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Templo de Nuestra Señora de la Regla

Un sitio lleno de misticismo

Se ha vuelto un sitio para escenificaciones variadas y recorridos turísticos

Sergio Alvídrez/El Diario
Sergio Alvídrez/El Diario

Juan Carlos Núñez/El Diario

martes, 13 abril 2021 | 20:50

Chihuahua.- Las misiones y templos de Chihuahua son piezas históricas invaluables con cientos de años, que hasta la fecha permanecen vigentes, son atractivos turísticos, lugares de oración, así como centros de reunión para la gente, sin embargo algunas son de gran remembranza y claves para la historia como, la Iglesia de Nuestra Señora de la Regla que data de 1979. 

Ubicada en la Privada de Teófilo Borunda, aunque no es tan antigua, se edificó al igual que la mayor parte del conocido barrio de San Felipe Viejo, que conserva callejones y caminos empedrados, aunque las casas tienen construcción moderna, fue para diferenciar de la colonia San Felipe más conocido, donde tienen su templo de gran tamaño y con arquitectura más vanguardista. 

La iglesia ha sufrido varias modificaciones, pero la estructura en piedra ha sido lo que la ha diferenciado, pero las remodelaciones ha sido más al interior para que pudiese soportar las condiciones climatológicas. 

La construcción fue apoyada por el arzobispo, Adalberto Almeida y Merino y por la administración municipal de Luis Fuentes Molinar, mediante la gestión del arquitecto Guillermo Lozano Katsen y guiados por el padre Jesús Esquivel Molinar, cuando el espacio apenas era una pequeña construcción y se decidió hacerla así para recordar la arquitectura tipo colonial. Se decidió que la puerta principal apuntara exactamente a donde está la Catedral capitalina. 

Las leyendas han sido muchas en esta zona, tales como exorcismos al interior de la parroquia, razón por la que se ha vuelto un sitio para escenificaciones variadas y recorridos turísticos de misticismo que hace Chihuahua Bárbaro, así como alguna representación de la famosa leyenda de Pascualita; ha sido visitada para sesiones de fotos y especialistas de lo paranormal por si hubiera espíritus que pudiesen rondar.