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Parque Revolución, ícono de la leyenda de Villa

Por años fue un cementerio

Juan Alanís/ El Diario

De la Redacción/ El Diario

sábado, 06 febrero 2021 | 06:23

Chihuahua.- El que ahora es el Parque Revolueción, uno de los más famosos de la ciudad de Chihuahua, por años fue un cementerio, el de Nuestra Señora de la Regla, del cual sólo queda el mausoleo de Villa, mandando a hacer por él mismo, pero en el que nunca fueron sepultados sus restos.

Según lo relata el historiador Francisco R. Almada, en su libro Guía Histórica de la ciudad de Chihuahua este panteón fue fundado en 1835 y clausurado definitivamente en 1885, asimismo fue también uno de los últimos en sucumbir a la gentrificación de esta capital cediendo su espacio para convertirse en el parque que actualmente los chihuahuenses conocen.

En Chihuahua “han desaparecido los siguientes cementerios: Anexo a la catedral, anexo al templo de San Francisco de Asís, Panteón de San Felipe, el de la Merced, el General que se encontraba en donde está la Casa de Gobierno, el de Santa Rosa, que dejó su lugar a la colonia de San Rafael y al parque deportivo municipal y el Cementerio de Nuestra Señora de la Regla, que fue el último en recibir la acción demoledora de la piqueta municipal. El anexo al Santuario de Guadalupe ya se encuentra en camino del arrasamiento”, explica.

Este panteón según detalla el analista se construyó precisamente en un tiempo de crisis sanitaria, cuando se habría presentado en Chihuahua una tercera ola de cólera morbus, con lo que se buscó un espacio cercano en el que dar sepultura a las víctimas.

"Este panteón se construyó en un tiempo de crisis sanitaria, cuando se habría presentado en Chihuahua una tercera ola de cólera morbus"

“El panteón de la Regla, con cuya denominación fue conocido popularmente, se encontraba situado en el corazón de la capital, limitado por las calles Nicolás Bravo, Tercera, Jiménez y Séptima. Fue abierto al servicio público en los lejanos días en que se presentó por tercera vez en la ciudad la epidemia del cólera- morbus. La multiplicidad de victimas y la lejanía del Panteón de la Merced respecto del centro de la población, determinaron al Ayuntamiento a acordar que se abriera un nuevo camposanto para dar cabida más fácilmente a los muertos de cólera. Inmediatamente se contrató gente para comenzar la barda y abrir las primeras sepulturas, de acuerdo con la urgencia del caso”, apunta.

A fin de cuentas “El panteón fue totalmente arrasado a mediados del siglo XX para construir el parque Revolución. Los restos de algunas personalidades que se encontraban en el panteón, fueron trasladados a la rotonda de los Chihuahuenses Ilustres debido a la intervención de la Sociedad Chihuahuense de Estudios Históricos. A los deudos en general se les notificó de la necesidad de exhumar todos los cuerpos ahí enterrados y buena parte fue trasladada al panteón de Dolores y al Municipal”.

Asimismo en el sitio aún se conserva el mausoleo del general Francisco Villa, que mandó construir en los tiempos de la revolución, pero en el que sus restos nunca descansaron. A pesar de que en años recientes se planteó su reubicación, historiadores y sociedad en general se opusieron a la iniciativa.