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Ofician misa de la solemnidad de la Sagrada Familia

La Natividad no podríamos haberla celebrado sin la familia, que es donde aprendemos a amarnos, a amar a Dios: arzobispo

De la Redacción/El Diario

lunes, 27 diciembre 2021 | 06:41

El arzobispo de Chihuahua, ofició ayer la Santa Misa dominical en la Solemnidad de la Sagrada Familia de Nazareth, en la Catedral capitalina, con una afluencia moderada al 70 por ciento y con medidas sanitarias requeridas, donde pidió orar por quienes se han visto afectados a raíz de la pandemia del coronavirus (Covid-19) y pedir por un mejor año para todos.

La homilía dominical fue transmitida a través del perfil de Facebook de Notidiócesis donde explicó que dentro de una familia se adquieren las virtudes para vivir en sociedad, con las reglas puestas para estar en paz, así como ser modelo de integridad para los hijos.

“Es esta familia, José, María y Jesús, donde podemos ver los planes de Dios, es amar entre todos. Por eso hoy pedimos a Dios por la familia, debemos revalorizar la familia, a veces una imagen tan deteriorada, y desvalores que se han presentado en el mundo. La Navidad no podríamos haberla celebrado sin la familia, es donde aprendemos a amarnos, a amar a Dios”, reflexionó el obispo.

Esto, lo basó en el evangelio según San Lucas, que dice textualmente lo siguiente “Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén por la fiesta de la Pascua. Cuando cumplió doce años, subieron a la fiesta según la costumbre y, cuando terminó, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que lo supieran sus padres. Estos, creyendo que estaba en la caravana, anduvieron el camino de un día y se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos; al no encontrarlo, se volvieron a Jerusalén buscándolo.

Y sucedió que, a los tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que le oían quedaban asombrados de su talento y de las respuestas que daba. Al verlo, se quedaron atónitos, y le dijo su madre: Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Tu padre y yo te buscábamos angustiados.

Él les contestó: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabiáis que yo debía estar en las cosas de mi Padre?

Pero ellos no comprendieron lo que les dijo. Él bajó con ellos y fue a Nazaret y estaba sujeto a ellos.

Su madre conservaba todo esto en su corazón. Y Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres”.