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Se prende alarma en avance democrático en el estado

Registra un avance mínimo durante los últimos 10 años

Tomada de Internet / Foto ilustrativa

Manuel Quezada/El Diario

viernes, 03 septiembre 2021 | 10:34

Chihuahua.- El estado de Chihuahua encendió luces rojas en materia de desarrollo democrático durante el 2020, al ubicarse entre las entidades con la peor puntuación, además de registrar un avance mínimo durante los últimos 10 años en donde su promedio general registró 787 puntos.

Lo anterior, según los resultados del Índice de Desarrollo Democrático en México (IDD-Mex), presentado ayer directivos de la Fundación Konrad Adenauer México (KAS), PoliLat, Confederación USEM e INE y CEPO.

A través de un enlace virtual, el presidium estuvo conformado por Hans Blomeier, director de la Fundación Konrad Adenauer México; Jorge Arias, Director de Polilat y autor principal del IDD-Mex; Jorge Sepúlveda, presidente de USEM Chihuahua y Azucena Flores Cárdenas, vocal de Capacitación de la Junta Local del INE.

Jorge Arias presentó la numeralia relacionada al IDD del periodo 2010 a 2020, de la Región Noreste conformada por Nuevo León, Chihuahua, Coahuila y Tamaulipas.

De la información ofrecida se indicó que en el caso del estado de Chihuahua, ubicó entre los estados con desarrollo mínimo, ya que su promedio general del decenio registró 787 puntos. 

A lo largo de este lapso obtuvo puntajes que clasificaron a la entidad con intensidad de desarrollo bajo y mínimo, a excepción de 2013, cuando logró su mejor registro, con 5,928 puntos. En 2020 se colocó entre las entidades con peor puntuación.

Precisó que el promedio de la década de Chihuahua es una combinación entre algunos resultados positivos en Percepción de la corrupción y en Libertad de prensa, y valores muy negativos en Desestabilización de la democracia. “El producto final es crítico, de 3,357 puntos”.

Los promedios de cada una de las variables son diversos, aunque siempre por debajo del nacional y detalló que en el tema de la Percepción de la Corrupción es de 4,873 puntos; en Libertad de Prensa, de 4,412 puntos, y en Desestabilización de la Democracia, de 0,786 puntos.

El IDD arroja que Chihuahua presentó en 2020, en casi todas las variables, resultados inferiores a los que había alcanzado al comienzo de la década y sostuvo, en ambos extremos de la serie, el más bajo de la escala del IDD-Mex en Desestabilización de la Democracia, con cero puntos. La mayor caída sucedió en Percepción de la corrupción.

Precisó que en esa variable fue donde se tuvo la peor calificación ya que en nueve de los 10 años obtuvo calificaciones de desarrollo mínimo; sólo en 2013 alcanzó el nivel medio. 

“Todo ello señala la incapacidad para favorecer un clima de convivencia política y de tolerancia y aceptación de las diferencias. Es un indicador que evidencia debilidad y una luz roja en el semáforo de la democracia del estado”, apuntó. 

En Percepción de la corrupción, 60% de la década sumó puntuaciones de desarrollo medio; del 40% restante, tres años mostraron valores de desarrollo mínimo y sólo 2018 registró bajo desarrollo, con un valor cercano a los 4,300 puntos. El resultado de 2020 fue el peor de la década, apenas se ubicó por encima de los 1,000 puntos. 

Este indicador señala las dificultades de Chihuahua para consolidar una tendencia positiva y que refleja un nivel alto de tolerancia de la sociedad hacia prácticas comunes de corrupción, y todo esto se relaciona con un bajo nivel de credibilidad de los ciudadanos en las estructuras estatales de la democracia. Es otro indicador que enciende los focos rojos en el semáforo de la democracia.

Por lo que hace al indicador de Libertad de Prensa presentó en la serie de 10 años todas las intensidades de desarrollo; se reparten casi en partes iguales los resultados de alto desarrollo (dos años), de desarrollo medio (tres años), de bajo desarrollo (dos años) y de desarrollo mínimo (tres años), siendo 2020 un año de puntuación crítica, que le significó a Chihuahua el peor valor de la década. 

El IDD indica que las autoridades del estado deben hacerse cargo de estas debilidades y responsabilizarse de los cambios, que son indispensables para reforzar la calidad de las instituciones. 

Jorge Arias expresó que un enorme desafío para la valoración de la democracia reside en lograr que los ciudadanos logren perfeccionar y sostener un sistema democrático, cuya esencia necesita nutrirse de la confianza en otros y en la construcción colectiva.

Sin embargo, señaló que América Latina, que no ha logrado ni alto desarrollo, ni procesos de integración virtuosos, debido a la violencia, el narcotráfico, la pobreza y la desigualdad, junto a su debilidad institucional conforman el ramillete básico de problemas y de oportunidades para una mejor democracia.

Los retos que enfrenta el país, según el IDD, tienen que ver con las dificultades para generar una agenda pública positiva, como consecuencia de la polarización, con sus derivados de las fake news, los trolls, la posverdad; la existencia de un fuerte impulso destinado a torcer los legítimos intereses de la democracia; atajar los intereses de quienes tienen poder económico y político y pretenden una democracia ajustada a sus intereses. 

Finalmente, añadió que otro reto más por atender son los partidos políticos y dirigentes que se muestran ensimismados, concentrados en atender sus intereses particulares o sectoriales.