Nacional

¿Cómo es el avión presidencial José María Morelos y Pavón?

'Todos los asientos que tienen pantallas digitales como esta que tenemos aquí para el sistema de entretenimiento y se puede mostrar contenido multimedia', explicó el teniente Coronel José María Chargoy

Excélsior

lunes, 27 julio 2020 | 19:39

Ciudad de México.- En lo que podría ser la última etapa en el proceso de venta del avión presidencial, el Gobierno de México mostró una vez más las condiciones que guarda la aeronave que sirvió durante 2 años y 9 meses como transporte oficial de Enrique Peña Nieto.

Es un Boeing 787 de la serie Dreamliner adquirido en 2012 por el ex presidente Felipe Calderón por 2 mil 952 millones de pesos y con una vida útil de 28 años, hasta 2040, cuenta con mil 800 horas de vuelo, casi 200 mil kilómetros recorridos, más de cuatro veces la circunferencia de la tierra, resultado de sus 130 viajes nacionales e internacionales.

La independencia de vuelo que le proporcionan sus tanques de combustible de 102 toneladas fue lo que le permitió lograr la hazaña del vuelo más largo de una aeronave mexicana sin escalas, el 14 de noviembre de 2017, de Da Nang, Vietnam a la Ciudad de México, de regreso de la reunión del G20.

Así lo destacó a Excélsior el piloto del avión presidencial, Teniente César Arturo Alvarado.

“Yo creo que el vuelo más significativo es el de Vietnam a México, más de 16 horas, 15 mil kilómetros, el más largo. 

“Es un orgullo muy grande y una satisfacción enorme llegar a volar uno de los aviones más modernos. 

 

 

 

¿Qué piensa de que se venda el avión?

“El que se venda ya no es de mi competencia. Para mi lo que viene por delante es seguir preparándome y servir a México”, comentó desde la cabina de pilotos.

 RECORRIDO

El avión que aún conserva el código TP-01 de la Fuerza Aérea Mexicana, fue modificado de origen para que fungiera como transporte de corto y largo alcance, oficina y espacio de descanso para el presidente y los 80 pasajeros que puede transportar: 24 de comitiva, 42 de seguridad y medios de comunicación, así como 14 de tripulación y pilotos. Todos, sillones de piel, solo el usado por el presidente al centro del avión con una cubierta de paño verde y el escudo bordado.

 En esta ocasión, la zona de descanso que utilizó el primer mandatario fue arreglada, a diferencia de cómo se presentó el 2 de diciembre de 2018 cuando se anuncio su partida a Estados Unidos y que se mostró desmanteladas algunas áreas.

Hoy, la cama tenía cobertor, almohadas, cojines, cubrecama y al igual que la sala de estar, decorada con floreros. 

 

 

 

 

El baño y regadera con las amenidades de tocador y toallas.

También, encendidos todos los equipos electrónicos y tabletas, lo mismo que la caminadora para hacer ejercicio. 

Paraguas y distintos artículos se encontraban al interior de los muebles color caoba.

Entre los espacios que se observaron estaban el centro de comunicaciones y teléfono satelital., así como los dormitorios de tripulación.

“Todos los asientos que tiene el avión tienen unas pantallas digitales como esta que tenemos aquí para el sistema de entretenimiento y se puede mostrar contenido multimedia que viene precargado en el avión como películas”, explicó el teniente Coronel José María Chargoy abordo de la aeronave.

 El vocero Jesús Ramírez, quien encabezó el recorrido junto al director de Banobras y de la Lotería Nacional-por cierto, sin cubrebocas-pidió mostrar al camarógrafo de Cepropie la “sala de prensa”, que no era otra más que la fila de asientos que ocupaban los reporteros de la fuente presidencial

 El primer vuelo oficial del TP-01 fue el 10 de febrero de 2016, día de la Fuerza Aérea Mexicana de México a Sonora y el último, el 30 de noviembre de 2018 de Buenos Aires, Argentina a la Ciudad de México. 

El gobierno del presidente López Obrador espera que antes de que finalice el año se concrete la venta y se desincorpore de los activos oficiales, el que considera es un “ostentoso avión, signo de la opulencia”.