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Huellas dactilares: la identidad en tus manos

Los expertos en materia de lofoscopía analizan en promedio 7 fichas de cadáveres al día

Salud Ochoa/El Diario

lunes, 02 agosto 2021 | 05:00

Chihuahua, Chih.- Gabriela Cristina Rico Cruz, la adolescente de 14 años que perdiera la vida el pasado 27 de junio tras ser arrastrada por la creciente de un arroyo, perdió por completo el “guantelete” de piel de sus manos, motivo por el cual fue imposible identificarla mediante huellas dactilares. A más de un mes de los hechos, el cuerpo de Gaby continúa en el SEMEFO en espera de los resultados de ADN  que permitan confirmar que efectivamente es ella.

José Arturo Morán Madrid, Perito en Lofoscopía en la Dirección de Servicios Periciales de la Fiscalía General del Estado, explica que los cuerpos que han perdido la vida por sumersión son de los casos más difíciles para lograr establecer su identidad debido a que la permanencia en el agua daña los tejidos rápidamente.

En el caso particular de Gaby, la jovencita no solo fue arrastrada por el arroyo sino que permaneció en él durante siete días ya que fue localizada hasta el 3 de julio lo que aceleró la descomposición de su cuerpo. Las condiciones en que los restos mortales de la menor fueron encontrados no permitieron su reconocimiento inmediato.

La noche del jueves pasado también se reportó el hallazgo de un cuerpo femenino en la carretera San Valentín y Lomas de Consuelo, cerca del río San Pedro. Según el resultado del cronotanato la fémina habría fallecido a causa de estrangulamiento el 9 de julio pasado, por lo que la avanzada descomposición también torna difícil establecer su identidad, debido a que la piel ha empezado a caerse.

El perito Morán Madrid expresa que no existe un lapso establecido para determinar si las huellas son útiles o no, la dificultad será mayor en tanto más tiempo esté expuesto el cadáver a los elementos externos.

“Es muy variable. Depende de las condiciones en las que se encuentre el difunto. En época de calor se descomponen más rápido y es menor el tiempo que tiene  el operador dactiloscópico para recabar las huellas en buen estado. Aun así hay técnicas que se aplican para tratar de mejorar las condiciones de estas y tomarlas lo mejor posible. Podemos decir que es cuestión de días el período en que las huellas se pueden mantener bien”.

Los casos más difíciles para lograr la identidad, dice Morán, son aquellos que han muerto por sumersión o que han estado comprometidos por el fuego, en los cuales –si hay suerte- se obtendrán solo fragmentos.

“Es más difícil en los que estuvieron expuestos al fuego, ya sea con quemaduras o calcinados, porque muchas veces no se logra siquiera recabar huellas; a veces solo se pueden obtener fragmentos de estas y el resultado no siempre es favorable”.

En el caso de las personas que fallecen por sumersión, la dificultad se da por el proceso natural de descomposición debido a que el cadáver va pasando por una serie de cambios físicos en donde los tejidos modifican su apariencia y textura.

“El transcurso del tiempo complica recabar una huella de un tejido expuesto o que se encuentre en condiciones especiales como la sumersión”, dice por que, cada minuto cuenta.

Por tanto, el cuerpo que presuntamente corresponde a Gaby así como el de la mujer localizada cerca del río San Pedro –de entre 35 a 45 años- deberán esperar para tener de nuevo un nombre oficial.

Retoma Fiscalía acuerdo con el INE para lograr identidad de las personas

La Fiscalía General del Estado retomó el acuerdo hecho con el Instituto Nacional electoral –INE- en 2016 para que el órgano federal apoyara con su base de datos –dactilares- en la identificación de personas, mismo que se había dejado de lado debido a la tardanza que llevaba el proceso.

“Se acaba de retomar ese acuerdo en el que la fiscalía remite al INE las fichas necrodactilares de aquellos cadáveres que se encuentran en calidad de desconocidos. Antes era un proceso tardado porque se triangulaba la información por medio de otra instancia. Ahora lo que se hará es que se remitirán periódicamente de manera directa al INE, paquetes de información con fichas de cadáveres que nos dieron un resultado negativo en el sistema AFIS. El INE no dirá si coincide o no, solo nos dará candidatos -sin nombre- identificados con códigos para mantener la privacidad de la información”, explica Noyra Márquez Flores, perito que forma parte del equipo de Lofoscopía.

Márquez Flores abunda en que después de recibir los códigos de posibles candidatos, los peritos de la fiscalía analizarán físicamente las huellas para ver si corresponden o no y, en caso de que haya un resultado positivo se responde al INE para que este a su vez entregue la información necesaria que lleve a la identidad de la persona. A partir de allí se elabora un informe que se entrega al Ministerio Público.

Analizan en promedio 7 fichas de cadáveres al día

Los expertos en materia de lofoscopía, analizan un promedio diario de por lo menos 7 fichas de cadáveres y 12 fichas de personas detenidas, a las que se suman las huellas latentes, que son aquellas que se recaban en la escena del crimen y se remiten desde el área de criminalística. Noyra Márquez y Arturo Morán explican que el trabajo que se realiza en la unidad, se divide en 3 ramas: los detenidos o personas con orden de aprehensión, identificación de cadáveres y análisis de huellas latentes.

En el caso de los detenidos, se les hace un registro en una base de datos local que se denomina SIPER (sistema de identificación de personas) donde se capturan los datos de la persona, de su ingreso y también se alimenta la base con una fotografía de perfil y frente, así como señas particulares. Si el detenido tiene registros anteriores, se actualizan los datos como nombre, dirección, actividad, escolaridad, si consume alguna sustancia y el delito por el que está ingresado.

En lo que respecta a la necrodactilia o identificación de cadáveres, esto se hace mediante fichas dactilares que se toman en el SEMEFO por los médicos y las remiten a dactiloscopia, en donde los peritos las ingresan al sistema AFIS para obtener una serie de por lo menos 15 candidatos. El experto las revisa y decide si corresponden o no.

Las huellas latentes son recolectadas por criminalística en las escenas del crimen, donde los expertos en la materia recaban muestras o fragmentos de huella, las remiten y al igual se ingresan al sistema AFIS en busca de posibles candidatos

“Para decidir si una huella corresponde o no a determinada persona, no hay un porcentaje de coincidencia. Nosotros en lo que nos fijamos es en las rarezas de la huella, que corresponda la forma de esta, los puntos característicos, el núcleo de la huella, las figuras delticas, nos vamos de lo general a lo particular. La bibliografía recomienda 12 puntos de coincidencia como parámetro, a veces hay menos pero son muy específicas y eso es suficiente”.

Respecto a la posibilidad de la pérdida de huellas dactilares de manera natural o mecánica, los expertos explican que si bien puede haber daños en las manos por el trabajo diario, las huellas no se pierden.

“Una de las características es precisamente la perennidad y la inmutabilidad. Podemos modificar la piel que se convierte en parte del dibujo dactilar pero la huella no cambia. Hay caso de personas detenidas en barandilla que son reincidentes y cuando tomamos las nuevas huellas hemos visto que traen cicatrices. La anatomía de la huella dice que desde los primeros meses de gestación se van formando las células de la piel y no cambian su posición, solo se regeneran. En el caso de la palma de la mano tiene mucha información en crestas y surcos, puntos característicos, bifurcaciones, islotes y encierros que están tanto en dedos como palmas”, aseguran.

Abundan en que las plantas de los pies también sirven para identificar cadáveres pero no es muy común que esto ocurra, por lo que el registro plantar que se hace de los recién nacidos en los hospitales es poco útil para este fin debido a que, generalmente se utiliza la tinta no indicada, o la posición del pie no es la correcta.

El margen de error en la identificación de una persona a través de las huellas es muy bajo, ya que, todo trabajo que se realiza allí debe ser revisado por otro perito antes de ser enviado al Ministerio público. En caso de que haya discrepancias entre el experto 1 y 2, entra un tercero para finalmente tomar una decisión.

“Hace poco se acreditó el área bajo un sistema de calidad y gracias a eso se establecieron procedimientos para cada una de las actividades que se realizan. Eso asegura que se haga de la misma manera siempre, todos nos tenemos que apegar al protocolo establecido”, enfatizan.

En breve…

*Lofoscopía: se refiere al estudio de huellas dactilares de las yemas de los dedos, palmas de manos y plantas de los pies

*En dactiloscopía puede haber estudio de crestas y poros, aunque para esto último la FGE aún no tiene el equipo necesario

*Las huellas es  el mecanismo de identificación más fácil y viable

*Por grado de complejidad, la identificación de una persona pasa las siguientes etapas: lofoscopía, odontología, medicina (lunares, tatuajes, cicatrices) antropología (fracturas, placas, operaciones) y finalmente genética

*El sistema AFIS solo tiene registro de personas con antecedentes criminales y elementos policiacos

*La base de datos de AFIS se alimenta a través de la FGE, CERESOS, registros de la FGR, de todos los agentes de seguridad privada y policías de las corporaciones estatales. Los registros de policías municipales no se suben allí

*La FGE cuenta con el sistema “SIPER” que contiene en su mayoría datos y fotos más que huellas

*Por protocolo durante la necropsia se toman de: huellas, sangre y otras cosas.