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Piden que clases presenciales sean hasta que se vacune a mayoría

El Comité Chihuahua de la Unión Nacional de Padres de Familia solicita que además se esté en semáforo verde

Manuel Quezada/El Diario

martes, 25 mayo 2021 | 11:56

Chihuahua.- En el estado el regreso a clases será cuando la mayoría de la población esté vacunada, con semáforo en verde y la asistencia será de manera voluntaria, según promesas de las autoridades de Salud y Educación, aseguró ayer Laura Guadalupe Gurza, presidenta del Comité Chihuahua de la Unión Nacional de Padres de Familia.

Durante una rueda de prensa virtual, también presidida por el líder nacional de la UNPF, Luis Arturo Solís, dijo que las tres condiciones señaladas por los titulares de Educación Salud y del Sistema de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA), no se han conseguido.

Planteó que apenas llegó a semáforo amarillo y se tardará en llegar el verde, porque todavía hay bastantes contagios de Covid-19 y Chihuahua fue el último programado para vacunar a los maestros. 

Laura Guadalupe Gurza, enfatizó que además de que hay muchas escuelas vandalizadas y con la escasez de agua, una cantidad importante carece de ella y obstaculiza los protocolos de higiene para el regreso a clases.

Según datos de los Servicios Educativos del Estado (SEECH) en la entidad había para el Ciclo 2019-2020, cinco mil 763 escuelas del nivel básico con 734 mil 407 alumnos; en el medio superior 634 planteles, con 160 mil 447 estudiantes, así como 291 escuelas del nivel superior con 145 mil 247 aprendices.

A su vez, el presidente nacional de la UNPF, Luis Arturo Solís dijo que para un llamado masivo de regreso a clases presenciales como pretenden las autoridades, se requiere tener vacunado al menos el 50 por ciento de la población de acuerdo con la OMS.

Sin embargo, desafortunadamente las decisiones que toma la SEP más que sustentarlas en opiniones de especialistas del área de la Salud y Educación, a veces denota que son meramente de carácter político.

No obstante que una encuesta realizada por la Unión Nacional de Padres de Familia entre seis mil 276 personas en las 31 entidades federales y la Ciudad de México, en la que el 63.9 por ciento no estaba de acuerdo en el regreso a clases antes de que termine el ciclo escolar, el presidente dijo que no harán un llamado a que los hijos no vayan a la escuela.

Se pronunció porque la autoridad escuche sus voces y que garantice un regreso seguro a clases presenciales en todo el país, con protocolos de cuidado a la salud de alumnos y maestros, que se tengan las instalaciones adecuadas y hasta se tenga un plan de Protección Civil para el cuidado de la mayor movilidad social que generará el regreso a clases. 

Enfatizó que para que el regreso a clases presenciales que todos esperan sea en condiciones de seguridad, con información adecuada que dé certeza, así como, con la generación de una participación responsable sin poner en riesgo la educación y salud de nuestros hijos, es necesario atender al menos 10 puntos.

Observó que la mayoría de los padres de familia prefieren terminar el presente ciclo a distancia, no obstante, de que hay otro sector que sí les gustaría que sus hijos terminaran el con algunas actividades presenciales en las escuelas.

Indicó que el consenso de los miembros de la comunidad educativa es de suma importancia para tomar la decisión de un regreso a las aulas y sería de gran apoyo a las familias que no se exigiera ningún tipo de uniforme u otro gasto no necesario puesto que estamos por terminar el ciclo escolar.

Es indispensable asegurar que la escuela se encuentre en óptimas condiciones para recibir al alumnado y que se cuente con los suministros necesarios para la higiene y sanitización.

Previo a este retorno se debería contar con un protocolo interno, así como la señalización para la movilidad interna del plantel y contar con el Consejo de Participación Social o Consejo de Salud para poder llevar a cabo los protocolos, así como dar seguimiento a posibles contagios.

Es indispensable capacitar a los maestros para la atención socio emocional de los alumnos que han vivido una crisis familiar por la pandemia e implementar un plan de diagnóstico para identificar el nivel de aprendizaje en el grado escolar al que regresan los estudiantes después de haber tenido clases a distancia o virtuales.

Indicó que ese sistema para unos funcionó, pero para otros fue más difícil aprender e incluso hubo quienes desertaron de la escuela, lo que significaría contar con planes y programas de regularización escolar.