Nacional
Estragos del Covid en México

Devastó la crisis trabajo doméstico

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Verónica Gascón / Agencia Reforma

martes, 08 junio 2021 | 05:00

Ciudad de México– Durante los meses más fuertes de pandemia, cientos de hogares mexicanos despidieron a las trabajadoras domésticas, les dejaron de pagar y aplazaron el proceso para afiliarlas al IMSS y darles contrato.

Se convirtió en el grupo laboral más afectado por la pobreza y el desempleo, ya que al menos 300 mil se quedaron sin trabajo en el último año.

Mónica se podría considerar afortunada porque lleva empleada 6 años en su actual trabajo.

Reconoce que a pesar de que sus empleadores no dejaron de pagarle en la pandemia, carece de contrato y ha tenido que buscar un empleo adicional para enfrentar sus gastos extras.

Como muchos padres tuvo que contratar mejores servicios de internet y telefonía para que sus tres hijos --una en primaria, otra en secundaria y otro en preparatoria-- pudieran conectarse a clases en línea.

En ninguno de sus dos empleos está dada de alta ante el IMSS.

Aunque desde julio de 2019 es una obligación que las trabajadoras del hogar tengan con un contrato por escrito, pocos la cumplen. Al contrario, se observa un retroceso.

En el primer trimestre de 2021, sólo 1.4 por ciento de estas personas tenía contrato, según datos de Inegi, cuando había 2.4 por ciento en el cuarto trimestre del año pasado.

La pandemia dejó en el desempleo a 300 mil trabajadoras domésticas, ya que pasaron de 2.3 millones a 2 millones de personas, refiere el Coneval.

Además, del total de trabajadores domésticos remunerados en el primer trimestre pasado, 14.2 por ciento se encontraba en situación de pobreza laboral, es decir, con un ingreso menor al costo de la canasta alimentaria.

Esto representa un aumento de 2.1 puntos porcentuales con respecto al mismo periodo del año anterior.

Debido a la pandemia, el ingreso laboral por trabajador doméstico disminuyó 4.6 por ciento entre el primer trimestre de 2020 y el mismo periodo de este año.

Con respecto al programa de afiliación al Seguro Social, de los 2.3 millones de trabajadoras del hogar, únicamente se han afiliado 30 mil 296 personas.

De continuar este ritmo, al finalizar la actual Administración será mínima la incorporación de estas trabadoras, advierte Andrés Peñaloza, experto de Bialii, Asesoría e Investigación.

Peñaloza, quien fue presidente de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos en este Gobierno e impulsor de establecer un salario para este segmento de la población, expresó que se debe replantear el programa.

"Urge un cambio de timón en los términos planteados por el programa piloto (al IMSS) para atender con seriedad la realidad actual de las trabajadoras del hogar, donde 95 por ciento trabaja 'puertas afuera' o de 'entrada por salida', por lo que los días y horas trabajadas no son fijas".

Dijo que uno de los aspectos que dificultan la afiliación al IMSS es la ambigüedad y complicaciones innecesarias sobre la manera que deben realizar sus aportaciones los diversos empleadores, ya que una sola trabajadora puede tener hasta cinco patrones.

Para Armando Leñero, del Centro Económico del Empleo Formal, el programa del IMSS es benéfico, pero los patrones no han sido sensibles.

"Es interesante porque a través de este programa de afiliación, (la trajabadora) recibe todos los niveles de servicio y también aporta a la Afore y está cubierta en caso de enfermedad profesional", aseguró.