Nacional

Demián Flores y su arte transportable

'Me encerré, y lo que me puse a hacer es a pintar'

Agencia Reforma

Israel Sánchez / Agencia Reforma

miércoles, 09 noviembre 2022 | 21:48

Ciudad de México.- Limitados el exterior y la movilidad a causa de la contingencia sanitaria, el artista Demián Flores aprovechó el confinamiento para concentrarse en una de las formas que ha marcado su trayectoria creativa: la pintura.

"Me encerré, y lo que me puse a hacer es a pintar", cuenta el artista en entrevista desde su taller al sur de la Ciudad de México, en Xochimilco, el sitio donde desde hace una década lleva a cabo su quehacer artístico cuando no está en su natal Oaxaca.

Ahí, entre luchadores de plástico, piezas de arte popular y su colección de vinilos, el creador originario del Istmo pintó no sólo las 25 piezas de Estandartes, Lienzos para la memoria, expuestas hace dos años en Casa Lamm (REFORMA, 30/10/2020), sino también las primeras seis del proyecto Pinturas plegables, que están por exhibirse en Los Ángeles.

Una serie que, detalla Flores, por un lado se vale del color "como una forma de resignificar los propios valores de la pintura", y que, por otro, conlleva una reflexión crítica en torno al soporte mismo de las piezas.

"Normalmente uno piensa en pintura como una pintura de caballete en un bastidor o algo fijo. Y en este caso no es así", refiere el oaxaqueño, quien con este proyecto ha querido retomar la esencia de prácticas en las décadas de los 70 y 80, como el arte correo de Felipe Ehrenberg o los libros de artista realizados por Gabriel Macotela.

"A mí me interesó volver a ocupar ese mecanismo o estrategia que se usaba en esos años, justo para tener una movilidad distinta de la propia obra", resalta. "Entonces, lo que hice es un proyecto donde las pinturas se puedan plegar, se puedan realmente doblar cual grandes lienzos".

Sacar a la pintura, insiste, de su soporte tradicional para darle una salida más fácil a la hora de transportarlas y exhibirlas.

"Entonces, por ejemplo, son telas que acaban siendo de un tamaño muy pequeño, que se meten a un sobre y pueden viajar a cualquier parte del mundo sin necesidad ya de estar esperando grandes transportes", indica, habiendo enviado de esa forma las piezas de 1.70 por 3 metros de largo para un par de exposiciones simultáneas en California.

Una de ellas en Art Division, espacio con vocación social fundado en el corazón de Los Ángeles por el también artista Dan McCleary, y la otra en la galería Craig Krull, en Santa Mónica. Ambas a inaugurarse este 12 de noviembre.

A decir de su creador, tales piezas funcionan como una suerte de códices contemporáneos en cuyo plano pictórico -al cual cada doblez termina por sumar- suceden distintas acciones que reflejan nuestra vida cotidiana.

"Ahí en esas pinturas se contienen formas, símbolos, signos sobre cuestiones políticas o históricas; pero también hay estrategias, por ejemplo, de recuperación de imágenes que encuentro o también citas a la propia historia del arte, o citas también a un imaginario que justo lo que hace es hablar sobre nuestra vida", reitera.

"Entonces, también apuestan por un cuestionamiento o preguntas que tienen que ver sobre el mundo contemporáneo que estamos viviendo", continúa. "Ahí hay como una especie de olla donde todo se va mezclando y van creando narrativas".

A esas primeras seis pinturas plegables, creadas con el apoyo del Sistema Nacional de Creadores de Arte, se sumará una docena más, para formar un conjunto que a inicios del año próximo itinerará hacia Montreal, en Canadá, donde serán expuestas tanto en la galería Caché Studio como en el Instituto Cultural de México, adelanta Flores.

Salida para ese trabajo realizado desde el encierro, que no así para el artista, quien no podrá acudir a Los Ángeles por una de las consecuencias insospechadas de aquello que lo mantuviera confinado.

"En mi caso, que yo tengo mi vacuna Sputnik V que me dio el Gobierno, no puedo ir a mi expo porque no puedo entrar a Estados Unidos.

"Entonces, aunque ya estamos en la nueva normalidad y ya están los espacios abiertos, ya hay movilidad y ya yo creo que estamos recuperados de una manera importante, pues todavía seguimos con secuelas como ésta, de que no podemos tener un libre tránsito todavía por cuestiones totalmente políticas, geopolíticas", lamenta el artista.

De nuevos dioses y gráfica reciente

Mientras sus pinturas circularán por Los Ángeles, Flores participará en una muestra al lado de la icónica creadora francesa Orlan y la joven artista visual mexicana Lorena Ancona.

Se trata de Hibridaciones, a inaugurarse en el Gran Museo del Mundo Maya, en Mérida, el 10 de diciembre; "un proyecto que tiene mucho que ver hasta con la propia colección del museo", define.

"Orlan, por ejemplo, ha trabajado mucho una serie de imágenes sobre las deformaciones de cráneos en los mayas. Parte de eso es lo que va a venir", comparte el creador oaxaqueño, cuyo aporte será desde la escultura.

"Lo mío van a ser una serie de cerámicas, esculturas que yo vengo trabajando desde hace ya años. Son unas cerámicas que parten justo de las cerámicas prehispánicas, pero yo las altero y las convierto como en nuevos dioses", precisa.

Un trabajo presentado por primera vez en el Museo Nacional de Arte (Munal) en un diálogo con la obra expuesta en las salas dedicadas a pintura del siglo 19, con representaciones sobre la Conquista, por ejemplo, "pero que son, obviamente, cuadros llenos de mucho artificio", apunta Flores.

"Porque, por ejemplo, tú ves esas pinturas y no corresponden ni la arquitectura ni la fisionomía con la realidad de nuestro País.

"Entonces, estas cerámicas un poco intentaban crear como una relación entre la pintura bidimensional y la tridimensión, haciendo esculturas que justo también estuvieran alteradas como las propias pinturas", destaca el oaxaqueño. "Y a partir de ahí yo ya vine haciendo otra serie de esculturas, y eso es lo que voy a presentar en el Gran Museo del Mundo Maya".

La invitación para esta muestra le llegó de parte de los coleccionistas franceses al frente del Centro Cultural La Cúpula, espacio de exhibición y actividades artísticas en Mérida, quienes realizan el festival de arte contemporáneo A-Part en el sur de Francia y tienen un vínculo muy estrecho con Orlan.

"Ellos me buscaron y con ellos lo estamos haciendo", señala Flores, quien paralelamente tendrá una exposición en solitario en dicho centro cultural titulada Múltiples, gráfica reciente.

"Es prácticamente un recopilado de obra gráfica de los últimos tres años", explica el creador sobre el hilo conductor de la muestra, donde figurarán lo mismo las iconografías de Pinturas plegables que elementos de los estandartes populares de Juchitán, entre otros temas. "Va a estar más mezclado, pero también va a estar bueno".

Y también estacionará en el MUAC su taller ambulante

"Va a estar movido", anticipa Flores sobre las exposiciones con que cierra el 2022, de las cuales la cereza del pastel vendría a ser la muestra colectiva Giro gráfico, Como en el muro la hiedra, en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC) de la UNAM.

Se trata del resultado de un proyecto de investigación desarrollado durante cinco años por la Red Conceptualismos del Sur, que tomó forma en una exposición en el Museo Nacional de Arte Reina Sofía, en Madrid, presentando acciones gráficas realizadas en el espacio público por activistas y artistas en el cruce entre arte y política en América Latina.

"Es prácticamente como una revisión gráfica o de proyectos estéticos, muchos vinculados con la gráfica, y cuestiones sociales y políticas", dice Flores, quien participa con su proyecto Gráfica móvil, un taller ambulante de grabado que lo mismo ha circulado por la CDMX que por La Habana.

Fue con éste cuando, en la primera marcha a un año de la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa, el artista oaxaqueño plasmó en plena calle los rostros y nombres de los 43 jóvenes, en impresiones que fueron repartidas y utilizadas durante la movilización.

"Este proyecto que vas a ver en el MUAC, que viene del Reina Sofía, está hecho por núcleos temáticos, y hay uno específico de Ayotzinapa donde, por ejemplo, están los papalotes del maestro Francisco Toledo también", ilustra Flores.

"Y va a estar esta pieza mía (Gráfica móvil), que es el carrito que se usó durante esa primera marcha, con los impresos y las placas", refrenda.

Esta muestra, a la que Flores fue invitado por las investigadoras Sol Henaro y Cristina Híjar, abrirá al público mexicano el próximo 26 de noviembre, en las salas 7, 8 y el Vestíbulo Arkheia del recinto universitario.