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Permaneció periodista esposado dentro de celda

La DSPM tiene 4 versiones, yo sólo tengo una: Ibarra

Francisco López/El Diario
El Diario
Francisco López/El Diario

Salud Ochoa/El Diario

martes, 14 septiembre 2021 | 08:13

Chihuahua.- Detenido de manera ilegal, golpeado, esposado y puesto en una celda junto a una persona que se encontraba en estado de intoxicación y agresividad, transcurrió la tarde y parte de la noche del domingo 12 de septiembre para el reportero de esta casa editora, Jorge Ibarra Gaytán. ¿El motivo? Acudir a realizar su trabajo cotidiano y cubrir la fuente policiaca como cualquier otro día y dentro de los límites establecidos por la ley.

Sin embargo, mientras Ibarra era detenido, golpeado en el interior de una patrulla por el agente Raymundo Nevárez y trasladado a la comandancia, la Dirección de Seguridad Pública Municipal que presume estar certificada y ser la mejor del país, mentía de manera flagrante al asegurar que el reportero en cuestión no estaba en una celda sino en una oficina en espera de ser llevado ante el juez calificador.

Tras varias horas en una mazmorra de la Comandancia Norte, Jorge a quien ni siquiera le dijeron cuáles eran sus derechos, escuchó en voz del juzgador el reporte de los elementos policiacos y fue allí cuando se enteró de que tenían cuatro versiones diferentes, y ninguna de ellas se apegaba a la verdad histórica.

Alrededor de las 22:30 horas se le informó que quedaría en libertad con una amonestación y el ofrecimiento de una disculpa por parte de los elementos, a quien pretendían no se denunciara para evitar con ello una exposición mayor de las malas prácticas, tanto de la corporación en general como del agente agresor, quien tiene antecedentes de haber detenido a otros reporteros, según lo presumió él mismo cuando trasladaba a Ibarra a los separos.

Jorge optó por denunciar los hechos tanto en la Fiscalía como en la Comisión Estatal de Derechos Humanos ya que, señala, la policía está mintiendo y él quiere que la verdad salga a la luz debido a que durante el proceso se sintió totalmente indefenso ante la agresividad y de los oficiales y tiene temor de las represalias que puedan presentarse, por lo que responsabiliza de cualquier cosa que pudiera ocurrir tanto al policía mencionado como a la corporación.

“Me sentí indefenso porque han pasado varias situaciones de ese tipo en las que no se muestra ningún respaldo ni seguridad para nosotros, para que podamos llegar y hacer nuestro trabajo lo mejor que se pueda. Parece que nosotros tenemos también en contra a la autoridad porque ellos son los que nos limitan el trabajo, los que no nos protegen, los que no nos defienden, los que simplemente no respetan la libertad de expresión y si ellos no lo hacen pues, nadie lo hará. Cuando haces tu trabajo bien siento que no debes tener miedo, miedo voy a tener el día que haga algo malo y no lo he hecho. Sí temo que haya represalias, no tanto por mí sino por mi familia, porque tienen todos mis datos, ellos saben ahora todo de mí. Por eso, si a mi familia le pasa algo los responsabilizo de esto porque nunca he tenido problemas con nadie. Son 14 años de reportero cubriendo la fuente policiaca y es la primera vez que visito la comandancia en esta forma. Nunca me había visto en esta situación”, enfatiza.

Estar en calidad de detenido, dice, fue un impacto fuerte debido a que no es un delincuente y no espera ser tratado como tal. Pero, lo paradójico fue que desde el área donde estaba se veían los carteles que hablan de la “policía certificada”, de los derechos humanos y el respeto al otro y en contraparte, los policías entraban con otros detenidos llevándolos a empujones.

“Sí fue fuerte porque te meten a la cárcel con gente totalmente distinta a ti. Me pusieron con una persona que estaba bajo los influjos del alcohol y las drogas, ahí sí me dio miedo porque estaba totalmente indefenso, todavía con las esposas puestas. Allí viendo las mantas que tienen de la certificación de la policía, de los derechos humanos, tantas cosas de las que ellos hablan y te preguntas en qué se basan para certificarse. Vi que entraron otras tres personas detenidas, entre ellas una mujer a la que amarraron de una mano a la celda, le quitaron la bolsa, el policía forcejeó con ella para quitarle el celular y a otro lo metieron a empujones”.

Ante todo eso, Ibarra se planteó: si esto hacen con los reporteros, qué harán entonces con el resto de la gente.

“Me pregunté dónde estaba todo el tema de los derechos humanos que tanto predican, que si las cámaras están conectadas con los derechos humanos para ver el trato que se da a los detenidos y mi duda es esa: si esto hacen con uno que más o menos te conocen ya los policías, entonces qué harán con los demás”.

La denuncia de Jorge Ibarra quedó asentada ante la Fiscalía Zona Centro bajo el número único de caso 19-2021-018 077, mientras que la queja oficial ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos ya fue ratificada.

“Lo que me interesa es que se respete. Ya se han dado varias discusiones con los compañeros. Nosotros sabemos hasta dónde llegar, pero lo que yo quiero es que salga la verdad. Ellos tienen cuatro versiones pero que reconozcan que cometieron un error, que como ellos dicen “fue una calentura”. Yo puedo aceptar que me hayan detenido, están en su derecho, pero no estoy de acuerdo en el uso de la violencia y los golpes. Que haya una sanción por los golpes”.

En este contexto, la CEDH a través de su oficina de comunicación social, indicó que no fue posible ver el video debido a que no están autorizados para grabar, únicamente pueden verlo en tiempo real. Pero, al momento de solicitar el informe a la autoridad, también se solicitarán los videos correspondientes al periodo en que la víctima estuvo en la comandancia.