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Tiene 72 años, y 30 buscando a su hija desaparecida

Madre chihuahuense mantiene la esperanza de volverla abrazar un día

El Diario en Línea
miércoles, 03 julio 2019 | 11:39
Archivo/ El Diario

Chihuahua.- En abril de 1989 la vida de Dora Elvia Marrufo Gutiérrez cambió para siempre. Su hija Elizabeth despareció sin dejar rastro y durante los últimos 30 años ella mantiene la búsqueda y la esperanza encendida de que algún podrá tenerla nuevamente entre sus brazos.

Hoy a sus 72 años Dora Elvia continúa residiendo en Ciudad Juárez, el lugar donde perdió la pista de su hija y en el que hace 14 años sepultó a su esposo, Jesús Manuel, quien falleció sin tener la dicha de reencontrarse con Elizabeth.

“Cuando era más joven la buscaba día y noche durante años, con todo y sus ocho niños salía a la calle a buscarla. Hasta la fecha lo hace, solo que ya está más cansada y le es difícil caminar…desde que tengo memoria no hay día que no la mencioné con mucha tristeza”, comenta Berenice de Luna, una de las nietas de Dora Elvia.

Elizabeth Marcial Marrufo, o Betty como le decían con cariño, tenía 21 años cuando se marchó de casa. Le comentó a su madre que iría a la ciudad de Ruidoso, Nuevo México, para apoyar en algunos trabajos de una casa hogar.

No iba sola. Un hombre al que la familia sólo identifica como Jesy, la había invitado. Tenía poco más de un mes de pretenderla y Betty estaba entusiasmada.

Jesy se decía cristiano. Aseguraba que ayudaba en una casa hogar en Ruidoso, y le pidió a Betty que lo acompañara para dar pláticas a los niños. 

Ella tenía poco meses que de haberse recibido como Secretaria Bilingüe. En una de las últimas fotografías que la familia posee de ella se le ve vistiendo toga y birrete.

Dora Elvia se opuso a que su hija se marchara. Le dijo que no estaba bien que se fuera con ese hombre sola y menos tan lejos, pero Betty le aseguró que regresaría el martes, pues tenía que ir a trabajar. Pero no volvió. 

El día acordado, Dora Elvia fue a la maquiladora Nielsen, donde la joven trabajaba y la supervisora le dijo que no se había presentado a trabajar. También le comentó que la había visto en la tarde en el puente de la Juárez, acompañada de “Jesy”.

Angustiada acudió al Consulado, en donde se abrió una investigación y le revelaron que Jesy tenía antecedentes por sustracción de una niña de 14 años. El expediente quedó abierto y en el olvido.

“Yo sé que ya son muchísimos años los que han pasado desde que mi abuelita dejó de ver a su hija pero ella aún tiene la esperanza de encontrarla. Dice que su corazón de madre le asegura  que está viva y no hay día que no la escuchemos orando por el regreso de ella”, comenta Berenice.

Elizabeth Marcial Marrufo debe tener ahora 50 años. Hace 30 que de ella nada se sabe. 

“Ahora mi abuela ya está muy vieja, triste y cansada. Si alguien sabe algo, sería de mucha ayuda”, manifiesta Berenice.

Cualquier dato que ayude a esta madre a reencontrarse con su hija puede ser proporcionado al teléfono  6566420193.