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Entrevista exclusiva con Claudia Arlette Espino

'México llegó tarde a la ola sufragista'

'Nunca pensé que me tocaría ver y vivir el acceso de las mujeres a posiciones políticas de importancia'

Salud Ochoa/El Diario

miércoles, 20 octubre 2021 | 21:36

A pocos días de dejar la presidencia del Instituto Estatal Electoral -IEE-, Claudia Arlette Espino habla sobre los retos de la mujer en la política. Ella, es ya parte de la historia al convertirse en la primera mujer al frente de dicho organismo, pero también, al llevar adelante un proceso electoral en el que las féminas participaron activamente y que culminó con la elección de la primera gobernadora en el estado.

En entrevista con El Diario la aún Presidenta del Consejo del IEE, habla sobre su experiencia en la institución pero también de la llegada “tardía” de México al sufragismo femenino a pesar de que la participación política de las mujeres, siempre ha estado presente aunque no visibilizada.

“Habíamos tenido exclusivamente hombres al frente del instituto y tras el fallecimiento del consejero Arturo Meraz, accedí a la presidencia en un primer momento de seis meses; luego continúe tras la remoción del consejero Yuri Zapata y terminaré estos últimos días de octubre con la presidencia provisional. Ha servido para abrir puertas y ventanas para las mujeres y esperamos que quien presida los trabajos de manera definitiva tendrá que ser una mujer”, dice.

Como mujer, indica, ha sido una grane experiencia sin que eso implique que no existan problemas o nuevos retos, pero, si es posible visualizar una cultura de competencia más igualitaria.

“En la experiencia por el momento histórico es muy rica, muy bonita el poder dar la posibilidad a otras de acceder a puestos públicos. No sin situaciones o problemas que son parte de la cultura. A las mujeres nos tocan las dobles o triples jornadas, hay que estar eligiendo entre unas y otras, pero vamos evolucionando en eso. Veo una cultura En donde hombres y mujeres ya conviven y compiten de manera más igualitaria. Son las generaciones más recientes que viven otros espectros y las que vienen atrás de nosotros les ha tocado contextos diferentes gracias a las luchas de las mujeres, específicamente del feminismo en su momento. Aun aquellas que, aunque no se declaran abiertamente feministas, hay una presencia importante. A mi me toca acceder a una toma de decisiones cuando ya hay una apertura aunque no alejado de problemáticas pero al menos si ya con otras conciencias”, explica.

El pasado 17 de octubre se conmemoró el 68 aniversario del voto femenino en este país, condición a la que según Espino México llegó tarde.

“México llegó tarde a incluir en el siglo pasado la posibilidad de esta ola que se llama en el feminismo las sufragistas. Creo que está muy marcado, a principios del siglo 20 con las estadounidenses y las europeas que van conquistando el voto y nuestro país llega hasta los años 50 cuando a principios de siglo ya había movimientos en otras partes del mundo. En América Latina las uruguayas fueron las primeras”.

A pesar de la presencia femenina en las actividades políticas, su participación no era evidente en los anales de la historia, porque esta la escribían los hombres.

“En el análisis que se hace en la historia de las mujeres, que estaba oculta porque eran los hombres quienes la escribían, pero en las investigaciones más recientes donde ya participan mujeres nos hacen ver que son estas las que siempre ha participado. En los estados latinoamericanos han hecho presencia constante en los ejércitos como el sandinista, donde el 30 por ciento de este eran miembros del sexo femenino. En México es marcada la participación de las mujeres en la revolución, como adelitas; Lo tenemos como recuerdo histórico pero no con el valor de tipo político”, puntualiza.

La entrevistada señala que, los estudios feministas han dado la oportunidad de conocer esas historias y hay un avance en el tema que está más vivo que nunca.

“México da el gran salto en convertirse en el primer país de todo el mundo en donde la paridad es posible. Este tema de democracia paritaria surge en el congreso de Atenas en 1992 donde se conceptualiza como tal y a nosotros llega hasta 2014. Hemos ido caminando lentamente pero con pasos firmes y a pesar de que nacieron nuevas violencias hemos avanzado bastante. Es un gran tema y está presente más que nunca en nuestro país”, asegura.

Las mujeres mexicanas acudieron por primera vez a las urnas para elegir a diputados federales de la XLII Legislatura, luego de que el entonces presidente Adolfo Ruiz Cortines, promulgó el 17 de octubre de 1953 las reformas constitucionales para que las mexicanas gozaran de la ciudadanía plena. Podían votar pero las oportunidades de ser votadas eran prácticamente nulas.

“Las mujeres pudieron emitir su voto y tomar con ello una ciudadanía plena sin embargo a partir de esos ha habido otros retos que hemos tenido que enfrentar y luchar por ellos. Si bien era importante votar, ser votadas es una conquista que apenas estamos logrando en esta era a partir de las reformas de paridad en el 2014 como principio constitucional en el artículo 41. Han pasado muchos años, porque incluso cruzamos de siglo y no se obtenía esa posibilidad que aunque estuviera ya en las normas jurídicas no se hacía realidad en razón de que no había una obligatoriedad. El que se instaurara ese principio de paridad dio esa posibilidad que vamos materializando y que, sobre todo en el ultimo proceso electoral lo vemos más claro. Con muchos retos aun sobre todo con agendas de aquellas mujeres que pertenecen a grupos vulnerables como indígenas, discapacitadas, comunidad de la diversidad sexual, etc.”.

El sufragio femenino, dice Claudia Arlette es una fecha que hay que recordar y conmemorar porque fue el principio del Estado mexicano de ir hacia la apertura y la inclusión de las mujeres, representando más del 50 por ciento del padrón electoral en el país cosa que a la fecha no ha cambiado.

“Ha sido una constante en la población y sobre todo en quienes pueden válidamente votar por ser consideradas ciudadanas mexicanas”

Las mexicanas pues tienen ya el derecho de votar y ser votadas, de participar, acudir a las urnas e incidir en la vida política de la nación, pero ¿Lo están haciendo?

“Si, se está haciendo presencia. Ha tenido la mujer una situación peculiar de falta de reconocimiento de su participación pero no quiere decir que no lo haya hecho. No de manera protagonista hasta ahora que se dieron las reformas que nos dan la posibilidad de estar en la vida pública, pero la participación siempre ha sido importante”.

En el caso específico de Chihuahua -y haciendo referencia al último proceso electoral- fueron las mujeres quienes tomaron el timón y convirtieron la elección del pasado mes de junio, en un hecho que quedará escrito y será un referente para las futuras generaciones. El nombre de Claudia Arlette Espino estará presente a pesar de que, asegura, que nunca pensó que le tocaría ver y vivir el que las mujeres accedieran a posiciones políticas de importancia, cosa que ahora está ocurriendo y le ha ocurrido a ella.

“Definitivamente Chihuahua se pone al día en el tema. Es algo histórico, sí. Me tocó presidir el proceso electoral, la impugnación de la elección fue resuelta en el tribunal local por la magistrada Roxana García, y cuando esa impugnación se va al tribunal federal es otra magistrada de la sala superior quien resuelve en ese sentido. Son hechos importantes que nos toca vivir, parte del momento histórico en el que las mujeres pueden acceder a la vida pública y a la toma de decisiones”.