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La enigmática Casa de los Chinos, fuente de mitos y leyendas locales

Se encuentra a unos 7 kilómetros del Cerro Grande

Cortesía César Márquez
Cortesía César Márquez
Cortesía César Márquez
Cortesía César Márquez

César Lozano/ El Diario

miércoles, 08 septiembre 2021 | 08:50

Chihuahua.– A 7 kilómetros al suroeste del Cerro Grande se encuentra la famosa Casa de los Chinos, un lugar cuya enigmática atmósfera genera mitos y leyendas presentes en el imaginario chihuahuense. 

Este sitio continúa en el interés de senderistas, paseantes y curiosos, quienes al llegar observan una construcción estrecha, alta, estilo oriental, con un techo poco habitual a las construcciones mexicanas de antaño y de la actualidad. 

De acuerdo con las leyendas, a principios del siglo XX una familia de campesinos chinos decidió establecerse en este lugar alejado de la mancha urbana, para quedar a salvo de la discriminación que sufrían las personas de origen y rasgos asiáticos; de vez en cuando viajaban en carreta hasta la capital de Chihuahua para comerciar y adquirir otros satisfactores.

A este sitio se llega tomando varios caminos enlazados que comienzan en la falda izquierda del Cerro Grande a la altura de la colonia Francisco R. Almada, continuando paralelo a las torres de energía eléctrica y siguiendo por otro hacia el suroeste. Antes de llegar se encuentra una pequeña propiedad ganadera y según el mapa, se encuentra entre Carrizalillo, El Fresno y su siguiente referencia es el Rancho Orizaba. 

Una leyenda narra que al subir a la parte más alta del Cerro Grande de tarde y mirar con dirección al sitio, aparecen de pronto a la vista banderas de color rojo-, quienes observan dicha visión deberán bajar antes de la puesta del sol o de lo contrario se desorientarán y serán atraídas y sometidas por el templo. 

También existen historias de caporales que se han topado con visiones de serpientes, de estudiantes de primaria excursionistas que escucharon terroríficos gritos al llegar al sitio y otra con un sentido más histórico que refiere el asesinato de todos los miembros de la familia, quienes según relatos fueron colgados en los árboles adyacentes a la finca en los tiempos de la Revolución Mexicana. 

A finales de agosto pasado se documentó que un grupo de senderistas llamado “La Manada del Desierto”, decidió regresar luego de escuchar macabras risas y lamentos en un camino cercano, sin embargo, al realizar una excursión al sitio se escucharon múltiples aullidos de coyotes, especie que abunda en la zona, los cuales pudieron ser confundidos con facilidad. 

Versiones un poco más conservadoras indican la posibilidad de que simplemente sus moradores migraran hacia otro sitio para establecerse. Ninguna versión se ha podido comprobar.