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Más de 47 años como emisario de la fortuna

Billetero de vocación, ha transformado la vida de propios y extraños

Silvestre Juárez/El Diario

Juan Carlos Núñez/El Diario

miércoles, 24 julio 2019 | 16:00

Chihuahua.- Alberto Labre es uno de los más conocidos billeteros del Centro Histórico, quien desde los ocho años, cuando acompañaba a su padre al vender la suerte de las loterías, se ha dedicado toda su vida, con mucha satisfacción por hacer muy buenos amigos e incluso transformar el destino de muchos que se tuvieron problemas económicos y ahora son exitosos.

Actualmente tiene su puesto de venta en la intersección de la Calle Libertad y Cuarta, a un lado de Catedral, donde todos los días acuden decenas de personas a buscar suerte y quizás pegarle a un premio muy robusto, mientras que él los atiende con mucho gusto, además de escuchar y platicar muchas anécdotas.

No por nada, le han llamado emisario de la fortuna, ya que él ha vendido seis premios mayores de Lotería Nacional, con lo que ha cambiado la vida de quienes acudieron a él, algo que le ha dejado mucha alegría porque el agradecimiento ha sido bien recibido.

Es uno de los tantos personajes en el primer cuadro de la ciudad, que le ha dedicado más de 47 años a la venta de billetes de lotería, instantáneos, raspaditos y similares. Gracias a su labor, ha vivido bien según platicó, ha sacado a su familia adelante y ha hecho muy buenas amistades.

Recordó una anécdota en la que un dueño de un negocio, quien era cliente frecuente ya no acudió y él mismo fue a llevarle el billete con el número habitual. No se lo pudo pagar en el momento, ya que la situación era complicada, las ventas bajas, hipotecas de casa y deudas, toda una historia depresiva.

“Llego con él la mañana siguiente y le digo que se sacó el premio mayor…no lo podía creer, hasta me dijo que no estaba para bromas; era en serio y bueno, nos fuimos a beber unos tragos. Me agradeció mucho. Realmente le cambió la vida. De estar en bancarrota a mejorar todo. Claro que me agradeció y me dio algo, yo le agradezco más su amistad”, comentó el respetable vendedor.

Es tanta la popularidad que suelen acudir más de 100 personas al día, muchos de ellos clientes de antaño, quienes no pierden esperanza en que alguna vez, les pegue la suerte y se lleven un premio que les cambie la vida.

No obstante, reconoció que le rango de edad es de 40 años para arriba, porque los más jóvenes son muy esporádicos y suelen comprar billetes pequeños y raramente vuelve a verlos, pero los otros, ya hasta ha hecho muy buena amistad.

Entre muchos de sus amigos y compradores más longevos está Mario De La Torre, quien fuera presidente municipal de Chihuahua en el periodo de 1986 a 1989 por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y posteriormente diputado federal. También dijo que le vendió un billete que salió ganador, no con el premio mayor, pero sí con buena cantidad.

Estas son unas de cientos y cientos de historias y anécdotas que podría contar, al ser uno de los personajes icónicos de Chihuahua, del corazón de la ciudad y que en la actualidad sigue vigente y es un referente de la vida cotidiana de la capital del estado.