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Advierten sobre regreso a clases sin brújula

Para el IMCO, México no tiene plan integral para evaluar rezago educativo por la pandemia y el próximo ciclo escolar iniciará sin brújula

Reforma

Iris Velázquez/Reforma

miércoles, 25 agosto 2021 | 13:01

Ciudad de México.- Uno de los principales argumentos del Gobierno federal para el retorno presencial a las escuelas es el rezago educativo, sin embargo, en un análisis del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) se resalta que México no tiene un plan integral de evaluación, por lo que el inicio del ciclo escolar 2021-2022 iniciará sin brújula.

En el documento "Regreso a clases sin brújula", la organización plantea que pese a que se encomendó a los docentes la responsabilidad de evaluar a sus alumnos, éstos no cuentan con herramientas ni un plan o política pública efectiva que ayude a la recuperación de aprendizajes perdidos por la pandemia de Covid-19.

Compara el caso mexicano con lo aplicado en otras naciones en las que los educandos serán guiados con base en datos obtenidos por la evaluación de conocimientos y del retraso académico. 

También analiza el plan de la Secretaría de Educación Pública (SEP) para evaluar el rezago de los alumnos en este regreso a clases y lo contrastó con la experiencia de otros países.

México, advierte el IMCO, tiene uno de los periodos más largos en comparación con otros países, y al inicio del próximo ciclo escolar, sumará 53 semanas con cierres totales de escuelas.

Según estimaciones del Banco Mundial, esto provocó un rezago educativo que equivale a, al menos, 1.8 años de escolaridad.

En contraste, Brasil sumó 38 semanas de cierres totales de escuelas, Chile 14, Estados Unidos 0 y Países Bajos 12.

México, añade, optó por una evaluación formativa en la que cada maestro prepara materiales y los aplica en su salón para mejorar su propio proceso de enseñanza-aprendizaje.

Con ello, la SEP transfirió a los docentes y a las escuelas la responsabilidad de diagnosticar a los alumnos.

En el análisis se detectaron desventajas como falta de herramientas o recursos para acompañar a los docentes en el proceso de diagnóstico y remediación, entre ellas capacitación, mediciones de habilidades socioemocionales y guías más detalladas para aprovechar los resultados.

Además de que la evaluación para este País, se apunta, no es sistematizada ni comparable, por lo que los hallazgos no podrán ser utilizados como evidencia para la toma de decisiones a nivel nacional.

Asimismo, no habrá seguimiento, pues solo se contempla al principio del ciclo escolar, por lo que no será posible monitorear el impacto de las acciones de remediación y crear ciclos de mejora al ajustarlas si fuera necesario.

"La mayoría de los países analizados han apostado por evaluaciones estandarizadas y comparables. Aunque el plan de la SEP puede ser un arranque para un primer diagnóstico, México debería de definir una nueva fecha para la evaluación del Plan Nacional de Evaluación de Aprendizajes (Planea), de la cual no hay certeza sobre su aplicación", sugiere el IMCO.

 En Brasil, cita como ejemplo, país con características similares a México, se han utilizado exámenes estandarizados sobre la pérdida de aprendizajes.

En aquella nación, se resalta, se cuenta con una planeación anticipada de la estrategia de evaluación.

 En Chile se cuenta con el Diagnóstico Integral de Aprendizajes (DIA), con el que se brindan instrumentos de evaluación en lectura, matemáticas y estado socioemocional, y se trabaja conforme a informes de aprendizajes para que los docentes enseñen conforme a resultados de sus alumnos.

 En este contexto, el IMCO propone usar este ciclo escolar como un periodo extraordinario de recuperación con acciones robustas de diagnóstico y atención académica, lo que implica que, durante el ciclo escolar, los planteles apliquen evaluaciones más de una vez y que la SEP incremente la capacitación, las herramientas y acompañamiento a los docentes.

Que también incluya, agrega, evaluaciones estandarizadas de aprendizajes de los alumnos en la valoración diagnóstica, aprovechar la experiencia que se ha generado en México con pruebas nacionales, como Planea, e internacionales, como PISA.