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Parkinson, una enfermedad sin origen

Mañana es Día Mundial de esta terrible enfermedad

Juan Carlos Núñez/El Diario

sábado, 10 abril 2021 | 16:37

El Día Mundial del Parkinson se celebra el 11 de abril, el cual busca concientizar y sensibilizar a la población sobre el impacto social de la enfermedad, que prácticamente no tiene cura, pero es importante aprender a vivir con esta, tanto para el paciente como la gente que lo rodea.

El párkinson es una enfermedad neurodegenerativa, crónica e invalidante, que afecta a millones de personas en todo el mundo, generalmente entre mayores de 50 años aunque puede presentarse casos en menor edad.

A pesar de no tener una certeza clara de la causa, las investigaciones a nivel global indican que se relaciona con los hábitos de consumo.

Se nombró el día por el aniversario del nacimiento del Dr. James Parkinson, neurólogo y paleontólogo, que fue el primero en describir esta enfermedad en el año 1817.

En cuanto a la experiencia a nivel local, el doctor, Jesús César Delgado Domínguez, neurólogo clínico, con maestría en neuroinmunología, manifestó que existen muchos casos en Chihuahua, sin embargo, debido a los tratamientos, se puede mejorar la calidad de vida de los pacientes.

No obstante derivada de la enfermedad, la esperanza de vida suele bajar 10 años en el promedio normal de cada persona, pero por lo que desencadena en otros padecimientos, que se complica. Se presenta mayormente en hombres que en mujeres.

Para las personas con párkinson, requieren de un abordaje terapéutico multidisciplinar que aglutine el tratamiento farmacológico, las terapias rehabilitadoras así como otros tratamientos. Las asociaciones de pacientes de párkinson colaboran en la atención socio sanitaria integral de las personas afectadas.

El origen de la enfermedad está en la degeneración y muerte de las neuronas o células del sistema nervioso, progresa lentamente y no es contagiosa. Se conocen algunos factores que pueden aumentar la probabilidad de padecerla, entre los que se encuentran una cierta susceptibilidad genética, la exposición a tóxicos externos, la presencia de factores ambientales e incluso haber sufrido traumatismos craneoencefálicos previos.

Entre los síntomas motores que se presentan y más conocidos,  pero existen otros que en muchas ocasiones son más invalidantes, como son los síntomas no motores. Entre estos destacan los problemas del sueño, la depresión, los trastornos de control de impulsos, o los problemas cognitivos.

Los síntomas predominantes de la enfermedad son movimientos lentos y rítmicos que se aprecian inicialmente más en las manos, en estado de reposo y que se reducen en los movimientos voluntarios.

La rigidez muscular, cuando los músculos están tensos y contraídos sintiendo dolor, rigidez o debilidad.

Enlentecimiento de los movimientos voluntarios y automáticos. La persona afectada no puede realizar rápidamente movimientos rutinarios. Las actividades que antes realizaba fácilmente como asearse y vestirse, pueden necesitar mucho tiempo. Pérdida de expresión en la cara.

Existe la inestabilidad postural, en la que el tronco y la cabeza están adelantados al resto del cuerpo. Se presentan también los hombros caídos.

Varias anomalías al andar con marcha lenta con pasos cortos y dificultad para pararse. Les cuesta trabajo comenzar a caminar y sufren bloqueos en la deambulación. Hay trastornos del equilibrio, reflejos alterados que producen caídas.

También hay algunos no motores como los trastornos del sueño, lentitud generalizada, apatía, cansancio, ansiedad, depresión, trastornos de la conducta como irritabilidad, voz de tono bajo, estreñimiento, hipotensión, dermatitis seborreica, trastornos en la micción, deglución, disfunciones sexuales, además  puede generar problemas de comunicación debido a las alteraciones del habla, a la rigidez facial o alteraciones de la escritura.

Se recomienda tener mayor conocimiento de la enfermedad de Parkinson, que ayuda a la inclusión social, laboral y familiar de las personas con el padecimiento.