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Sorprende a Liliana situación de NY por Covid-19

'Ni el atentado a las torres, ni la crisis del 2008, paralizaron todo como ahora'

Jaime Armendáriz/El Diario

martes, 14 abril 2020 | 15:25

Chihuahua.- Liliana es una mexicana de padre chihuahuense, con 20 años de residencia en Nueva York. Le tocó vivir ahí el caos tras los atentados terroristas de septiembre del 2001 y la crisis financiera del 2008 que dejó a millones sin vivienda, pero ninguna de esas situaciones se compara con la parálisis que viven actualmente por el coronavirus, que ha provocado más de 10 mil muertes en ese estado norteamericano. 

Oriunda de la Ciudad de México, Liliana vivió varios años en Chihuahua y justo a finales de los 90´s se fue a la ciudad norteamericana Allá se casó y tiene 2 hijos: Valentina de 9 y Sebastián de 12 años. Mientras ellos siguen con sus clases escolares a distancia, vía internet, ella sale diariamente a atender un restaurante que abrió hace un año en la zona de Long Island, a 5 minutos de su casa.

La parte donde vive comprende varios condados, entre ellos el de Nassau y Suffolk, donde hay más de 50 mil personas contagiadas por el Covid-19, según las cifras oficiales. Ahí mismo hay cerca de mil muertos, de los más de 10 mil que acumula todo el estado de Nueva York, con sus máximas cifras en la ciudad que tiene el mismo nombre.

“Todo esto nos cambió totalmente la vida. Todo estaba normal y de pronto ya no se puede salir a la calle”, platicó a El Diario vía telefónica.

El lugar donde vive se considera suburbio y está aproximadamente a una hora de la ciudad de Nueva York. Sus hijos tienen oportunidad de salir en ocasiones al patio de la casa pero nada más. Ya llevan cuatro semanas en confinamiento voluntario, como una gran parte de los habitantes de esa región, pero no existe certeza para volver a la normalidad, si es que se da. 

“En la calle no se ve mucha gente. A la tienda hay que ir con guantes y cubre bocas. Se hacen largas filas para ingresar y cuando uno entra, los anaqueles están prácticamente vacíos. He visto en las noticias fotos de cuerpos apilados. Nosotros nos cuidamos para no ser parte de la estadística”, dice.

Posiblemente el número de contagios y muertos en esa parte del mundo ha sido mayor porque creo que se actuó tarde, considera Liliana. Los trenes en la ciudad van siempre a tope y todo comenzó a parar cuando ya había muchos contagios, agrega. 

Pero mientras hay una paralización caso general, ella debe salir diariamente porque en el restaurante debe pagar renta y servicios. Todos los empleados se le fueron y se apoya actualmente de su hermano y una tía. Brindan solo servicio para llevar vía aplicaciones como UberEats. 

Cuando ella recién había llegado a esa gran ciudad, conocida por sus grandes edificios, luces, espectáculos y hoy reducida a cifras mortales, pasó el atentado terrorista en las Torres Gemelas. En ese entonces el área comercial paró en ciertas zonas. En el 2008 vio aquella crisis económica que muchos compararon con la depresión de principios del siglo pasado. En ninguno de esos dos hechos vio lo que hay hoy en día: parálisis de las actividades.

“Esto nunca había pasado. Hay mucha incertidumbre y no parece que haya punto final por cómo se ven las cosas. Dicen que estamos en el tope de los contagios, pero nadie sabe”, comenta.

Si bien el riesgo es latente, Liliana se escucha tranquila porque sigue medidas de higiene básicas y no se expone ni a ella ni a su familia para evitar el contagio. Seguido habla con sus padres, ambos viviendo en México, para que sepan que allá están bien. Mientras tanto hay que salir mañana nuevamente a trabajar.