Nacional

Desisten de amparos en favor de cocaína

Ya no serán votados los proyectos que presentó el Ministro Jorge Pardo Rebolledo

Reforma

Víctor Fuentes
Reforma

miércoles, 24 junio 2020 | 13:49

Ciudad de México— La Suprema Corte de Justicia de la Nación no se pronunciará sobre la prohibición absoluta del consumo de la cocaína, al menos por ahora.

Dos personas que promovieron los amparos que hoy discutiría la Primera Sala de la Corte, se desistieron de sus demandas, por lo que ya no serán votados los proyectos que presentó el Ministro Jorge Pardo Rebolledo.

Gerardo Álvarez García y Julio Salazar Ramírez presentaron sus escritos de desistimiento ante los respectivos juzgados de Distrito, por lo que la Corte ya no podrá aclarar si su criterio favorable al consumo recreativo de la mariguana, puede ser aplicado a drogas más duras como la cocaína.

Pardo proponía negar ambos amparos, para lo cual tenía que convencer al menos a otros dos integrantes de la Sala.

Norma Piña y Alfredo Gutiérrez ya habían votado en favor de declarar inconstitucional la prohibición absoluta de consumo de marihuana, prevista en la Ley General de Salud (LGS), mientras que Juan Luis González Alcántara y Margarita Ríos-Farjat no se han pronunciado sobre el tema.

"Atendiendo a los elevados riesgos que la cocaína representa para la salud y la sociedad, no es posible partir del hecho de que sólo porque este Alto Tribunal garantizó el uso recreativo del cannabis, deberá en consecuencia asegurar en similares condiciones el acceso a drogas más duras, peligrosas y altamente adictivas como la cocaína", se afirmaba en los proyectos de Pardo.

Álvarez y Salazar habían seguido la misma estrategia de quienes ganaron los amparos para la mariguana: pidieron permisos administrativos a la Comisión Federal de Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), que los negó, generando el acto de autoridad que permitió impugnar varios artículos de la LGS.

En primera instancia, un juez federal había negado uno de los amparos, pero en el otro, el juez declaró inconstitucional la prohibición absoluta, porque no todo consumidor es farmacodependiente, y es posible un consumo lúdico moderado de la cocaína.

Los proyectos de Pardo retomaban estudios sobre los efectos dañinos de la cocaína en la salud y personalidad de los consumidores, así como su correlación con conductas criminales.

También descartaban que fuera posible predecir un consumo moderado, o que se pudieran hacer comparaciones con los regímenes regulatorios del alcohol o el tabaco.

Pardo destacaba que la hoja de coca se cultiva básicamente en Sudamérica, y la cocaína resulta de procesos químicos que derivan en productos de variada calidad y pureza.

"No podría obligarse al Estado Mexicano a invertir en la generación y supervisión de toda una cadena de producción o incluso de importación de cocaína de buena calidad, sólo para asegurar que las personas interesadas, puedan hacer uso recreativo", sostenía.

En el tema de mariguana, está en curso un proceso de declaratoria general de inconstitucionalidad, por el cual el Congreso tiene que reformar la LGS, o de lo contrario, la Corte suprimirá las normas respectivas con efectos generales.