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En el olvido, monumentos chihuahuenses

Impunidad y poca vigilancia convierten a monumentos chihuahuenses en objetivo para la delincuencia

De la Redacción
domingo, 19 mayo 2019 | 11:00
Francisco López/El Diario

En lugares alejados y con poca vigilancia se encuentran algunos monumentos emblemáticos de la ciudad, situación que historiadores como Manuel Salcido, representante de más de 40 historiadores chihuahuenses, han denunciado, con el fin de que se les brinde las medidas adecuadas para conservar el patrimonio material y cultural de los chihuahuenses. 


Esto luego de que una de estas esculturas, la del Jefe Apache Victorio fuera mutilada, acto de impunidad que consideran dará pasó a que los monumentos se conviertan en un objetivo para la delincuencia. 


La impunidad para los responsables de estos hechos, que afectan el patrimonio de todos los chihuahuenses, aunado a lo anteriormente citado es por lo que los historiadores de la ciudad creen que las estatuas puedan convertirse en un objetivo para la delincuencia. Tal es el caso de la estatua de Fernando Foglio Miramontes que ya había sufrido un robo.


A esta se le añade la de Manuel Gómez Morín, ubicada sobre la Avenida División del Norte, en la ciudad deportiva. En este lugar hay evidencia de que delincuentes quisieron remover esta placa, la cual está levantada de una esquina. Aunque no pudieron desprenderla, la misma continúa en este estado, lo que facilitaría su robo posteriormente. 


El caso más reciente y que levantó más indignación entre la comunidad de historiadores chihuahuenses fue el robo de una de las patas del caballo del Jefe Victorio. Dicha escultura fue cercenada con herramientas especializadas, por lo que el historiador Manuel Salcido detalló que puede tratarse de bandas que ahora tengan a estas esculturas como un objetivo debido a la poca vigilancia. Además de robar el cobre del lugar ahora arremetieron contra estos monumentos, sin que hasta el momento se hayan presentado detenidos. 


En el caso específico la escultura se aprecia un corte preciso que luego dejó pie a que esta pudiera ser arrancada. Los expertos consideraron que este material es fundido y luego vendido a alguna chatarrería. 


Asimismo otro de los monumentos que pudiera encontrarse a merced de los ladrones, es la estatua de Morelos que fue instalada sobre la carretera a ciudad Cuauhtémoc. Esta escultura carece de alguna protección y se encuentra en un sitio con poca densidad poblacional, tal cual era el caso de la estatua del jefe Victorio. 


Otro de los aspectos a destacar es también la desaparición de algunas piezas históricas que incluso quedan embodegados o se desconoce su paradero. Entre algunos de los casos se encuentra la placa de reconocimiento al poeta rarámuri Erasmo Palma, misma que se encontraba en la Plaza Mayor, entre los frisos, y la cual se “desapareció”, recordó Martín Chávez, dirigente estatal de los Pueblos Originarios de Chihuahua. 


A esto se añaden las armas antiguas que se encontraban en el Museo Hidalgo, del Palacio de Gobierno, mismas que sacaron del sitio y metieron a una bodega que se encuentra en el Museo Casa Juárez, pero que no están exhibidas, ni son revisadas para su correcto mantenimiento. 


A esta lista se añaden la escultura que adornaba el centro del Palacio de Gobierno, que actualmente no se sabe dónde está. En la ruta de hidalgo existía un águila en donde actualmente está la estatua de Zapata, sobre la calle Melchor Guaspe y Avenida Ocampo, actualmente desaparecida. 


Este tipo de acciones ha llevado incluso a la afectación de este patrimonio, debido a que luego de que la estatua del Jefe Victorio fuera reubicada, esta llegó con varias afectaciones que hoy día son testimonio del mal manejo con el que se realizó la reubicación, pues perdió el cabestro y parte de su rifle resultó con distintos golpes. 


La Dirección de Mantenimiento Urbano contabiliza en la actualidad un total de 166 monumentos distribuidos por toda la ciudad y para su mantenimiento se cuenta con una cuadrilla especial. Incluso en ella hay un restaurador profesional proveniente de la Ciudad de México.


En próximos días el grupo de historiadores representados por Salcido realizarán una colecta de firmas con el fin de que la estatua del Jefe Victorio sea restaurada y reinstalada en la Plaza del Ángel, donde fue colocada por primera vez.