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Acusan lento avance en regularización de autos chocolate

Esto como resultado de la obsolescencia del Repuve, señaló presidente de AMDA

Archivo / Agencia Reforma / La AMDA advirtió que tendría que ser Aduanas de México la institución que regulara los autos chocolate y no el Repuve

Martha Martínez / Agencia Reforma

martes, 03 mayo 2022 | 18:46

Ciudad de México.— Guillermo Rosales Zárate, presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de Distribuidores Automotores (AMDA), advirtió que el proceso de regularización de los "autos chocolate" avanza lentamente, como resultado de la obsolescencia del Registro Público Vehicular (Repuve).

En una reunión con la Comisión Especial de Seguimiento a la Implementación del T-MEC del Senado, demandó al Gobierno federal no extender el decreto que permite la legalización de este tipo de automóviles, ya que esto sólo incentivaría su flujo.

Rosales Zárate recordó que el decreto del 19 de enero pasado, a través del cual se autorizó esta medida, dejó fuera al Servicio Nacional de Aduanas y designó al Repuve la encomienda.

Para el especialista, esto fue un error, porque se debilitaron los procesos de control, al recurrir a una institución que es obsoleta en materia jurídica, de dotación de personal y tecnología.

Lo anterior, dijo, abre la puerta a que se amplíe el decreto, que tiene como plazo el 20 de septiembre, lo que representa un riesgo para el sector automotriz, que actualmente se encuentra prácticamente paralizado.

"No está pudiendo cumplir con el proceso de regularización, la regularización de los vehículos ilegales marcha de manera totalmente lenta y esto está dando pauta para alentar una prórroga indefinida del proceso", advirtió.

Indicó que es necesario refundar el Repuve y para ello se requiere un nuevo marco jurídico.

El representante de la AMDA informó que de la mano de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), representantes de cámaras y sociedades del sector privado sujetos al REPUVE, han estado trabajando en los últimos dos años en una propuesta, pero aún está pendiente el acercamiento con el Poder Legislativo.

Rosales Zárate llamó al Senado de la República a gestionar con el Gobierno de Estados Unidos un esquema de cooperación para frenar el contrabando automotor.

Dijo que al igual que en el tráfico de armas, en este tema las autoridades norteamericanas tienen una corresponsabilidad.

"Así como ha sido acierto de la Cancillería colocar en la mesa de discusión que el contrabando de armamento no es sólo un problema de México, sino que hay corresponsabilidad de Estados Unidos, igualmente el contrabando automotriz va asociado a delitos que, sobre todo en la frontera norte, se encuentran presentes, como lavado de dinero y tráfico de armamento, y esto se lleva a cabo desde Estados Unidos por grandes cooperaciones que actúan en coordinación con contrabandistas", afirmó.

Dijo que el argumento de que son los campesinos quienes cruzan la frontera para adquirir vehículos que utilizarán en sus actividades productivas es una idea romántica, porque, en realidad, el contrabando automotriz está perfectamente coordinado.

Recordó que el sector es fundamental para la economía mexicana, ya que México es el primer exportador de tractocamiones, el séptimo productor de automotores, el cuarto productor de autopartes y el primero en América Latina y el principal proveedor de autopartes para Estados Unidos.

Además, agregó, genera dos millones de empleos y una derrama regional en muchas otras actividades económicas.

Detalló que un ejemplo de la importancia de la apertura del sector comercial es que el 85 por ciento de la producción de vehículos en México está destinada a la exportación. De ese total, 77 por ciento va al mercado de Estados Unidos y el 7 por ciento a Canadá.

Advirtió que si bien la industria automotriz es un caso de éxito vinculado a la apertura comercial, la asignatura pendiente sigue siendo la debilidad del mercado interno, ya que a nivel global, México ocupa la posición 14 en la venta de vehículos nuevos.

Informó que el nivel de máxima producción llegó en 2017, pero a partir de entonces se han perdido un millón de unidades de producción, como resultado de la crisis derivada de la relación con el Gobierno de Donald Trump, que dio paso a la renegociación del Tratado de Libre Comercio y la pandemia por Covid-19, que generó desajustes en la oferta y la demanda.

"Estamos cerrando este primer trimestre de 2022 con una producción de 849 mil 45 unidades de vehículos ligeros, una ligera recuperación del 3.4 por ciento respecto del año pasado, muy lejos de los niveles previos de la pandemia y, en el caso de la producción de vehículos comerciales pesados con un avance del 16 por ciento, igualmente en niveles inferiores a la prepandemia", dijo.

En materia de ventas, advirtió que para 2022 prevén un estancamiento del sector, con un millón 15 mil unidades, cifra cercana a la registrada en 2021.