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Han estado expuestos a contaminación desde el 2004

Proveniente de los jales de la Planta de Ávalos

Silvestre Juárez/El Diario

Orlando Chávez/El Diario

sábado, 14 marzo 2020 | 12:32

Chihuahua.- Habitantes del fraccionamiento Rinconadas Los Nogales, han estado expuestos desde el 2004 a la contaminación proveniente de los jales de la planta Ávalos, la cual se encuentra a unos pocos metros de sus casas, a pesar de estudios y recomendaciones, a la fecha solamente 23 de los habitantes han sido reubicados en la presente administración, mientras que otros 42 aún aguardan a que se les pueda dar una solución. 

Los problemas de contaminación de la zona habitacional iniciaron en el 2004, cuando se concretó la construcción y ocupación del fraccionamiento, el cual fue aprobado en la anterior administración, a pesar de que está al lado de la fundidora de metales pesados. 

Fue cuestión de poco tiempo para que los habitantes empezaron a notar afectaciones en la salud de los más pequeños, ya que denunciaron que los niños que vivían en el área mostraron síntomas y enfermedades relacionadas con la contaminación de metales pesados en la sangre. 

Sin embargo fue hasta cinco años después que se iniciaron los muestreos entre los habitantes, los cuales permitieron indicar que en los menores había plomo en la sangre. 

Los habitantes indicaron que plomo y metales dañinos para el ser humano como arsénico, cobalto y mercurio estaban tan cerca de ellos que llegaba a sus casas y contaminaba a sus hijos. 

En un principio se trató de 15 familias las que demandaron por detectar síntomas en sus hijos como dolor de cabeza, de estómago, diarreas, vómitos, anemias, entre otras consecuencias del plomo en la sangre. 

Los estudios mostraron que había plomo en la sangre de unos 60 niños. 

Según fue informado en ese momento, había casos en que se localizó hasta 65 microgramos por decilitro de plomo en la sangre, cuando el máximo para un ser humano es de diez. 

Sin embargo, a pesar de las evidencias, la administración que concluyó en el 2010 no realizó las actividades para poner remedio a la situación, por lo que el problema fue heredado al siguiente Gobierno. 

Fue hasta el 2015 cuando se anunció que un total de 15 familias que habitan en el fraccionamiento Rinconada Los Nogales, serían reubicadas en viviendas lejanas a la zona de manera temporal, pero el problema consistía en que las familias que aún estaban pagando por sus casas. 

El problema persistió, hasta el cambio de administración. 

El año pasado ante las afectaciones ambientales derivadas de la falta de manejo y disposición final de los residuos minero-metalúrgicos de la Planta Ávalos, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió la Recomendación 91/2019, dirigida al Secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), además de que se le giró una recomendación al Gobierno del Estado para que atendiera este problema.

Los argumentos fue la ausencia de remediación del sitio en predios contiguos a esos residuos contaminantes, además de la exposición de la población a metales pesados como cadmio, arsénico y plomo. 

La CNDH acreditó violaciones a los derechos humanos a la seguridad jurídica, medio ambiente sano, salud, vivienda adecuada e interés superior de la niñez, en perjuicio de habitantes del Municipio de Chihuahua, y particularmente residentes del fraccionamiento Rinconada los Nogales, además de un asentamiento irregular rarámuri ubicado en esa demarcación, al verse expuestos directamente a los residuos peligrosos provenientes de la Planta de Ávalos. 

La CNDH añadió que aunque la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología del Estado de Chihuahua (SEDUE) que adquirió los terrenos pertenecientes a la Planta Avalos en marzo de 2004, ingresó a la Semarnat, entre 2010 y 2016, cuatro procedimientos administrativos para llevar a cabo la correspondiente remediación ambiental de los terrenos. 

Añadió que por su cercanía a los residuos minero-metalúrgicos de la Planta Ávalos, las características del fraccionamiento implican una grave situación de impacto ambiental, al tratarse de una superficie expuesta severamente a la presencia de metales pesados, que además repercute en la salud de quienes habitan esa demarcación. 

En lo que respecta a la actual administración, según explicó el director de la Coesvi (Comisión Estatal de Vivienda), Carlos Borruel, que al iniciar este gobierno se logró llegar a un acuerdo con 23 de los afectados, para que fueran reubicados en otras zonas de la ciudad. 

“A las personas se les dijo que se les podía dar una vivienda en otra región de igual o un poco más de valor, y de esta forma se lograron las reubicaciones”, expuso. 

Sin embargo aún quedan pendientes de reubicar a otras 42 familias, las cuales presentaron una demanda contra el Gobierno del Estado, la cual aún no se resuelve, añadió que el problema es complejo, pero que se buscan alternativas para llegar a un acuerdo con los vecinos, para dar por terminado el tema legal, sin embargo esto podría demorar aún más. 

ochavez@diarioch.com.mx