Nacional

Crece control migratorio en la frontera sur

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Claudia Guerrero / Agencia Reforma

sábado, 10 julio 2021 | 05:00

Ciudad de México– El despliegue de las fuerzas armadas en la frontera sur de México es prácticamente el doble que el de la zona limítrofe con Estados Unidos.

De acuerdo con la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), en la frontera con Centroamérica los operativos requieren de unos 12 mil 282 elementos, entre militares, marinos y guardias nacionales.

El personal armado está asignado a una frontera de mil 356 kilómetros, lo que implica un promedio de nueve efectivos por kilómetro.

En el caso de la frontera norte, el despliegue es de 15 mil 280 elementos, para una frontera de 3 mil 152 kilómetros, lo que representaría un promedio de cinco elementos por kilómetro, es decir, cerca de la mitad.

En la frontera sur, los integrantes de las fuerzas castrenses no solo vigilan los límites con Guatemala, sino que realizan tareas en carreteras, caminos, rutas, vehículos, casas y hasta hoteles utilizados por los migrantes o traficantes de personas.

En junio de 2019, presionado por amagos arancelarios de Donald Trump, México desplegó militares para establecer controles migratorios que rebasaron -para octubre de ese año- los 26 mil elementos.

Para algunos especialistas, como Yerko Castro Neira, académico de la Universidad Iberoamericana, las acciones del Gobierno federal con- Contrastes virtieron al País en el muro que Trump prometió en su campaña.

"De alguna forma, casi premonitoria, ese muro sí existe, está en la frontera sur y México lo está pagando con nuestros impuestos", sostuvo entonces.

Para marzo de 2020, la cantidad de efectivos se redujo a unos 8 mil.

La cifra incluso cayó hasta los 7 mil 348 elementos, según reportó la Sedena en enero de este año, el mismo mes en el que Joe Biden asumió la Presidencia de Estados Unidos.

Sin embargo, cuatro meses después, la militarización alcanzó una cifra récord: 27 mil 562 integrantes de las fuerzas armadas.

El despliegue se registró luego de que, en marzo, EU aceptó entregar a México 2.5 millones de vacunas, de la farmacéutica AstraZeneca, para prevenir Covid-19.

La Cancillería explicó que los cierres fronterizos tenían una motivación epidemiológica, ya que ayudarían a evitar la expansión de contagios.

La asignación de soldados, marinos y guardias nacionales para tareas migratorias ha generado preocupaciones en organizaciones nacionales e internacionales defensoras de los derechos humanos.

En el informe "Poder militar", publicado en junio por el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Prodh, se advierte que, en los estándares internacionales, hay un consenso emergente sobre la necesidad de acotar la intervención de las fuerzas armadas en tareas de contención migratoria, debido a la vulnerabilidad de la población.

Según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), se ve con "extrema preocupación" la militarización de las fronteras.