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Escapa ‘El Chueco’ por tercera vez

Falla operativo de diferentes corporaciones en Témoris

Miguel Silva/El Diario

jueves, 03 noviembre 2022 | 15:02

Por tercera ocasión José Noriel P. G., alias “El Chueco”, logró evadir la acción de la justicia durante un operativo que el Ejército Mexicano realizó en conjunto con la Fiscalía General del Estado (FGE) y la Agencia Estatal de Investigación (AEI), en el poblado de Témoris, municipio de Guazapares realizado durante la madrugada de ayer. 

“El Chueco” es buscado por su presunta responsabilidad en el asesinato de los sacerdotes jesuitas Javier Campos y Joaquín Mora, ocurridos en Cerocahui, el pasado 20 de junio; en los hechos también fueron asesinados el guía de turistas Pedro Heliodoro Palma Gutiérrez, así como Paúl Osvaldo Berrelleza. Los primeros operativos para su capturan datan del 2018, cuando se le responsabilizó por la muerte del profesor estadounidense Patrick Braxton Andrew, quien se encontraba de viaje en la sierra de Chihuahua.

Noriel P. G., se ha mantenido al margen de las autoridades, desplazándose entre las poblados de Témoris, así como en Bahuichivo y Cerocahui, del municipio de Urique, en que, incluso era patrocinador de un equipo de beisbol. 

Posteriormente, el pasado 27 de abril cuando la Secretaría de Marina realizó un operativo entre Bahuichivo y Cerocahui con la intención de detener a “El Chueco”, quien fue advertido de la presencia de los uniformados y logró escapar; en dicha intervención se logró la detención de dos personas identificadas como Juan de Dios S. G., de 29 años y el menor de iniciales C. A. C. L., de 16 años, a quienes se les aseguraron dos armas largas AK-47 y un arma corta. 

También se aseguraron 81 armas, de las cuales, 65 son largas y 16 cortas; 14 granadas calibre 40, cinco aditamentos lanzagranadas, 240 cargadores de diferentes calibres, 17 mil 871 cartuchos de diferentes calibres, además de cocaína, goma de opio, cristal y semilla de amapola, seis vehículos, dos con blindaje y uno con aditamentos de disparo. 

La FGE informó que, durante la madrugada de ayer se montó el operativo, luego de que ubicaran a “El Chueco” en el poblado de Témoris, municipio de Guazapares, localizado en las profundidades de la barranca, sin embargo, no se logró su detención. 

Las autoridades informaron sobre la detención de Fernando F. C., alias “El Cuervo” a quien identifican como operador cercano de “El Chueco”, que era buscado desde 2019 por el homicidio del activista Cruz Soto Caraveo ocurrido en la comunidad de Témoris. 

Cabe señalar que por el asesinato del activista, ya hay tres personas sentenciadas, siendo estas el exdirector de la Policía Municipal de Guazapares, Paulino M. R., así como Samuel Alejandro B. G., quienes, en conjunto con Ismael Q. A., hicieron uso de recursos públicos para cometer los delitos que implican violaciones a los derechos humanos. 

El nombre de José Noriel P. G., alias “El Chueco”, salió a relucir a nivel nacional e internacional tras los hechos ocurridos en Cerocahui y que, a la fecha han sido detenidas 20 personas, entre ellas primos directos de El Chueco que tuvieron participación en los asesinatos de las cuatro víctimas. 

El 8 de agosto fue detenido Gilberto P. V., alias “El Shakira”, primo y mano derecha de Portillo Gil en un campamento instalado sobre una brecha que conecta la comunidad de Tubares, en Urique, con el municipio de Choix. 

El 6 de julio fue detenido el también primo del Chueco. Julio César N, en la ciudad de Mexicali, Baja California, quien brindó información para la localización de Paul Berrelleza, de 22 años, asesinado ese 20 de junio por el capo del Cártel de Sinaloa. 

Destaca el caso de César Iván P. P., otro primo del capo criminal quien fue aprehendido junto a Humberto B. C. en la comunidad de Cuiteco en posesión de armas largas calibre .233, un arma corta calibre .45 y dosis de cocaína y mariguana. 

Aunque a ellos no se les relaciona por parentesco, José Pablo M. Q., alias “El Barbas”, y Alfredo Evaristo A. L., alias “El Chispa”, detenidos el 13 de julio en las brechas que unen los poblados de Bahuichivo y Cerocahui, participaron directamente en desaparición en la inhumación del joven Paul Osvaldo.