Nacional

Comercializan ilegalmente medicina del sector público

Autoridades de CDMX hallaron que fármacos entregados gratuitamente en instituciones públicas son vendidos en farmacias privadas y tianguis

Reforma

Selene Velasco/Reforma

sábado, 08 enero 2022 | 06:23

Ciudad de México.- Autoridades capitalinas detectaron que medicamentos entregados de forma gratuita en instituciones públicas son comercializados de forma ilegal en farmacias privadas y tianguis.

"La fuente de ese medicamento normalmente es que algunos derechohabientes de instituciones de la seguridad social acuden a consulta y reciben una dotación de medicamentos, antibiótico, antiinflamatorio, que viene etiquetado, membreteado para el sector público", explicó Ángel González Domínguez, director general de la Agencia de Protección Sanitaria de la Secretaría de Salud (Sedesa) de la Ciudad de México.

"Hay veces que el paciente no lo termina y hay quien sí lo destruye o quien lo conserva y lo comercializa", agregó.

Sin embargo, la dependencia reconoció que no se cuenta con cifras que permitan dimensionar el impacto total de este delito, debido a que la ruta que siguen las medicinas hasta su comercialización es compleja.

El año pasado fueron suspendidas 15 farmacias por irregularidades como la venta de muestras médicas, así como de medicinas e insumos que eran propiedad del sector público. Además, se realizaron 21 recorridos en tianguis para detectar y decomisar estos insumos.

Sin embargo, el tema no sólo es legal, pues la venta de medicamentos e insumos médicos en estos lugares representa riesgos a la salud, además de pérdidas indeterminadas, advirtió González Domínguez.

Grupo REFORMA constató que se ofrecen desde antiácidos, antigripales, antiinflamatorios, hasta antibióticos en tianguis como los de Tepito, en Cuauhtémoc y otros como El Salado, en Iztapalapa.

En la Capital habían detectado al menos mil 270 tianguis activos.

En los tianguis, los productos que además se exponen a condiciones inadecuadas como el sol, lluvia e incluso se ofertan sin sus empaques originales, son ofrecidos por los vendedores como óptimos, aun cuando están vencidos.

Y el riesgo a la salud aumenta cuando se trata de productos que son "pirata", señaló González.

"Todo este es un problema muy serio, el medicamento caduco puede generar toxicidad, intoxicar a las personas, que generen respuestas alérgicas, que les provoquen diarreas o efectos serios", resaltó.

Agregó que tampoco ayudan a resolver sus problemas de salud e implican dinero perdido.

Muchos de los que se falsifican son de alto costo en el mercado legal y, aunque esas medicinas falsas son ofrecidas en tianguis, llegan a costar miles de pesos.

"Que la población adquiera medicamentos bajo prescripción médica, en farmacias debidamente registradas y acreditadas, que si ven algo sospechoso pueden reportarlo a nosotros y vamos a verificar y, en su caso, sancionar", indicó el funcionario.

El Gobierno de la Ciudad de México reconoció el problema del mercado negro de medicamentos y una de las acciones que determinó para combatirlo fue realizar operativos en tianguis para detectar y decomisar medicamentos, así como otros productos que se venden en forma ilegal.

Aunque los frenó la pandemia de Covid-19, informó haberlos retomado.

Mientras que en farmacias particulares, explicó el funcionario, personal de la Agencia de Protección Sanitaria ha encontrado durante los operativos medicinas que son otorgadas a pacientes de forma gratuita y que son ofrecidas, aún con los sellos o distintivos de que pertenecen al sector público."Propiedad del sector salud. Queda prohibida su venta", se lee en los productos.

La Ley General de Salud establece que no podrán venderse medicamentos u otros insumos en puestos semifijos, módulos móviles o ambulantes y fija penas de prisión para quien altere o contamine medicamentos.

Sin embargo, añade el director de la Agencia Sanitaria, no es la única irregularidad, pues también se han encontrado y asegurado medicinas, jeringas y diversos insumos médicos con fecha de caducidad vencida o que incluso son falsos.

Así como la venta directa al público de alcohol etílico sin desnaturalizar, lo que está prohibido, puede causar daños permanentes a órganos como hígado, riñones, cerebro y representa un riesgo elevado de muerte.