Nacional

El Ejército mexicano desvió 156 mdd a empresas fantasma entre 2013 y 2019: El País

La periodista Zorayda Gallegos indica que, hasta la fecha, "ningún titular de las direcciones que autorizaron las compras que ampararon facturas falsas ha sido sancionado, de acuerdo a la Sedena"

Agencias

lunes, 24 agosto 2020 | 23:00

Ciudad de México.- Este lunes El País dio a conocer que de 2013 a 2018, distintas instancias del Ejército mexicano erogaron 2 mil 371 millones de pesos (alrededor de 156 millones de dólares) a 250 empresas que posteriormente fueron catalogadas por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) como fantasmas.

No obstante, indica la periodista Zorayda Gallegos, hasta la fecha "ningún titular de las direcciones que autorizaron las compras que ampararon las facturas falsas ha sido sancionado, de acuerdo a la información proporcionada por la Sedena" para el reportaje del periódico español.

En base a solicitudes de información de la reportera al SAT, se concluye que tales cantidades fueron desviadas mediante 11 mil 175 comprobantes fiscales digitales, por convenios de bienes y servicios de la Defensa Nacional en sus instalaciones como:

  • Campos, cuarteles y guarniciones en varias regiones del país.
  • El Heroico Colegio Militar.
  • Museo Nacional de la Cartografía.
  • Un parque eólico ubicado en el Itsmo de Tehuantepec.
  • Cine del Centro de Atención Social para Militares Retirados.
  • Campo Militar 37-D en Santa Lucía, Estado de México.
  • El cancelado Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, en Texcoco.

También se hicieron operaciones simuladas de compañías fachada, se lee en el artículo, por concepto de servicios e insumos médicos que suman 115 millones de pesos, en:

  • Hospital Militar de Zona en Ixtepec, Oaxaca.
  • Hospital Militar Regional de Puebla, Puebla.
  • Hospital de Zona del Campo Militar 1 en Naucalpan, Estado de México.
  • Hospital Regional de Especialidades en Mérida, Yucatán.
  • Unidad Médica de Consulta Externa del Colegio Militar.

 

En los conceptos enlistados en las miles de facturas están desde la "compra de materiales de construcción como grava, arena y concreto hasta artículos de papelería y limpieza. También aparecen en los comprobantes las supuestas compras de uniformes, botas, chalinas, cortinas, chalecos de seguridad, sábanas, llantas, luminarias y losetas", puntualiza Gallegos.

En cuanto a los servicios supuestamente prestados a la Sedena se encuentran, detalla el medio del Grupo Prisa:

Renta de andamios, viajes de agua en pipa, acarreo de escombro, arrendamiento de equipo de cómputo e impresión, instalación de ventanas y servicios de lavandería, así como mantenimiento a plantas eléctricas y de aguas residuales. El año en que la dependencia registró la mayor cantidad de recursos desviados a compañías fantasma fue 2013 con 619,4 millones de pesos".

Construglobal de Chiapas fue, según información de la propia dependencia castrense, quien registró la cantidad más alta en 2013 y 2014 por 312,7 millones de pesos, por el alquiler de maquinaria de construcción que se habría empleado en obras del complejo habitacional de la Sedena en el municipio chiapaneco de Cintalapa.

Sin embargo, al iniciar la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador (2018-2024) y las modificaciones legales en materia de corrupción fiscal, se redujo notoriamente el empleo de dichas firmas. Desde ese momento hasta hoy únicamente se contabilizan dos comprobantes de abril de 2019 por 1,1 millones de pesos cada uno, a nombre de Constructora. Es importante mencionar que los pagos a esta compañías se llevaron a cabo cinco meses antes de que fuera declarada por el SAT como empresa fantasma, escribió la periodista.

Sanciones

La directora de la organización Impunidad Cero, Irene Tello, asegura que “Dentro de las fuerzas armadas tienen un órgano interno de control que es la autoridad encargada de determinar si se cometió una falta administrativa por parte del servidor que trabaja en esa institución. Lo que sé es que el titular del órgano también es un militar, lo que lleva a cuestionar qué tan efectivos son estos controles”.

Por lo que las dudas en torno a la opacidad en la administración interna se mantienen.“Ellos pueden argumentar que cualquier asunto que pase por Sedena es un asunto de disciplina militar que ellos van a determinar, y ahí creo que se produce el incentivo perverso de que son ellos los que determinan qué es corrupción y qué no y cómo sancionarlo”, agregó la especialista.

La Sedena con López Obrador y su papel protagónico

En el presente sexenio, el político tabasqueño por distintas razones ha decidido conceder a la Defensa Nacional, a cargo del General Luis Cresencio Sandoval González, un papel central, ya que bajo su gestión se encuentran la edificación del Aeropuerto Internacional de Santa Lucía, y de dos tramos del Tren Maya. 

Gallegos apunta a que en la administración de Enrique Peña Nieto (2012-2018) obras del entonces Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAIM), en Texcoco fueron otorgadas por adjudicación directa a la Sedena. Es cual es una figura de contratación contemplado en la Ley de Obras que prescinde de la licitación pública y la transparencia.

En consecuencia, subcontrató a tres empresas de papel, que se desglosaron en 168 comprobantes fiscales apócrifos para la construcción de la barda, camino perimetral y pista seis del NAIM. Por lo que se erogaron 184,1 millones de pesos para suministrar materiales como tuberías, varillas, cables de cobre, artículos de limpieza y placas de acero, entre otros, detalla la comunicadora.

"Comercializadora en General Hercalop fue una de las contratadas en enero y febrero de 2018, pese a que había sido exhibida en calidad de presunta empresa fantasma desde agosto de 2017 en el Diario Oficial de la Federación, es decir, antes de ser contratada por la Sedena. A los meses fue declarada de forma definitiva como simuladora de operaciones", se lee en el reportaje.

Tello, la integrante de Impunidad Cero considera relevante que en la administración actual se garantice, como mínimo, la trasparencia en los convenios de la dependencia castrense.

“Es muy preocupante porque cada vez se les da más obras y todo bajo el argumento de que son incorruptibles y tienen una disciplina intachable... Es dinero público y ellos [los militares] tienen que dar cuentas de qué hacen con ese dinero”, concluyó la especialista.

Fuente: www.elimparcial.com