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'Siembran vida' etnias indígenas en Chihuahua

Se cuenta con un padrón de 19 mil 487 sembradores y sembradoras

Francisco Córdova/El Diario

domingo, 05 junio 2022 | 11:03

El 87 porciento de quienes integran el programa Sembrando Vida en Chihuahua pertenecen a alguna de las principales etnias originarias: Rarámuri, Pimas, Guarijíos y Tepehuanes.

Así lo destacó la Secretaría del Bienestar, dependencia que enfatizó que actualmente se cuenta con un padrón de 19 mil 487 sembradores y sembradoras, 66 por ciento son hombres y 34 por ciento mujeres.  

De ese universo de personas que reciben un apoyo de 5 mil pesos mensuales para sembrar maíz y frijol en el ciclo primavera-verano, el 87 por ciento pertenecen a las comunidades indígenas Rarámuri; mientras que el 7 por ciento al agrupamiento del pueblo nativo Tepehuán, 3 por ciento a Guarijíos y 3 por ciento al pueblo Pimas, explicó Teresita Ruiz Anchondo, coordinadora territorial de Sembrando Vida en el estado de Chihuahua y Sonora.

Actualmente en 19 municipios del estado se siembran maíz, frijol, chicharos, habas, calabaza, que es de auto consumo, pero además se siembran árboles frutales como manzanas, peras, chabacanos, higos, duraznos, uvas, y plantas agroindustriales, como son arboles para hacer postes, mampostería que son los táscate, mezquites, palos colorados, orégano, chiltepín.

A los sembradores se les esta solicitando que cultiven una tonelada extra de maíz y 400 kilogramos más de frijol, y por lo cual tendrán un apoyo extra de 12 mil pesos,  para lograr una suficiencia autoalimentaria, y que  las 20 mil familias indígenas que son alrededor de 100 mil personas, no tengan hambre.

Los excedentes les permiten poder vender a 6 mil pesos la tonelada de maíz y a 14 mil 600 pesos por tonelada de frijol a precio del mercado de acuerdo con Diconsa.

Diconsa es una empresa de participación estatal mayoritaria que pertenece al Sector Desarrollo Social y tiene  el propósito de contribuir a la superación de la pobreza alimentaria, mediante el abasto de productos básicos y complementarios a localidades rurales de alta y muy alta marginación, con base en la organización y la participación comunitaria.