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Impulsor de la libertad de expresión

Estatua de Francisco Zarco, subsiste a pesar del tiempo y del vandalismo

Se alza de pie en la plaza ubicada frente a la Unidad de Bajo Riesgo

Francisco López/El Diario

Juan Carlos Núñez/El Diario

sábado, 17 julio 2021 | 05:00

El busto de Francisco Zarco, ubicado en la Plaza 5 de Febrero, ubicada frente a la Penitenciaría de Chihuahua en la Avenida 20 de Noviembre,  que limita con Calle 22, Calle 20 y la Ignacio Ramírez, representa a uno de los coroneles en la defensa de la patria frente a invasores y guerras extranjeras, pero también un ícono de la política, historia y el periodismo.

En el centro de la plaza está la escultura, obra del escultor juarense,  José  Guadalupe Díaz Nieto, que a pesar de que se ha mantenido en buen estado y cuidados, a su alrededor ha sufrido los estragos del vandalismo.

El nacido en Durango el 4 de diciembre de 1829, fue miembro del Congreso Constituyente de 1856 y un notable escritor liberal de la Reforma Considerado uno de los padres fundadores del periodismo escrito y del periodismo republicano.

Históricamente y de acuerdo con los archivos de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), En 1848 es nombrado oficial mayor del Ministerio de Relaciones Exteriores. Su actividad literaria y periodística inicia dos años después cuando funda con Antonio Pérez Gallardo el diario "El Demócrata" al tratar temas sobre las reformas indispensables para el progreso de la sociedad, política y partidos políticos entre otros. Crítico del sistema, con su espíritu liberal escribe en contra del general Mariano Arista, por lo que empiezan las persecuciones y final del periódico. En 1855 se adhiere al Plan de Ayutla y es electo diputado. Durante su estancia en la Cámara, escribe las más notables crónicas parlamentarias de la historia. En el periódico “El Siglo Diez y Nueve”, donde fue editor y redactor en jefe, Zarco se opuso al golpe de Estado preparado por Félix Zuloaga en contra del gobierno de Ignacio Comonfort, por lo que de nuevo fue perseguido, desde su escondite, denuncia en folleto Las matanzas de Tacubaya; en clandestinidad, sirvió en la capital misiones al gobierno de Benito Juárez, el 13 de mayo de 1860 fue aprehendido y torturado. Encarcelado durante siete meses reducido a una pequeña celda donde contrajo la tuberculosis, salió en diciembre de 1860. Las fuerzas represoras de los gobiernos no logran silenciarlo, continúa su labor en “El Siglo Diez y Nueve” y al periodismo, bajo el pseudónimo de Fortún.

En dicho diario fue multado en numerosas ocasiones y perseguido por sus críticas al gobierno de Antonio Santa Anna y donde apoyó eficazmente el afianzamiento de la Reforma.

El trabajo de Zarco tuvo alcance internacional, escribió en los periódicos extranjeros como: “El Mercurio de Valparaíso”, “El Correo de Santiago de Chile”, “La Nación” y “El Pueblo de Buenos Aires”.

En 1861, el presidente Benito Juárez nombra a Zarco, ministro de Gobernación y de Relaciones Exteriores, pero el liberal, renuncia a los cargos para dedicarse por completo a su labor periodística. El mismo año se decreta la Ley de Imprenta, suscrita por Zarco, quien defendía la libertad de expresión, los derechos populares y la causa republicana. Esta Ley, da libertad de escribir y publicar escritos sobre cualquier tema. Tres años después, en septiembre de 1864, se exilió en Nueva York. En ese lugar permaneció al lado de su familia hasta el triunfo de la República en 1867.

Murió a causa de una tuberculosis pulmonar en México el 29 de diciembre de 1869. A su muerte se le declaró Benemérito de la Patria. Su nombre está inscrito en la Cámara de Diputados. Sus restos reposan en el histórico Panteón de San Fernando, donde también reposa el cuerpo de Benito Juárez.

Este busto en honor al ilustre mexicano, luce en un espacio que a pesar de no ser uno de los más antiguos por su infraestructura, aún permanece con cierto mobiliario de mediados del siglo pasado como faroles y bancas, éstas últimas a pesar de que se les ha dado mantenimiento con pintura, existen al menos tres con deterioro o con los asientos quebrados.

Generalmente hay atención por parte de vecinos  o por los boleros que se ponen ahí que riegan una parte de las áreas verdes para que las diferentes especies de árboles puedan estar en buen estado. 

El lugar fue testigo de sucesos muy controversiales como aquel julio de 1990, cuando se registró una fuga masiva de la antigua Penitenciaría, ahora simplemente Unidad de Bajo Riesgo (UBR).