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Se desató el 'infierno' en la colonia Nombre de Dios

tardaron varias horas en sofocar incendio de bodega de químicos

Anaís Martínez / El Diario

miércoles, 07 septiembre 2022 | 05:00

Chihuahua.- "Quítense de aquí, háganse para allá que estos son químicos y no sabemos si puedan explotar", gritaba desesperado un agente de la Policía Municipal a los vecinos curiosos que llegaban a ver el fuego en la bodega de químicos que se incendió ayer en la colonia Nombre de Dios.

"Que se quiten chingado, ¿qué no entienden?, háganse para allá", gritaba estresado el uniformado, "no se pueden estacionar aquí, dejen de grabar, ¡por favor, por favor, no toquen al señor", se escuchaban sus gritos en la calle.

En esa misma calle, la Heróico Colegio Militar, se escuchaba el tronido de los tambos y botes llenos de sustancias resguardados en la bodega de la Comercializadora Limco S.A. de C.V., ubicada en la esquina con la Felipe Ángeles. 

Hasta ese lugar, lleno de una enorme columna de humo espeso y ceniza, llegaron elementos de varias corporaciones como Bomberos, Policía Municial, Estatal y Vial, comenzaron a cercar el lugar. Primero la cuadra, después la colonia y por último se extendieron el cerco a todo el sector.

Mientras, en el suelo, yacía el hombre lesionado. El fuego le arrancó la ropa y partes de su piel. "Que no lo toquen, ya viene la ambulancia por él", gritaba ya enardecido el municipal. "Nada más lo van a lastimar", decía. 

En ese momento se escucharon las sirenas a lo lejos, entre los gritos de otros observadores que más que ayudar sólo se peleaban con los uniformados por no dejarlos acercarse a grabar.

Como pudo el lesionado intentó levantarse, pero sólo cayó de nuevo al suelo. "¡Tranquilo, tranquilo. Ahí quédese señor, no se mueva, ya vienen por usted!", dijo uno de los espectadores al hombre que seguía en el suelo con la piel quemada.

Del otro lado de la calle, mientras habitantes, empleados de negocios de la zona y hasta alumnos de la Escuela Secundaria Federal Número 6 Ignacio Altamirano, corrían para ver el espectáculo, otros salían despavoridos de sus casas. "Vámonos mamá, vámonos", dijo uno de los vecinos mientras subía a una mujer mayor a su auto, "que dicen que esta madre va a explotar".

En tanto otros más pedían a las autoridades ordenar la evacuación de la zona, sobre todo por la guardería Centro Infantil "San Felipe". 

"Hay niños allá adentro, que los saquen. Sáquenlos, no sean lentas", ordenaba una señora desde la esquina de la avenida. "Háblenles a los papás, dicen que esto va a explotar", gritaba. "No seas pendeja, no van a llegar", le contestó la mujer que la acompañaba. 

Mientras empleadas del lugar se acercaron a un elemento de la Secretaría de Seguridad Pública,  "ayúdenos a sacar a los niños, están muy asustados", dijo la mujer visiblemente afectada, al mismo tiempo que temblando juntaba sus manos en señal de piedad.

"¡Que deje de grabar y avance señora, no sea metiche", insistía el agente ante decenas de conductores que bajanban la velocidad para tomar fotos. 

"Dejen pasar a la ambulancia, háganse para allá", gritaba no sólo a los vecinos, sino a uno que otro que intentaba acercarse a ayudar. 

"Córrlele, que dicen que va a explotar", lloraba una de las estudiantes de las secundarias cercanas, "córrele que hasta el piso se siente caliente", decía mientras subían por el puente peatonal ubicado cuadras más adelante, desde donde otro grupo de personas intentaba ver el incendio, pero sin acercarse.

Cerca de 15 minutos duraron para ordenar el desalojo en la zona y evacuar todos los negocios, en un incendio que comenzó poco antes de la una de la tarde de ayer y fue no controlado hasta las 3 de la tarde.