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Encuentran en la basura la alegría de la Navidad

Viven al día hurgando entre los desperdicios

El Diario

Juan Carlos Núñez/El Diario

sábado, 26 diciembre 2020 | 20:55

Varios pepenadores del Relleno Sanitario pasaron estas fiestas navideñas en compañía de sus familias, y a pesar de que su trabajo diario sea hurgar entre la basura, no les impide tener buenos deseos para todos sus seres queridos, celebrar y de regreso a sus labores.

Los poco más de 250 recolectores independientes trabajan todo el año y son hasta ahora la única forma de reciclar en el basurero municipal, ya que aprovechan materiales para vender como el papel, cartón y aluminio principalmente, lo demás se cubre con tierra y el tratamiento correspondiente de siempre.

A diferencia de los trabajadores de Servicios Púbicos Municipales (SPM), a quienes este año se les brindan regalos, rifas, piernas, bono navideño, generalmente a los sindicalizados y eventuales pavo y galletas, los pepenadores solo cuentan con sus propios recursos obtenidos del trabajo diario; en ocasiones los organizados pueden regalar pollos, cerdo o pavos, pero no siempre es seguro.

Para Blanca Pacheco, de 71 años, quien ha sido pepenadora por más de 25, dijo que es una labor que siempre es difícil, pero lo hace para llevar sustento a su familia y a sus animales que cría.

“Sí, la pasamos bien. Todos juntos, ahí la llevamos. Ya cuando nos dejen entrar, volvemos a trabajar”, comentó la también abuelita trabajadora, quien con esfuerzo, energía y mucha dedicación recolectaba todo lo que podía ser útil.

Un caso similar es el de Ignacio Briones, quien a sus 60 años, es uno de los más longevos recolectores de PET y quien siempre espera dar los mejores ingresos a su familia, razón por la que no deja de laborar, y aunque pesados sean los días, va con toda la intención de obtener el mayor número de material, venderlo y solventar los gastos.

“Cenamos una piernita con la familia”, platicó el hombre, quien el 24 de diciembre laboró durante el tiempo que les permitían estar en el Relleno Sanitario, que era más corto y debían apurarse para sacar lo que pudieran e ir con sus seres queridos.

Subsisten de este oficio y esperan, como cada año, el apoyo de instituciones altruistas para tener su cena digna de estas fechas.