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Muertes al corazón le ganan al Covid

Siguen siendo primera causa de decesos en el estado; obesos, sedentarios e hipertensos los más propensos a sufrirlas

Francisco López Matán / El Diario / Los malos hábitos de alimentación aumentan el riesgo

Salud Ochoa
El Diario

miércoles, 29 septiembre 2021 | 05:00

Chihuahua— Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la causa número uno de muerte, no solo en Chihuahua sino también en México y en el mundo, lo que genera alrededor de 18 millones de decesos por este motivo cada año y se prevé que para el 2030, esa cifra aumente por lo menos 5 millones más.

Ser obeso, sedentario, vivir con altos niveles de estrés o hipertensión, son algunas de las causas que llevan a una persona a padecer enfermedades cardiovasculares, mismas que en México significan un 28 por ciento de la mortandad total.

“Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la causa número uno de muerte a nivel mundial al igual que ocurre en México y en Chihuahua también ocupan ese sitio. Se conmemora el Día Mundial del Corazón precisamente por este motivo y para tomar conciencia de la importancia que se hagan programas preventivos y de diagnóstico oportuno para dar un adecuado tratamiento”, confirma el médico especialista en Cardiología, Omar Fierro.

Las enfermedades cardiovasculares, son todas aquellas relacionadas con la afectación a las arterias centrales y periféricas en cuyo cuidado, pocas veces se pone la atención necesaria.

“Las más comunes son las relacionadas con la afección a las arterias coronarias como es el caso del infarto agudo al miocardio o la angina de pecho. Pero también, en orden de presentación, están las enfermedades cerebrovasculares, infartos cerebrales, hemorragias cerebrales, hipertensión, enfermedades de las válvulas, arritmias, otras enfermedades periféricas como la enfermedad arterial  periférica y carotídea. Cuatro quintas partes de las enfermedades cardiovasculares son el infarto, la angina y las cerebrovasculares”, explica el especialista.

La prevalencia de estos padecimientos, dice Omar Fierro, obedece a diversos factores relacionados –entre otras cosas- a la expectativa mayor de vida pero también a un estilo de vida inadecuado y a la presencia de otras enfermedades adjuntas.

“Obedece por una parte a que hay mayor población, expectativa de vida mayor y factores de riesgo como diabetes, hipertensión, dislipidemias, obesidad y sobrepeso. Hay malos hábitos de alimentación, sedentarismo, tabaquismo, consumo inmoderado de alcohol que se contribuyen también a la incidencia de estos padecimientos”, indica.

El alto porcentaje de sobrepeso y obesidad que existe en el país –y a nivel local- es un problema que debe atenderse en tanto se pretenda prevenir las enfermedades cardiacas, sin embargo, a pesar de que hay algunas medidas de salud pública, hasta ahora han resultado insuficientes-

“México tiene 2º lugar a nivel mundial en obesidad pero el primer lugar en obesidad infantil. Además, tenemos un porcentaje de sobrepeso y obesidad de 75 por ciento a nivel nacional, que ha ido creciendo alrededor de 2 puntos porcentuales cada año. Se ha pretendido impactar en ello con algunas medidas de salud pública como el etiquetado en los productos y la prohibición de venta de comida chatarra pero, pese a ello, los seguimos consumiendo. Otra medida que sería adecuada es que la presentación de los productos fuera en porciones más pequeñas como ya lo hacen en otros países”.

Y es que de acuerdo con el entrevistado, la relación entre el sobrepeso, la obesidad y los trastornos cardiacos, es tan cercana que prácticamente van de la mano. Pero además, ahora se suman los trastornos sociales y psico-emocionales.

“Hay una franca relación entre los factores de riesgo tradicionales y las enfermedades cardiovasculares pero también hay otros factores que ya empiezan a llamar la atención y que impactan en el desarrollo de estos padecimientos. Son factores sociales y psi-comentales. En el tema social, es claro que aquellas personas que tienen problemas de vivienda, falta de acceso al servicio médico, con ingresos económicos bajos, todo esto influye y puede generar enfermedades mentales como el estrés la depresión y la ansiedad”.

En materia estadística, el cardiólogo indica que hay cerca de 18 millones de muertes –por enfermedades cardiacas- cada año en el mundo y para 2030 se prevé que incrementen a 23 millones. En México en promedio mueren cerca de 105 mil personas por esta misma causa lo que representa entre el 25-28 por ciento del total de decesos.

“El Inegi en 2020 reportó que la causa número uno de muerte fueron las enfermedades coronarias de manera general. Para las mujeres el 2º lugar fue la diabetes y el 3º el Covid. En los hombres, el primer lugar enfermedades del corazón, segundo el Covid y tercero la diabetes. Pero si ponemos sobre la mesa el dato de que por cada mujer que muere a causa del cáncer hay 10 que mueren por enfermedades del corazón, nos daremos cuenta de la gravedad de la situación. Hacemos mucha propaganda del cáncer de mama cuando lo supera muchísimo los trastornos cardiacos”.

A decir del cardiólogo, las mujeres tienen riesgos que los hombres no, y que van desde la constitución fisiológica femenina hasta cuestiones de inequidad que permean en la sociedad en materia de género.

“Haber padecido hipertensión en el embarazo, haber tenido diabetes gestacional, menarca y menopausia temprana por pérdida del factor protector de los estrógenos, haber recibido algún tratamiento para el cáncer (algunos dañas el corazón directamente). Y en cuanto al acceso a la salud, la inequidad también afecta a la mujer porque se atiende menos o el tratamiento puede ser inadecuado con ella. El factor de riesgo más importante para enfermedades coronarias es la hipertensión. México tiene una prevalencia del 30 por ciento de hipertensión, hablamos de un promedio de 19 millones de mexicanos mayores de 18 años que la padecen. Esto se debe a que el 50 por ciento de los hipertenso no toman tratamiento y de los que si toman solo el 50 por ciento tiene un control adecuado, lo que significa que hay un control bajo de la enfermedad”, dice.

En lo que a prevención se refiere, Omar Fierro explica que lo más importante es mantener la salud cardiovascular lo mejor que se pueda, modificando la alimentación y haciendo ejercicio aun cuando se tengan otros padecimientos, solo hay que adecuarlo.

“Hay que moderar el consumo de sal, ingerir frutas y verduras, evitar grasas saturadas y trans, comer granos enteros, leguminosas, nueces, reducir consumo de carne roja y hacer actividad física por lo menos 150 minutos por semana cuando esta es moderada, o si es actividad física intensa con 75 minutos basta. Esto aplica para cualquier edad. La actividad física está recomendada en todos los pacientes, solo hay que cuidar que no sea intensa en personas que han tenido infartos o daño miocárdico importante ya que la función de contracción del músculo cardiaco tiene una reducción. En esos casos solo se recomienda actividad moderada, pero todos los pacientes deberían estar haciendo ejercicio: el hipertenso, el diabético, incluso los que tienen insuficiencia cardiaca”, enfatiza.

sochoa@diarioch.com.mx