Local

No los olvidan

Desde cruces hasta bicicletas y un cubo de rubik, dejan familiares a personas que murieron en la vía a Santa Isabel

Francisco López/El Diario

Juan Carlos Núñez/El Diario

miércoles, 12 mayo 2021 | 05:00

En los tramos de la carretera de Chihuahua  a Santa Isabel se pueden apreciar diferentes memoriales, estructuras y cruces dedicados a quienes fallecieron en el camino, ya sea por accidente vial, atropellos, descuidos u homicidios, que han dejado un dolor en la memoria de sus seres queridos.

Algunos son desde hace más de una década y otros de años recientes, muchos están a la vista de la rúa, otros más escondidos y otros deteriorados por el paso del tiempo y la yerba crecida.

Hay al menos 10 memoriales en las laterales de ida y otros 10 de vuelta, sin contar el tramo hacia el municipio de Cuauhtémoc. Muchos son frecuentados por familiares y amigos de quienes fallecieron, dan mantenimiento, llevan flores, suben fotografías en redes sociales... todo para no olvidar a quien estuvo una vez con vida.

Muchas de las estructuras están después del altar a la Virgen de Guadalupe en el kilómetro 28, el cual fue dedicado para Rita Castillo V, quien inició su construcción.

Frente al obelisco que indica la entrada a la comunidad rural de El Charco, está una cruz rosa, sitio en que murió una mujer.

En el kilómetro 30, a la altura de El Vallecillo, está la bicicleta que marca el lugar donde fue embestida y falleció la ciclista Gabriela Durán López. Esto ocurrió en junio del 2013, razón por la que el Club Pedalees le rinde homenaje.

Otra cruz de cemento y con pintura está metros más adelante, lugar donde fue asesinado el comerciante, Raymundo Chacón Rodríguez, en agosto del 2014.

En el kilómetro 31 está la cruz para Samuel Omar Gutiérrez Chávez, también fallecido en 2014, Pedro Villalobos Díaz en el 40 y poco antes otra cruz de homenaje y respeto para varias personas que murieron y con los nombres de Rito, René, Cris, Jesús, Lalo, Chacha, Francisco, Israel, Josué y Andrés.

Casi al llegar al cruce para ir a los municipios de Cuauhtémoc y Santa Isabel, está la cruz en memoria de Jesús Manuel Villa Hernández, fallecido el 25 de julio del 2016.

En ese mismo año, también murió Noé Nivardo Díaz Loera, y el año pasado sus familiares y amigos dejaron un memorial en forma de cubo de rubik de lámina encima de una placa de concreto, que en este caso recuerda la pasión del joven nacido en 1992.

Unas estructuras son sencillas, otras con más diseño, algunas siempre frecuentadas, otras más olvidadas, pero representan una memoria de la tragedia para alguien y un dolor que no se supera.