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'Todo el que se diga católico, debe ser evangelizador'

Pide arzobispo predicar y mostrar la Palabra de Dios, ya que el mundo está necesitado de espiritualidad

Silvestre Juárez/ El Diario

Juan Carlos Núñez/ El Diario

lunes, 08 febrero 2021 | 05:57

Chihuahua.- El arzobispo de Chihuahua, Constancio Miranda Weckmann, ofició ayer la homilía dominical de manera presencial y virtual desde la Catedral capitalina, donde pidió a los fieles católicos a también ser evangelizadores, predicar y mostrar la Palabra de Dios, ya que el mundo está necesitado de espiritualidad.

Además del regreso a las misas dentro de los templos, con sana distancia, uso obligatorio de cubrebocas, gel antibacterial al ingresar, también continuarán las transmisiones vía internet a través de la página de Notidiócesis de Facebook.

“El mundo está sediento de las cosas de Dios, de ver hechos. Eso es tarea de todos los bautizados, llevar la Palabra a todos, es necesario que queramos. Hay que ir y predicar el Evangelio a quien lo necesite, a quien lo solicite”, manifestó el obispo como parte de su mensaje dentro del Tiempo Ordinario de acuerdo con el calendario litúrgico.

El sermón lo basó en el evangelio según

El mundo está sediento de las cosas de Dios, de ver hechos. Eso es tarea de todos los bautizados: arzobispo

San Marcos, el cual dice textualmente lo siguiente: “En aquel tiempo, al salir Jesús y sus discípulos de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, y se lo dijeron. Jesús se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a servirles. Al anochecer, cuando se puso el sol, le llevaron todos los enfermos y endemoniados. La población entera se agolpaba a la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó muchos demonios; y como los demonios lo conocían, no les permitía hablar. Se levantó de madrugada, se marchó al descampado y allí se puso a orar.

Simón y sus compañeros fueron y, al encontrarlo, le dijeron: Todo el mundo te busca.

Él les respondió: «Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí; que para eso he salido.

Así recorrió toda Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando los demonios”.