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'Favorecer la cultura de la denuncia no es algo que convenga'

Chihuahua ocupa el primer lugar en llamados de emergencia relacionados con incidentes de violencia contra la mujer

Salud Ochoa/El Diario

jueves, 25 noviembre 2021 | 19:10

Según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública -Sesnnp- Chihuahua ocupa el primer lugar en llamados de emergencia relacionados con incidentes de violencia contra la mujer. Pero ¿Qué ocurre cuando esas mujeres violentadas no pueden salir de casa a denunciar porque allí está el agresor o porque no pueden hacerlo en horario de oficina en el que trabajan los centros de atención? 

“Es una situación difícil cuando no se tiene acceso a esos espacios. Sobre todo, cuando en casa hay un agresor que además te violenta económicamente porque tienes limitados los recursos, no te permite trabajar afuera y si lo haces te fiscaliza lo que ganas y en qué lo gastas. Controla tu tiempo, no te deja salir o te interroga cuando te tomas una mañana para ir al centro de atención. Ese es otro problema porque los centros solo trabajan en horario laboral”, indica Mariela Castro. 

Además, señala, hay un cambio en el modelo de atención por parte del Instituto de las mujeres, en el que su prioridad es reducir el índice de divorcios. 

“Esto es una grave amenaza. El modelo de atención del Ichmujer hoy día tiene otra perspectiva y es una de las amenazas que eventualmente estábamos previendo. Es la perspectiva de familia, es decir, su prioridad es reducir el índice de divorcios y mantener unida a la familia a costa de lo que sea y eso incluye la vida y la salud integral de las mujeres. Ha mudado sus objetivos a otros lados y es un gran riesgo no solo porque las mujeres verán mermada su calidad de atención, sino porque también el personal va a dejar de recibir capacitaciones porque los recursos que se necesitan para capacitación y la contención emocional que requieren los profesionales se van a ir a otro lado y ya está sucediendo. El modelo de atención hoy está orientado a darles estímulos económicos que no sirven de nada cuando vives violencia. Los descuentos en tiendas departamentales o restaurantes caros son inútiles si no tienes dinero para pagar el camión para ir al Cavim. Atender, prevenir y erradicar la violencia contra las mujeres no está dentro de las prioridades del instituto”, enfatiza. 

Aunado a lo anterior, está la parte de las denuncias, donde a decir de la entrevistada, se presentan conductas recurrentes que revictimizan y desalientan a las víctimas. 

“Cuando hacemos acompañamiento a las víctimas los tiempos de espera en la Fiscalía son larguísimos. Hay mucha revictimización dependiendo de la vulnerabilidad de las víctimas y si pertenecen a un sector desde mujeres trans, niñas, trabajadoras sexuales, mujeres de escasos recursos económicos. El asunto de no querer incrementar la carga de trabajo abriendo carpetas de investigación enfoca los esfuerzos de la Fiscalía de la Mujer a no abrir las denuncias. Sobre todo, porque por ley la conciliación no es algo que este permitido, no puede enviarse a una víctima a conciliar con el agresor, pero lo que hace la fiscalía es convencerlas de que no denuncien. Emiten juicios, hacen críticas, emiten opiniones y con eso las víctimas pierden las ganas de denunciar”. 

Castro asegura que hay un choque entre la formación, la capacitación y sobre esta perspectiva con la que se atiende en los centros de justicia, donde la cultura de la denuncia no es algo que les favorezca. 

“La FEM trabaja los estímulos a partir de resultados y entre menos carpetas de investigación haya les apunta mejor a poder atender los casos que tienen y están buscando a toda costa que no se incrementen. Entonces favorecer la cultura de la denuncia no es algo que les convenga y eso obliga a las mujeres a que, cuando van a denunciar hacerse acompañar de alguien de una organización que pueda estar vigilando y observando el ejercicio adecuado de las autoridades para que el trato no sea revictimizante, se contemple el cuidado de la víctima y que el estado provea lo que tiene que proveer. Cuando hay violencia sexual al interior del hogar -por ejemplo- se pueden ofrecer herramientas como la interrupción del embarazo a través de la norma 046 y eso, por cuestiones de creencias, criterios personales o morales de los ministerios públicos no se ofrece”. 

En este escenario, y en el marco de la conmemoración del Día Internacional para la eliminación de la violencia contra la mujer, los logros significativos aún están lejos de concretarse porque la brecha salarial sigue presente a pesar de que las mujeres estén cada vez mejor preparadas, con una diferencia del 13 por ciento según el IMCO. Porque las mujeres invierten 2.6 veces más tiempo que los hombres en tareas de cuidado no remuneradas. Porque a falta de tiempo y opciones de empleo formal flexible, buscan trabajar bajo contratos de medio tiempo, por honorarios, autoemplearse o emprender, lo que castiga sus ingresos e implica que no tienen acceso a protección social ni a servicios de salud. Porque los feminicidios siguen y la violencia persiste en la casa, en la escuela, en el trabajo, en la calle y hasta en los recintos de mayor poder.