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Restauranteros consideran que 'ya pasó lo peor'

Muchos restaurantes han visto incrementada su clientela paulatinamente

El Diario

Francisco Córdova/El Diario

lunes, 22 febrero 2021 | 19:40

Varios restaurantes de la ciudad que ya trabajan bajo el esquema de semaforización epidemiológica amarillo seguro se muestran optimistas ante la regularización del amarillo e incluso el verde, con el fin de levantar las ventas, pues este giro ya se ha adaptado a la nueva normalidad, al señalar que entre empleados y clientes se ha hecho ya un hábito seguir las normas de sanidad, mientras que algunos que han surgido incluso en medio de la pandemia consideran que ya han pasado lo peor.

“Este restaurante se abrió en la pandemia, hace cuatro meses que abrieron el restaurante y las ventas han ido de forma regular. El jueves y miércoles acabamos con todo el producto, sí se ve más clientes. Aunque ahorita tenemos un aforo de 50 porciento no hemos tenido la necesidad de negar el paso a nadie. La verdad sí hace mucha falta que abran más cosas para que se anime más la gente”, detalló Francisco Otero, empleado de barra de Valvina Restaurant, en en Centro de la ciudad.

Los pocos clientes presenciales y los pedidos para llevar han dado ya una sensación de estabilidad y regularización, pues los restaurantes lo que desean es continuar abiertos a pesar de las restricciones, siendo los posibles cierres o regreso a otro semáforos restrictivos los que más preocupan.

Sin embargo, con aforo a la mitad y horarios que no superan las once de la noche, el trabajo y la nueva normalidad se han convertido ya en un día a día en el que solo se espera que las cosas vayan mejorando en cuanto a levantar restricciones, pero de manera escalonada.

“Últimamente se tiene más afluencia y esperamos a que nos den luz verde para aumentar un poco el aforo, al menos en la terraza, en la parte de dentro se entiende que todavía hay que mantener un poco las restricciones. En cuestión de las medidas sanitarias es ya una costumbre, parte de la cultura, la gente llega al tapete, su gel y se deja tomar la temperatura, y se acabaron mitos como el de la pistola que mataba las neuronas, ahora nos piden que les tomemos la temperatura en la frente”, detalló Antonio Ontiveros, encargado de piso del restaurante-bar La Pulkería.