Nacional

Heroico Colegio Militar cumple 197 años con visión al futuro

Este 11 de octubre el plantel militar de mayor prestigio en el país cumple 197 años de su fundación, en 1823, para crecer a la par del México Independiente, preparando al Ejército y Fuerza Aérea mexicanos

Agencias

sábado, 10 octubre 2020 | 20:00

Ciudad de México

Las aulas del Heroico Colegio Militar están formando a los primeros mil oficiales que egresarán con licenciatura en Seguridad Pública, para incorporarse a las filas de la Guardia Nacional, como parte del compromiso para atender las prioridades del país, comentó el cabo de cadetes de cuarto año de Intendencia, Misael Juárez González.

Te puede interesar: Colegio Militar gana competencia internacional 'Chimaltlalli 2020'

Este domingo 11 de octubre el plantel militar de mayor prestigio en el país cumple 197 años de su fundación, en 1823, para crecer a la par del México Independiente, preparando a los oficiales y mandos del Ejército y Fuerza Aérea mexicanos.

“Desde que se le encomienda la tarea al Heroico Colegio Militar de formar a los principales y futuros oficiales de la Guardia Nacional, se instaura alrededor de 500 elementos por antigüedad, estamos hablando que ahorita hay un aproximado de mil elementos pertenecientes a la licenciatura en Seguridad Pública.

“Es un proceso de actualización, tanto en el sistema educativo como en los planes de estudio, y todo esto vino de la mano con las necesidades de nuestra nación en cuestiones de seguridad pública”, explicó el cabo de cadetes Juárez González.

A punto de cumplir los 200 años de historia, en las instalaciones que albergan al Heroico Colegio Militar desde el 13 de septiembre de 1976, en Tlalpan, están cursando sus estudios de formación 2 mil 880 estudiantes,

Son 2 mil 300 “aguiluchos”, como se llama a los cadetes en formación, mil 200 de nuevo ingreso, 450 de segundo año, 380 de tercero y 350 de cuarto año, además de 500 elementos que reciben el Curso Básico de Formación Militar de las diferentes escuelas militares de la Secretaría de la Defensa Nacional.

Sedes con historia

El Fuerte de San Carlos, en Perote, Veracruz; el Palacio de la Inquisición y los conventos de Betlemitlas y de “Las Recogidas”, en el Centro Histórico de la Ciudad de México; el Castillo de Chapultepec, y las instalaciones de Popotla, son algunas de las más emblemáticas que albergaron al Heroico Colegio Militar, antes de llegar Tlalpan.

Consumada la Independencia, en 1821, el brigadier español García Conde le plantea al emperador Agustín de Iturbide la creación de una academia para la formación de personal militar, la que arranca de manera provisional en el Palacio de la Inquisición, hoy Antigua Escuela de Medicina, en el Centro de la Ciudad de México.

“Se traslada en 1823 a Perote, Veracruz, en esta sede se conoce como la cuna del Colegio Militar, era un sitio propicio para las actividades castrenses, puesto que su clima y ubicación eran estratégicas”, explicó el subteniente profesor Roberto Lauro Cruz Gómez, encargado del Museo del plantel.

La sede de Tlalpan se conoció como el Proyecto Tepochcalli, “Escuela de Jóvenes Guerreros del Pueblo”, que arrancó en 1972 y se llevó cuatro años de construcción, haciendo referencia a las culturas precolombinas de Mesoamérica.

“Estas instalaciones, cada una es distintiva de la época prehispánica, del México de la antigua Tenochtitlán, vemos en el edificio de gobierno la Máscara de Guerra de Huitzolopochtli… inclusive este museo es la representación del Templo Mayor, así está en el Zócalo de la Ciudad de México, una torre dedicada a Tláloc, otra a Huitzilopochtili y al pie de las escalinatas la Piedra de Coyolxauhqui”, detalló el profesor subteniente Cruz Gómez.

Con 44 años de historia, el plantel de Tlalpan con 385 hectáreas de construcción y campos de entrenamiento, además de la formación de oficiales mexicanos ha capacitado a personal militar de más de 20 países.

Instalaciones futuristas

Aunque el diseño arquitectónico del Heroico Colegio Militar es un homenaje a Teotihuacán, Chichén Itzá, Palenque y el Templo Mayor, principales sedes de las culturas prehispánicas, su aspecto futurista llamó la atención del director de cine neerlandés, Paul Verhoeven.

En estas instalaciones se filmaron escenas de la cinta El vengador del futuro (1990), protagonizada por Arnold Schwarzenegger, quien es un agente cuya aventura se desarrolla en el año 2084.

Salir como Águila

“Aquí sabemos que es donde nacen los aguiluchos, pero si bien allá afuera en la Puerta 1, la calzada que nos trae al Colegio se llama Calzada Aguiluchos, y una vez que salimos se nombra como Calzada de las Águilas… porque es realmente a lo que venimos aquí, a formarnos, aquí somos los aguiluchos y una vez egresados, somos las águilas que vamos a servir al país”, comentó el cadete de cuarto grado de Infantería, Luis Antonio Zamudio Machorro.

Originario de Cholula, Puebla, en su último año de formación, el cadete ve cumplido su anhelo de ser el primero en su familia, de integrarse a la vida castrense.

“Tengo una hermana más pequeña y muchos primos, pero de hecho ninguno es militar, yo soy el primero en venirme para acá. Primero lo tomaron con sorpresa por la manera en que yo era, un desastre completo… aa después vieron que realicé exámenes y fui pasándolos, ya dijeron sí se va, y ya que me vieron aquí se salieron las lágrimas de mi señora madre”, comentó el cabo Zamudio Machorro.

Muy distinto es para la cabo de cadetes de cuarto año, de Intendencia, Claudia Vanesa López Corona, quien sigue la tradición que iniciaron su abuelo y su padre, de ser egresados del plantel militar.

También puedes leer: Jóvenes buscan opciones en la educación militar

“Mi papá es egresado del Heroico Colegio Militar, y desde niña me inculcó ese amor a lo que es mi país, a lo que son las instituciones armadas, siempre soñé con portar el uniforme como oficial… actualmente curso mi último año, cuarto año, del servicio de Intendencia, y me graduaré como subteniente del mismo servicio”, comentó.

Algo que reconoce la cadete López Corona es que, independientemente de los antecedentes militares en su familia, ello no implicó ningún beneficio en el momento que hacer sus exámenes para ingresar al plantel.

“Al contrario, yo me siento con la responsabilidad de hacer las cosas con el doble de ganas, porque tengo un ejemplo a seguir, y de alguna manera ser el ejemplo para mis hermanos… yo me siento con la responsabilidad de hacer las cosas con mucho más esfuerzo, porque yo sé que mi papá estuvo aquí, que mi abuelo estuvo aquí, entonces busco hacer las cosas de la mejor manera posible”, indicó la cadete.

Fuente: www.excelsior.com.mx