Local

Presentan 'Chihuahua, 1986: el verano caliente'

Documental presentado por la alcaldesa María Eugenia Campos y el historiador Enrique Krauze

El Diario

Manuel Quezada Barrón/El Diario

jueves, 08 octubre 2020 | 20:12

Con el objetivo de tratar de rescatar la memoria histórica y el papel que Chihuahua y los chihuahuenses han tenido en la historia del país, la alcaldesa María Eugenia Campos y el historiador y director de Clío TV, Enrique Krauze, presentaron el documental “Chihuahua 1986: el verano caliente” que analizó el proceso electoral de ese año y la aportación al avance de la democracia en México.

A través de las redes sociales, ambos coincidieron antes de presentar el documental, que la democracia no es un estado definitivo, sino que hay que constituirla continuamente y recalcaron la necesidad de valorar el riesgo que ésta tiene ahora.

María Eugenia Campos señaló que la Revista Vuelta de junio de 1986, el historiador en su ensayo “Chihuahua de ida y vuelta”, Enrique Krauze refiere unas palabras del profesor Antonio Becerra Gaytán que decía “si a ese electorado no se le reconoce, sobrevendrá el repliegue y la frustración, Chihuahua vive hoy la revolución de la democracia, Chihuahua puede ser la cuna de los tiempos nuevos”.

Añadió que 1986 fue un año determinante en la historia de la incipiente democracia y explicó que el propósito de revivir este suceso histórico y doloroso que confrontó como sociedad a los chihuahuenses, es pertinente para afrontar los retos que tendrá en el futuro inmediato.

Indicó que la democracia no es el resultado de un evento, sino el fruto de un proceso largo y complejo y precisó, que 1986 no fue el único episodio que la construyó, ya que pasaron muchas cosas antes y después.

No obstante, aportó mucho a México 1988, en el cual se destacaron aspectos como la equidad en la competencia y la libertad de expresión.

Apuntó que la democracia no es un estado definitivo y se modifica con el paso del tiempo, se fortalece y constituye un estado de vida, pero bien, puede disminuir en su calidad e incluso, como se dice, las democracias también pueden morir.

En tanto, el historiador Enrique Krause destacó que hacia 1983 ocurrió que tanto Ciudad Juárez y Chihuahua eligieron a dos alcaldes emanados del Partido Acción Nacional, es decir, se tuvo en ese momento, la iniciativa democrática.

Recordó que en 1984 visitó Chihuahua y conoció a Don Luis H. Álvarez y quedo muy impresionado porque le transmitió la emoción de la democracia que venía de su maestro Manuel Gómez Morín.

Señaló que le quedo la impresión de que en Chihuahua se estaba gestando algo importante y la luz de la democracia también empezó a iluminar a otros estados del norte, pero claramente se veía en el horizonte que esta entidad iba a ser crucial en 1986.

El historiador dijo que, en ese año, por los meses de marzo y abril, se lanzó a Chihuahua y fue parte de los momentos más importantes de su vida, ya que vino a aprender la democracia y comenzó a hablar con mujeres y hombres, sacerdotes, empresarios, historiadores, obreros, entre otros, y era emocionante ver cómo había prendido la democracia en México.

Señaló que en ese año se dio cuenta en 1986 que en Chihuahua se viva el presagio del despertar de un país y escribió “Chihuahua de ida y vuelta”.

El historiador dijo que tuvo la oportunidad de conversar de paso con el presidente Miguel De la Madrid que había leído ese ensayo como también el de “democracia sin adjetivos” de los cuales le indicó que -eso es imposible para México, usted es un romántico-.

Agregó que acudió a Chihuahua y sobrevino el fraude electoral, y fueron días trepidantes y motivó una carta de intelectuales que le dio la carta al mundo pidiendo que se anularan las elecciones y que la democracia era la prioridad de México.

Recordó que el gobierno federal se aferró al fraude y el entonces secretario de gobernación Manuel Bartlett les dijo que nunca permitirán que Chihuahua cayera en manos de los empresarios, la Iglesia y los Estados Unidos.

Observó que se fraguaba el fraude patriótico y se le dijo los votantes de Chihuahua, no tenían nada que ver con entregar el país a la Iglesia, a empresarios y Estados Unidos, sino entregar el poder a quienes habían elegido realmente.

Planteó que el video se hizo para que no se olvide esa experiencia y saber que, a pesar de haber pedido, se ganó esa batalla, porque la democracia, gracias a Chihuahua quedó en el centro del debate de México.