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Esperanzados, floricultores ante semáforo amarillo

Ojalá sea cierto que los van a abrir, eso nos fortalece mucho a nosotros: Salvador Legarda, productor de flores

El Diario

Juan Carlos Núñez/El Diario

martes, 29 septiembre 2020 | 22:33

Floricultores de los ejidos Tabalaopa y Palestina se encuentran esperanzados ahora que con el cambio del semáforo amarillo dentro de la contingencia sanitaria por el coronavirus, especialmente por la próxima apertura de los panteones y los días más fuertes de venta que vienen, luego de que en meses pasados tuvieron pérdidas significativas. 

Tal es el caso de Salvador Legarda de 61 años, quien tiene más de cuatro décadas dedicado a la producción de flores variadas, que reconoció haberle afectado mucho la pandemia, ya que usualmente sembraba motas de obispo, crisantemos, cempasúchil, girasoles, mano de león, nube, de hasta 80 surcos, pero durante todo el semáforo rojo y naranja las ventas fueron hasta menos de la mitad de lo que en otros años. 

Usualmente vende a florerías y vendedores cercanos a los panteones municipales de la colonia San Jorge, sin embargo los días más elevados de venta como el 14 de febrero, el Día de las Madres y generalmente todo el año, bajaron significativamente, ya que perdió un ingreso calculado de hasta 30 mil pesos o más. 

Antes del cambio de semáforo, varios de los floricultores habían comentado tener temor a perder la inversión tanto de semillas, fertilizante, riego, pago de trabajadores y veneno, por lo que limitaron un poco la siembra o cosecha. 

En el caso de “Chava”, comentó que los días previos al Día de Muertos y hasta el 15 de noviembre, la venta de flores es muy buena, por lo que el que abran los cementerios es un aliento para que este año no sea tan catastrófico como en un principio. 

“Ojalá sea cierto que los van a abrir, eso nos fortalece mucho a nosotros. Esperemos que sí, porque nos dará más alivio para seguir trabajando. Prácticamente toda mi vida me he dedicado a las flores. Antes compraba y vendía. Ahora siembre, doy mantenimiento, cuido, riego, cosecho”, platicó el floricultor. 

En esta zona hay poco más de 10 productores con varias hectáreas dedicadas a la siembra de bellas flores, que es toda una tradición familiar, dependen muchas personas de ello y son proveedores de una gran cantidad de florerías en la ciudad.