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De hijastra a presa

Hijos de Alejandra, detenida por homicidio de hermano de Fiscal Gertz Manero, acusan irregularidades en proceso y abuso de titular de FGR

Abel Barajas/ Reforma

jueves, 03 junio 2021 | 08:31

Ciudad de México.- Durante el 2015, Alejandra Guadalupe Cuevas Morán iba todos los martes a la casa en la que vivían su madre y su padrastro, en la calle de Explanada, en las Lomas de Chapultepec, para tomar cursos de logoterapia y superación personal.

Llegaba alrededor las 10:00 de la mañana con un grupo de seis amigas para tomar clases con Kitimbwa Lukangakye, un psicoterapeuta y teólogo congolés con estudios en la Universidad Pontificia Salesiana en Roma.

Aunque le prestaban el comedor para sus pláticas con el maestro africano, Cuevas muy pocas veces se cruzaba en aquellas mañanas con los moradores de la residencia, según cuentan sus familiares.

Cuando daban las 12:30 horas, terminaba la sesión. Todas se retiraban y en casa volvían a quedarse sólo sus inquilinos de la última década, la pareja que conformaban desde casi medio siglo atrás Laura Morán Servín y Federico Gertz Manero, madre y padrastro de Cuevas.

Las reuniones de comedor terminaron abruptamente en julio de 2015, cuando empezó a deteriorarse la salud del hermano del hoy Fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero. Finalmente, Federico fallecería el 27 de septiembre del mismo año.

Cuevas tenía en ese entonces 62 años de edad y nunca imaginó que seis años más tarde estaría en la cárcel, acusada del delito de homicidio concubino, por supuestamente propiciar por negligencia el estado crítico de salud que llevó a la muerte a Federico Gertz. También, según la imputación, habría ayudado a su madre para cometer el ilícito.

Hoy su madre, la señora Morán, es oficialmente prófuga de la justicia y quizá también sea a sus 94 años de edad la persona más longeva contra quien ha sido girada una orden de aprehensión, por solicitud de la Fiscalía de la Ciudad de México.

Pero ese apenas es un detalle en un caso con varias lagunas legales.

Para sostener el proceso que tiene a Cuevas en prisión, una juez local le atribuyó una obligación de cuidados y custodia sobre Federico Gertz, aunque ella nunca vivió en ese domicilio ni contrató a los enfermeros que lo cuidaban.

Tampoco era la responsable de comprarle los medicamentos que le eran suministrados -sólo se menciona una ocasión en que fue a la farmacia con el chofer de su madre- ni llamó a los médicos que lo atendían periódicamente y le brindaban a domicilio un seguimiento a su estado de salud.

Según se desprende de la causa penal 190/2020, sólo una vez acompañó a Federico a una consulta médica, junto con Morán.

Este asunto fue archivado en dos ocasiones por falta de pruebas porque se consideró que, hasta por imposibilidad física por su avanzada edad, ni siquiera la pareja de Federico podía atenderlo.

Pero todo cambió con el cambio de gobierno cuando, al reabrir el caso, la FGJCDMX convirtió una denuncia de omisión de cuidados en una acusación de homicidio de concubino y señaló a Morán y su hija como probables responsables de la congestión visceral generalizada que acabó con la vida de Federico Gertz.

Y no sólo la viuda y la hijastra de Federico Gertz fueron perseguidas, sino también los fiscales que cerraron la indagatoria en el sexenio anterior.

Este también es un caso en el que diversas constancias judiciales exhiben que la Fiscalía capitalina obtuvo ilegalmente las órdenes de aprehensión contra las acusadas, pues desacató la orden de un juez federal que le prohibía resolver la indagatoria y ejercitar la acción penal, según constancias.

Buena salud

El 4 de agosto de 2015 Alejandro Gertz Manero se reunió con su hermano Federico para hablar de asuntos de interés común, relata la denuncia de hechos que presentaron ante la Fiscalía local los apoderados legales del primero.

"(Federico) se encontraba en buen estado de salud, nunca manifestó molestias o padecimiento alguno. Cabe hacer notar que el doctor Federico Gertz Manero siempre ha sido una persona sana que ha gozado de buena salud", dice la denuncia original.

Sin embargo, desde antes de esa reunión la señora Laura Morán Servín ya había contratado los servicios de personal para cuidar de Federico, porque ya tenía problemas serios de la vista.

Fidel Isabel González, propietario de una agencia de enfermería a domicilio, declaró a la Fiscalía que desde fines de julio le llamó la señora Morán para contratar sus servicios, mientras que la propia concubina de Federico manifestó que González le envió un cuidador el 3 de agosto.

Andrés David Vanegas Cienfuegos, el cuidador asignado, fue retirado al día siguiente de empezar a procurar a Federico, quien decía que no necesitaba los cuidados de nadie porque, a pesar de sus problemas de visión, él conocía su casa y podía moverse dentro de ella.

Federico, sin embargo, sufrió una caída en su recámara y ese accidente es un hecho que pone en serias dudas la versión de la reunión con su hermano Alejandro.

El accidente ocurrió precisamente el 4 de agosto a las 8:00 de la mañana, cuando al caer de su cama sufrió un golpe en la cabeza que le ocasionó una herida con un poco de sangre, de acuerdo con el testimonio de Laura Morán.

Ese día es cuando el hoy titular de la FGR supuestamente se reunió con él y lo vio en "buen estado de salud", según la denuncia.

Los cuidadores y enfermeros volvieron a los pocos días para hacerse cargo de Federico. Fue a raíz de aquel accidente que su salud empezó a deteriorarse.

No sé quién es

El 26 de octubre pasado Marcela Ángeles Arrieta, Juez 67 Penal en la Ciudad de México, dictó la formal prisión a Alejandra Guadalupe Cuevas Morán, por homicidio de concubino, una decisión que implicó que desde entonces se quedara en el Penal de Santa Martha.

"Cuevas Morán llevaba al hoy occiso a diversos consultorios para sus citas con los médicos tratantes, ordenaba o acudía a la compra de medicamentos y daba órdenes a los cuidadores sobre los cuidados y medicamentos que debían aplicarle al hoy occiso", dijo la juez.

Pero en el mismo expediente hay otros datos. El médico general Hugo Ernesto Mancilla Nava, a quien Alejandro Gertz pidió que fuera a ver a su hermano, no menciona en su declaración ministerial a la ahora procesada.

El neurólogo Eduardo Perusquia Ortega refiere que el 17 de agosto de 2015 Federico Gertz acudió a consulta, acompañado de tres mujeres, de las que sólo dice que una era encargada de sus cuidados y dos auxiliares de enfermería.

Una de esas mujeres, sin embargo, era Cuevas Morán, pues ella misma declara que acompañó a su madre en una sola ocasión, para la consulta de su padrastro con Perusquia.

Fidel Isabel González Hernández, el dueño de la agencia de enfermería a domicilio, tampoco menciona a Cuevas y siempre refiere a Laura Morán como la persona que contrató los servicios de asistencia médica.

Al cuidador Andrés David Vanegas Cienfuegos le insistieron en los interrogatorios sobre si había conocido, trabajado o tratado con Cuevas Morán.

-"No sé quién es", respondió.

Incluso, otro de los empleados contratados para cuidar a Federico Gertz, de nombre Carlos Eduardo Pérez García, fue interrogado por Juan Ramos López, entonces abogado de Alejandro Gertz y hoy subprocurador de Delitos Federales.

-¿Qué participación tenía la señora Guadalupe Cuevas Morán en el cuidado del señor Federico Gertz Manero?, le preguntó.

-"Ninguna", dijo.

El 29 de agosto de 2015 la Fiscalía de la Ciudad de México llevó a cabo una inspección en la casa de Explanada, donde vivió Federico, y certificó que estaban presentes el enfermero de cabecera Fernando Puga Pérez, el doctor Hugo Ernesto Mancilla Nava y Laura Morán Servín. No estaba Cuevas Morán.

Del 4 al 24

Según la denuncia, la negligencia homicida habría ocurrido entre el 4 de agosto -fecha en que Alejandro Gertz habría visto a su hermano y estaba en buen estado de salud- y el día 24 del mismo mes, cuando Laura Morán Servín llamó por teléfono a su cuñado para supuestamente avisarle que Federico estaba en "agonía".

Fue en esta última fecha cuando el hoy titular de la FGR intervino y llamó al doctor Hugo Mancilla Nava, jefe de Servicios Médicos de la Universidad de las Américas, para que acudiera a ver a su hermano.

Pero los 20 días en que presumiblemente Federico estuvo olvidado por sus familiares, es el periodo en que más comprobantes de gastos existen sobre sus cuidados médicos.

Once de las 13 facturas presentadas por Morán y Cuevas en el proceso, corresponden a gastos del 7 al 17 de agosto de 2015, principalmente por el servicio de las enfermeras, renta de equipo médico y compra de medicinas en farmacia.

Entre los comprobantes, aparecen dos registros que establecen que desde el 7 de agosto ya se había contratado un tanque de oxígeno para Federico Gertz.

Constan también un total de 24 tickets de compras de medicamentos, del 10 de agosto al 8 de septiembre, pero 14 de ellas se hicieron entre los días 10 y 23 de agosto.

Adicionalmente, los 4 vouchers de Bancomer y Santander que están incluidos como pruebas, son del 20 y 21 de agosto

Otro de los documentos es un un comprobante de renta de equipo de enfermería, fechado el 20 de agosto.

La juez no le dio mayor peso a estas pruebas sobre las atenciones que tuvo Federico Gertz en su domicilio, en el periodo en que se acusa que hubo negligencia de los familiares y lo dejaron morir poco a poco. Por ello, Cuevas fue procesada y está en la cárcel.

Falla canal extralegal

El 28 de agosto de 2015 el hoy titular de la FGR denunció ante la Fiscalía capitalina la tentativa de homicidio y omisión de cuidados en perjuicio de su hermano.

Al día siguiente, Alejandro Gertz entró a la casa de su hermano en la calle de Explanada, en medio de un operativo de la FGJCDMX, y lo trasladó al Hospital ABC Observatorio.

A los 82 años de edad, Federico Gertz falleció el 27 de septiembre de ese año en el nosocomio de una congestión visceral generalizada, debido a un infarto, con datos de una enfermedad orgánica en el corazón de tipo crónico, según la necropsia practicada el 12 de octubre siguiente.

Si bien su denuncia única y exclusivamente trata sobre la supuesta negligencia en cuidados médicos que lo habrían llevado a la muerte, desde un principio parecían estar en juego otras cosas.

Desde la denuncia original, los representantes de Alejandro Gertz pidieron infructuosamente a la Fiscalía asegurar todos los bienes muebles, inmuebles, documentos, cuentas bancarias y valores de las acusadas "con el fin de que no sean dilapidados por terceras personas que no tienen derecho alguno a ello".

El día en que se llevaron a Federico al hospital, su pareja de casi medio siglo, Laura Morán Servín, se enteró que ella era la principal indiciada en la querella presentada unas horas antes.

También supo que estaban denunciadas sus hijas Alejandra Guadalupe y Laura Cuevas Morán, esta última madre de Fernanda Castillo, la esposa del Gobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo, y contra quien al final la FGJCDMX no solicitó la aprehensión.

Esta historia parece tener un punto de quiebre que no aparece en las constancias judiciales, pero cuyas consecuencias perduran a la fecha.

Entre el 31 de agosto y el 15 de octubre de 2015, antes y después de la muerte de Federico, la señora Morán transfirió a su hija Alejandra el equivalente a 3.5 millones de pesos desde dos cuentas mancomunadas a su nombre y de su pareja.

La explicación que dan los nietos es que la entonces octagenaria hizo esos movimientos por temor a perderlo todo, justo cuando supo que Gertz la había denunciado ante la Fiscalía de la CDMX.

El problema es que, más allá de que las cuentas fueran mancomunadas, antes de morir Federico Gertz designó a su hermano Alejandro como heredero universal en el testamento.

A Morán le heredó una pensión de 50 mil pesos mensuales, más el usufructo de una renta de 34 mil pesos de una casa de Lomas Virreyes, y la cobertura de sus gastos médicos hasta el final de sus días.

Mientras avanzaba la indagatoria de la FGJCDMX, los hijos de Alejandra Guadalupe Cuevas abrieron un canal de comunicación mediante el que trataron de dirimir este asunto con Gertz.

El puente lo establecieron a través de Alfredo del Mazo y el concuño de éste, Fernando Díaz, un abogado que está casado con Regina Cuevas, la hermana de la esposa del gobernador.

Regina es prima de Ana Paula, Alonso y Gonzalo Castillo Cuevas, a su vez hijos de la hoy internada en el Penal de Santa Martha.

Según estos últimos, Gertz comunicaba sus pretensiones a del Mazo y éste las transmitía a Díaz, quien a su vez las hablaba con los hijos de la procesada.

Este canal, sin embargo, hasta hoy no ha sido suficiente para cancelar la orden de captura de Morán ni el proceso de Cuevas.

Por recomendación de Díaz, entregaron al titular de la FGR unos ídolos de barro originarios de Veracruz, herencia del abuelo de Gertz, así como marfiles, banderines y unas credenciales de Federico, según cuenta Ana Paula Castillo.

Luego, con base en un avalúo de 1984 enviado por Gertz, le entregaron por lo menos 10 obras de arte, entre ellos cuadros de Diego Rivera y Francisco Toledo, así como alfombras, vajillas de porcelana y cubiertos de plata.

Cuando estaban en el proceso del embalaje de las obras de arte, el 16 de octubre pasado, fue aprehendida Alejandra Guadalupe Cuevas, sobre Paseo de la Reforma, recuerda su hija Ana Paula.

En la tercera entrega, Gertz les requirió un cheque por 3.5 millones, equivalentes al dinero transferido por Morán, y la renuncia a la pensión prevista en el testamento de Federico, pretensiones a las que accedieron el 12 de noviembre pasado, tras conseguir unos préstamos y convencer a Morán de que firmara el desistimiento de su retribución.

El problema para la familia de las acusadas es que el pago del cheque y las entregas de los demás bienes nunca pasaron por el juez responsable del proceso penal y, al no estar en el papel, legalmente no pueden reclamar que ha sido garantizada la reparación del daño.

El propio Alejandro Gertz dijo el 29 de marzo al diario El País que no había entablado ninguna negociación formal para retirar la acción penal.

"Yo nunca he hecho una negociación para sacar de la cárcel a esa señora. Con esa claridad y esa contundencia. Las relaciones que yo tenga por el dinero, que es reparación del daño, son asunto de la señora Laura Morán y míos", expresó.