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Ningún testigo en crimen de mujer degollada

Su cuerpo quedó entre cientos de campanillas rosas florecientes como una ofrenda natural sobre una tumba no pedida

Francisco López/El Diario

Salud Ochoa/El Diario

miércoles, 26 mayo 2021 | 05:00

Ni un ruido, ni un movimiento extraño percibieron los vecinos de la colonia Granjas del Mimbre la tarde del lunes 24 de mayo, cuando el cuerpo de una mujer fue dejado sin vida en el arroyo del mismo nombre.  

Alejado de la mancha urbana, en un paraje solitario, la fémina de aproximadamente 30 años yacía inerte en un recodo del lecho seco, con los ojos abiertos, desnuda, arropada únicamente por las jarillas de río complementadas con cientos de campanillas rosas florecientes como una ofrenda natural sobre una tumba no pedida.

En flor también la herida en el cuello por donde se le escapó la vida, a través de la sangre que aún permanece en costra sobre la tierra seca. Cerca –como una paradoja siniestra- una muñeca en mal estado mira al cielo, sus brazos de trapo evidencian que fue lanzada con descuido a un par de metros del lugar del hallazgo. 

Llegar hasta ese sitio toma por lo menos un kilómetro de terracería desde la calle Ejido Ranchería Juárez, la única vía pavimentada en el sector. Lo demás son calles terrosas de superficie irregular que se suceden una a otra en rectas y curvas mal planeadas.

Luego el metal de las vías del tren atravesando el paisaje como un reptil de piel brillante e inamovible. La ruta no termina allí, hay que seguir por otra brecha de tierra fina que se levanta en pequeños remolinos tras el paso de un automóvil. Unos metros más y está el arroyo vacío de agua pero lleno de basura y desechos que van desde llantas hasta zapatos, trozos de ropa, cientos de botellas y latas de cerveza, plásticos, escombro disperso, una manta colgando en las espinas de un mezquite, un pantalón que ha visto mejores tiempos.

Desde el vado es posible observar la cinta roja característica de un hecho violento, ondea con el viento bajo el sol de mayo que intensifica el mal olor de un animal muerto a la distancia. Sobre el lecho las piedras redondas, la yerba que lucha por crecer ante la falta de humedad, más basura, más destrucción. A los costados las cárcavas, las flores que penden cautelosas desde las ramas acomodadas en línea recta, el silencio.

A un costado también, el recoveco donde estaba “el cuerpo” -en posición decúbito dorsal- lleno de sangre que ahora se mezcla con la tierra. Los primeros reportes indican que la víctima tenía una estatura aproximada de un metro con 50 centímetros, era de complexión delgada, tez morena clara, cabello oscuro marcado con un mechón castaño. No había sobre la piel ningún tatuaje aunque si marcas por un hipotético embarazo. Nada claro aún, nadie la ha reclamado.

Los vecinos dicen que se dieron cuenta del asesinato hasta que llegaron las patrullas y los curiosos queriendo ver de cerca la escena dantesca, por lo que dudan que el homicidio haya ocurrido en el lugar.

“Quizás solo vinieron y la aventaron allí, no sabemos”, dice una mujer que prefiere omitir su nombre para evitar problemas y porque hay hijos que proteger. Los más pequeños se abrazan a la madre, saben que “encontraron un muerto” y eso les genera temor. Los más grandes en cambio, reconocen que el sector es riesgoso porque de un tiempo a la fecha “se ha llenado de drogadictos”.

El peligro para las mujeres en Granjas del Mimbre se vislumbra en las casas vacías a medio construir, terrenos baldíos, basureros clandestinos, carencia de servicios básicos, lámparas rotas de un alumbrado público ineficiente y en los muros donde un mensaje grita “Clikas unidas”.

Las jóvenes y adultas tienen que caminar por lo menos medio kilómetro para llegar a la parada del camión que las lleve al trabajo o la escuela, los niños a veces deben quedarse solos en casa porque las madres tienen que trabajar para sobrevivir. La salida puede ser clara, el regreso no tanto.

Según datos de la Fiscalía General del Estado, en lo que va del 2021 se han registrado 33 asesinatos de mujeres en la capital lo que representa un 25.7 por ciento del total reportado en el territorio estatal. El cadáver encontrado el pasado lunes, mismo que al cierre de la edición no había sido identificado, forma ahora parte de la macabra estadística oficial que solo importa a quienes la padecen.

Este martes, mientras el director de Seguridad Pública Municipal, Gilberto Loya Chávez, declaraba a los medios de información que la periferia de la ciudad es un sitio común para el depósito de muertos y que gracias a la coordinación que se ha logrado con el Gobierno Federal y Estatal, a través de la Fiscalía General del Estado, se han tenido buenos resultados, los habitantes de Granjas del Mimbre pensaban otra cosa. El cuerpo femenino agredido de manera brutal, abandonado a unos metros de las viviendas les concede razón.