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Vapeadores otra forma de generar adicción: experto

Pueden caer en la falsa idea de que no generan daños a la salud: Córdova

Tomada de Internet

Orlando Chávez/El Diario

lunes, 11 octubre 2021 | 05:00

La vente indiscriminada de vapeadores o cigarros electrónicas resulta ser un peligro para la salud, en especial para los jóvenes, debido a que son altamente influenciables y pueden caer en la falsa idea de que no generan daños a la salud, advirtió Javier Córdova, experto en psicología y con experiencia en el trato a personas con adicciones. Mencionó que la venta de estos dispositivos es una forma de hacer negocio, al ofrecerse como una alternativa no dañina al cigarro, pero la realidad, es que quién lo usa, ingiere químicos que también merman la salud.

Explicó que resulta especialmente preocupante que estén al alcance de menores de edad a través de máquinas expendedoras, ya que fácilmente se les hace aun adicción, que los puede llevar a buscar otras opciones. “Mucha gente que no fumaba ahora los usa, porque es una moda.

Máquinas expendedoras de cigarros electrónicos continúan operando en las plazas comerciales de Chihuahua capital, como Distrito 1 y Paseo Central, a pesar de que el Municipio giró instrucciones para su retiro al tratarse de un producto ilegal.

Los vaporizadores, vapeadores o cigarros electrónicos, como también se les conoce, continúan instaladas en plazas comerciales de la ciudad; si bien el producto contiene una etiqueta advirtiendo sobre los daños a la salud, menores de edad pueden adquirirlo. Las máquinas venden exclusivamente este producto de la marca Maskking, y comparten espacio con otras que ofrecen golosinas o refrescos.

Estos productos se comercializaron en un origen como una forma de ayudar a las personas a dejar de fumar, lo que según Córdova, es una forma de tratar las adicciones, pero el uso se ha generalizado de una manera que no hay control y ahora se ha impuesto como una tendencia, mientras que los productos que se venden no tienen ningún respaldo médico o se puede decir que sean seguros. “Lo mejor sería que la gente no los usara”, apuntó.