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Asustan Covid y políticos a votantes

La pandemia de Covid-19, la violencia política y las pobres ofertas de los candidatos avivan el abstencionismo para la próxima elección, coinciden especialistas

Reforma

Guadalupe Irízar, Rolando Herrera y Jorge Ricardo / Reforma

domingo, 30 mayo 2021 | 06:17

Ciudad de México.- La violencia política, las nulas propuestas de los candidatos a diferentes cargos públicos y la pandemia de Covid, que aunque va a la baja sigue presente en todo el País, son factores que podrían impactar en el desarrollo de la elección del próximo 6 de junio. 

Especialistas consultados por Grupo REFORMA coinciden en que estos elementos tendrán incidencia en el desarrollo de la jornada electoral, aunque detallan sus alcances respecto a la participación de casi 94 millones de electores convocados a las urnas.

El domingo 6 de junio los comicios serán para renovar a los 500 diputados federales del Congreso, 15 gubernaturas, 30 congresos locales y más de mil 900 Presidencias y Juntas Municipales.

Tanto Morena, partido en el Gobierno, como la Oposición, manifestada a través de la alianza Va por México integrada por el PRI, PAN y PRD, y el partido Movimiento Ciudadano (MC), le apuestan a obtener triunfos con base en una alta participación ciudadana.

El abstencionismo en este tipo de comicios intermedios fluctúa entre el 40 y 47 por ciento en las elecciones más recientes. En la elección de 2018, la participación llegó al 63.4 por ciento.

Javier Esteinou, investigador de la UAM y estudioso de la comunicación, considera que la jornada del 6 de junio cerrará unas campañas frívolas y polarizantes, que no han planteado propuestas a los problemas de fondo.

"En ese sentido lo que refleja (esta situación) es que la política está quebrada y tiene que recurrir al circo para poder atraer a los ciudadanos. Los partidos están apostando a resortes emocionales, frívolos, anecdóticos, casuales, que no hacen pensar sino más bien movilizan las fibras sensibles de los auditorios.

"Únicamente al sector muy reducido pensante, analítico, es el que podría alejarse de las votaciones a partir del tipo de campaña, pero para el sector masivo, van a tener éxito", indica el académico.

Al desencanto por las propuestas y candidatos se suman las condiciones particulares del País por la pandemia y la violencia política y criminal en amplios sectores de la República Mexicana.

"El abstencionismo lo vería más por el miedo a salir a contagiarse con la epidemia y en los lugares más críticos por el miedo a la violencia política, cárteles, narcotráfico, cuentas pendientes de candidatos entre sí", plantea Esteinou.

La jornada electoral llegará con uno de los picos más altos de hechos delictivos registrados contra políticos y candidatos al menos desde el 2000.

Entre el 7 de septiembre, cuando inició el proceso electoral, y el 27 de mayo se registraron 724 agresiones, incluidos 35 asesinatos de aspirantes o candidatos, principalmente a cargos municipales, según la consultoría Etellekt. Si se suman todos los asesinatos de políticos en ese lapso, sube a 89.

A pesar de todo, no es la elección más violenta en cuanto a asesinatos. En la peor, la de 2018, se reportaron 152 asesinatos de políticos, 48 de ellos eran aspirantes o candidatos. Pero se enfila a ser la elección más alta de hechos delictivos, que incluye asesinatos, ataques, amenazas, maltrato físico o verbal, robos con violencia o secuestros. En 2018, se reportaron 774 en total.

Los analistas de Etellekt, Rubén Salazar, y de Integralia Consultores, Carlos Rubio, descartan que la violencia desincentive la participación generalizada de electores.

Si hubiera poca participación, Salazar lo atribuye a la decepción sobre todos los partidos, a las propuestas insulsas, a que los candidatos hayan pasado de un color a otro. Las repercusiones son otras, señala, y agrega datos: de los 34 aspirantes asesinados, 29 pretendían competir por puestos del ámbito municipal y el 89 por ciento eran personas opositoras a los alcaldes que gobiernan en los municipios que buscaban gobernar o representar. Del total de personas asesinadas, 39 del 44 por ciento, eran de partidos que conforman la alianza opositora al Gobierno federal.

Esto muestra, asegura Salazar, no solo que la disputa del poder tanto entre políticos y del crimen organizado está a nivel local, sino que lo más probable es que la violencia electoral quede impune pues quienes terminen ganando la elección en esos territorios podrían haber usado medios violentos y ya como funcionarios deberán de averiguar los hechos delictivos contra sus oponentes. "La impunidad es uno de los causantes de este gran problema", estima.

¿Por qué este proceso electoral podría imponer un récord en agresiones, pero no en asesinatos?, el fundador de Etellekt lo atribuye tanto a que actualmente hay más cargos en juego: 20 mil 500 frente a los 18 mil de hace tres años, como a un hecho nuevo: la hostilidad del discurso del Presidente López Obrador que ha sido imitado por Gobernadores de todos los partidos, Alcaldes y seguidores.

"Su simpatizantes están aplicando esta misma lógica de agredir a sus adversarios y también lo están haciendo otros Gobernadores y Alcaldes de otros partidos. Incluso esto de agredir y luego victimizarse. Lo vimos con la candidata de Morena en Metepec, Gabriela Gamboa, que fue exhibida amenazando al estilo del crimen y luego se victimizó diciendo que defendía a sus hijos", afirma Salazar.

La violencia política es un síntoma de la infiltración de los grupos criminales en las estructuras de poderes locales, sostiene Rubio, gerente de Riesgo Político en Integralia Consultores. Sin embargo, afirma que es complicado distinguir cuándo el responsable es un oponente político y cuándo el crimen organizado. A veces, lo único que sirve es identificar si fue un comando. Esa consultora tiene registro de 36 candidatos o aspirantes asesinados.

La violencia no sólo hace que candidatos y aspirantes decidan no participar y que los ciudadanos no acepten ser funcionarios de casilla. Esas son repercusiones, dice Rubio, pero cita una tesis de Víctor Hernández, del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), que documentó que en 2018 la diferencia entre el candidato ganador y los demás fue más alta en las zonas donde se registró violencia durante el proceso electoral.

"Eso significa que la gente no salió a votar porque tenía miedo a que hubiera represalias o que votaron por el candidato que había posicionado el crimen organizado para evitar represalias en su contra", dice el analista de Integralia.

El miedo a contagiarse de Covid-19 durante la jornada electoral del próximo 6 de junio probablemente también estará presente en una parte del electorado.

La jornada electoral se llevará a cabo con un país en el que, de acuerdo con el semáforo de riesgo epidemiológico, 16 entidades están en color verde, es decir, tienen un riesgo bajo de transmisión del virus SARS-CoV-2; 15 en amarillo o riesgo medio y solo una, Quintana Roo, está en color naranja, que significa un riesgo alto de contagios.

Mauricio Rodríguez, vocero de la Comisión UNAM contra el Covid-19, consideró que si bien la mayor parte del País atraviesa por un escenario de riesgo bajo o medio, todavía hay personas que tienen temor al virus y probablemente decidan no acudir a votar.

"Al igual que hay resistencia para reactivar actividades escolares, hay gente que tiene mucho miedo de volver a las actividades, sobre todo la gente que ha estado mucho más protegida, la gente que no ha salido en todo este tiempo.

"Suena difícil de creer, pero hay personas que no han salido de sus casas en 14 meses, que lo primero a lo que salieron fue a vacunar a los adultos mayores, hay gente que solo ha salido a lo básico, a lo esencial, al supermercado", dice.

Debido al protocolo que estableció el Instituto Nacional Electoral (INE), explica, el flujo en las casillas será más lento de lo normal, lo que seguramente provocará filas más largas y éstas disuadan a quienes tienen la intención de votar, pero no la convicción de invertir mucho tiempo en ello.

"Tal vez lo que ocurra es que si van a la casilla y ven mucha gente formada puedan desanimarse y regresarse a su casa", indica.