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Madre de Paula Morales

'Injusticia e impunidad, un cáncer en Chihuahua'

Segundo responsable del asesinato de la estudiante está a punto de obtener su liberación del Cereso por “buena conducta"

Heriberto Barrientos/El Diario

sábado, 07 marzo 2020 | 07:46

Chihuahua.- “La injusticia y la impunidad en Chihuahua son como un cáncer de los más fuertes, a los cuales ya urgentemente debemos ponerle solución”, expresó ayer la señora Patricia Morales Rodríguez, madre de la joven estudiante del Colegio de Bachilleres Paulina Luján Morales, quien fue asesinada en esta ciudad en 2008, y cuyo segundo responsable Alonso Altamirano García, está apunto de obtener su liberación del Cereso por “buena conducta”.

“La herida sangra cada vez que tengo que enfrentar a los cobardes (asesinos), pero no me queda más que pedirle a Dios justicia y estamos a la espera de la audiencia (de liberación). A ver qué pasa”, agregó. 

Entrevistada por El Diario, la mujer dijo sentir mucha impotencia, pues apenas el pasado mes de enero fue liberado por los mismos motivos el principal homicida de su hija, José Raymundo Quezada Sandoval alias “El Cheche”. 

“¿Quién como Dios?”, fue la frase que replicó la madre de la joven, recordando la frase de San Miguel Arcángel a Lucifer. Confirmó que esta semana se iba a realizar una audiencia en las salas penales de Cereso número Uno de Aquiles Serdán, en donde se pretendería dejar en libertad a Alonso Altamirano; sin embargo, no se llevó a cabo porque no fueron debidamente notificadas las partes. 

Por lo anterior se difirió la citada audiencia dentro de dos semanas. 

“Podría decir que no me siento bien. Considero que son cosas de la rutina de sentirme sin acceso a la justicia, me siento así, como con mucho estrés, quisiera hacer mil cosas para que no se llevará a cabo esta situación (liberación), porque no sólo es un daño para mí, sino para toda la sociedad”, mencionó. 

Dijo que algunas personas se han acercado con ella a brindarle apoyo y asesoría, pero criticó que el actual sistema de justicia penal “está corrompido y podrido en esencia”. 

Lo anterior, dijo, porque los jueces y altos funcionarios judiciales se han deshumanizado, toman decisiones y resoluciones sin pensar en las personas, y en ocasiones “parecen tan altos que quizás no podemos llegar a ellos”, expresó la señora Patricia Morales. 

hbarrientos@diarioch.com.mx