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Sicario y narco, entre víctimas de masacre

Era expolicía municipal de Gran Morelos; A pesar de estar acusado de homicidio, estaba en libertad

De la Redacción/El Diario
martes, 30 abril 2019 | 05:35
El Diario

Chihuahua.- José Marcos Ramos Peña, una de las víctimas de la masacre que ocurrió en la madrugada del domingo era investigado por homicidio, aunque se desconoce por qué estaba en libertad, además de contar con antecedentes penales por narcomenudeo. Ramos Peña era además expolicía del municipio de Gran Morelos, de acuerdo con fuentes de la Fiscalía General del Estado.

Era investigado por el homicidio de dos hombres que fueron localizados muertos en un tiro de mina en Aquiles Serdán; sin embargo, estaba en libertad.

Bajo estos hechos, la Fiscalía ha centrado su investigación en la masacre en la que mataron cinco personas la madrugada del domingo, entre ellas el expolicía.

La Fiscalía también aseguró los celulares de las personas que murieron en las calles Río Magro y Río Cisnes de la colonia Vistas del Norte para tratar de establecer un móvil sobre el hecho violento.

Agentes ministeriales levantaron varios celulares que actualmente se encuentran en estudio, de los cuales buscan sustraer información para conocer relaciones de las víctimas, o datos importantes que pudieran aportar en establecer el móvil.

Los datos periodísticos refieren que José Marcos Ramos Peña, alias ‘El Chilango”, fue capturado en el mes de marzo del 2016 junto con una mujer y un menor de edad cuando distribuían droga en la colonia Nuevo Triunfo; les aseguraron un vehículo marca Equinox, color gris modelo 2005.

La entonces Policía Estatal Única división investigación, dio a conocer tras la captura, que había responsabilidad de Ramos Peña en los homicidios de Alfonso Cedillo Terrazas y Jesús Martínez Gallardo, encontrados en avanzado estado de descomposición junto con un tercer cadáver, el 15 de mayo del 2012, en el fondo del tiro de una mina de Aquiles Serdán.

En la causa penal 7455/12, se estableció que las víctimas fueron privados de la libertad el 7 de mayo del 2012 y llevados hasta el tiro de mina donde los mataron con disparos de arma de fuego calibres 9mm, .45 y .223.

Se giró una orden de aprehensión en contra de José Marcos Ramos Peña el 16 de marzo del 2013, se le acreditó su probable responsabilidad tras la detención de varias personas, en la negociación denominada “chatarrera La Flama” ubicada en colonia Crucero, donde los policías estatales aseguraron armas de grueso calibre.

En torno a la masacre, la Fiscalía adelantó horas después que por la forma y el tipo de armas que se utilizaron está detrás la delincuencia organizada, sin que pueda especificar a que grupo criminal se le atribuye la agresión.

Trascendió en la escena, según testimonios de vecinos, que las personas que fueron agredidas no tenían mucho en esa colonia, y la tienda no estaba en funciones muy seguido.