Nacional

Advierten impacto de Tren Maya en patrimonio

Aspectos de la mesa de análisis "Tren Maya. Realidades y Mitos", realizada en la Dirección de Estudios del INAH

Reforma
lunes, 25 marzo 2019 | 18:27

Las obras del Tren Maya involucran territorios con patrimonio mundial reconocido por la UNESCO en Palenque, Chichén Itzá y Calakmul, y su área de influencia repercutirá en 3024 sitios arqueológicos, 32 zonas de monumentos y 15 áreas naturales protegidas, informó el coordinador de la materia del INAH, Pedro Francisco Sánchez Nava.
 
 Si bien debe definirse aún la ruta del proyecto, las estaciones y los asentamientos urbanos que detonará el trayecto, el trazo preliminar que hasta ahora se conoce implicará la erogación de recursos para salvamentos arqueológicos, como lo mandata la ley, advirtió el arqueólogo durante la mesa de análisis "Tren Maya. Realidades y Mitos", realizada en la Dirección de Estudios del INAH.
 
 Al respecto, Javier Velázquez, representante de Fonatur, expuso que serán destinados mil 500 millones de pesos -alrededor del uno por ciento del costo previsto del tren- para estas labores.
 
 Será firmado un convenio institucional con el INAH, complementó Sánchez Nava, para que la colaboración entre las dependencias cuente con certeza jurídica.
 
 Velázquez aseguró que se constituye un consejo asesor científico con especialistas de universidades nacionales y estatales y el acercamiento con todas las Secretarías de Estado interesadas.
 
 El funcionario fue cuestionado por los investigadores del INAH debido a la carencia de consultas a la comunidades afectadas y estudios de impacto ambiental para este desarrollo, así como de información detallada para conocer, por ejemplo, la ubicación exacta de las estaciones, dato fundamental para la prospección arqueológica.
 
 Tampoco existe un proyecto ejecutivo, apuntó Sánchez Nava.
 
 Velázquez, quien indicó que el Tren Maya tendrá mil 525 metros, 15 estaciones y pasos de fauna, argumentó que no pueden ofrecerse detalles más específicos porque propiciaría especulación.
 
 "Hay cosas que no pueden hacerse públicas porque podría generarse especulación si publican dónde va a estar la estación, (y) se tendrá un problema de especulación en los terrenos".
 
 Su afirmación "el tren va a hacerse; no venimos a consultar si se hace o no" indignó a los especialistas del INAH, quienes expusieron los problemas que afronta la región.
 
 Los expertos enlistaron la insuficiencia de personal para atender las zonas arqueológicas, la violencia intrafamiliar que experimentan las comunidades, pues sus integrantes trabajan en enclaves turísticos que ponen en evidencia las desigualdades sociales, o el turismo depredador que acude, en muchos casos, a consumir drogas.
 
 Al encuentro también asistió Fernando Mohedano, en representación de la Escuela Superior de Turismo del IPN, con moderación del antropólogo y especialista en legislación cultural Bolfy Cottom.
 
 Mohedano consideró que el Tren Maya es una oportunidad para ejercer el turismo regenerativo, que permite "crecer junto con el entorno".