Local

Llama obispo de la Tarahumara a una “revolución del corazón”

A cinco meses del crimen de los sacerdotes jesuitas

Heriberto Barrientos / El Diario

sábado, 19 noviembre 2022 | 19:29

El obispo de la Tarahumara Juan Manuel González Sandoval emitió este sábado un posicionamiento a cinco meses del asesinato en Guachochi de los sacerdotes jesuitas Javier Campos y Joaquín Mora, así como dos civiles.

Textualmente el manifiesto refiere; “A cinco meses del asesinato de nuestros hermanos, sigue el grito y el clamor de los muertos, y el silencio y la indiferencia de los vivos frente a la impunidad que se vuelve gobierno.

Al seguir reclamando justicia, queremos exhortar a una revolución del corazón, una conversión de aquellos vicios que a lo largo del tiempo se han ido formando en el caminar de la historia de nuestro pueblo; Efectivamente, ¡todos tenemos que cambiar! Iglesia, Gobierno y Sociedad civil. 

Levantar las armas de la fe para una auténtica reconciliación. No olvidar que todos somos hermanos y habitamos una casa común, donde tenemos los mismos derechos y obligaciones.

Importante es dejar reposar a los que ya se nos han ido o nos los han arrebatado, y todos los que quedamos vivos, ponernos a trabajar por un País donde verdaderamente reine la verdad y la justicia q nos lleven a la verdadera paz y al amor.

¡Queremos y necesitamos otra Nación! 

Un México donde todos hagamos el bien dando rumbo y sentido a una vida digna, desde los derechos naturales y las garantías constitucionales que todos tenemos por el hecho de ser ciudadanos; derechos que nos ha legado la revolución de tantos corazones que a lo largo de la historia, han sabido con la donación de su vida y ejemplo, ganarse un lugar en la memoria de cada uno de nosotros: 

Libertad de expresión, libertad de culto, libertad a que sean nuestros padres quienes nos eduquen sin estereotipos o ideologías impuestas.

Libertad para caminar a cualquier hora y en todo lugar que se llame México”;

libertad a manifestarme pacíficamente por no pensar o estar de acuerdo como quiere el otro que yo piense, libertad a ser “libre” en la alegría, por la satisfacción y el orgullo de ser y sentirme mexicano. 

Repito, necesitamos una revolución del corazón. Donde nuestros muertos puedan descansar y nuestros vivos quieran despertar. 

¡Juntos podemos lograrlo!

La unidad, comunión y fe nos podrán ayudar a lograrlo. Cristo Rey de la Paz nos bendiga para lograr este anhelado sueño”, culminó el texto.