podemos romantizar la maternidad, imaginando que el ‘amor’ le podría compensar, pero el desgaste constante de la responsabilidad sólo podrá generar una disonancia y fuente de ansiedades. En el mejor de los casos si otra persona asume el rol de madre o padre, le quedará enfrentar la cultura que dicta que ‘el rol más importante es el de ser madre’, pero qué pasa si ella no lo elige o no era el momento, la culpa que como sociedad generamos tendría consecuencias”, finalizó la especialista.

De acuerdo con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), el embarazo forzado es aquel que le ocurre a niñas y adolescentes (especialmente menores de 15 años de edad) sin haberlo buscado o deseado, pues en la mayoría de los casos son abusadas sexualmente, engañadas, amenazadas y amagadas para tener relaciones sexuales e incluso, muchas de ellas son prostituidas.

Además, detalla que un embarazo forzado ocurre y se mantiene contra la voluntad de las niñas y, en consecuencia, presentan mayores riesgos de salud y desarrollo, puesto que se suman los riesgos derivados del impacto emocional de la violencia, la culpabilidad, el silencio, la falta de contención y de apoyo por parte de sus padres y otros familiares.

En Chihuahua

4 mil casos al año de madres entre la niñez y apenas la mayoría de edad

En el 2020 

10 mil 010 Nacimientos (De 10 a 19 años)

* 381 son del grupo de 10 a 14 años

2021 

5 mil 687 Nacimientos (De 10 a 19 años)

* 212 fueron en el rango de edad de 10 a 14 años

Fuente: Sistema de Información en Salud