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INAH se cuelga logro ciudadano, denuncian

Borró el trabajo de la asociación civil Niebla y Tiempo para lograr la declaratoria como zona de monumentos de Huapalcalco

Reforma

Erika P. Bucio / Reforma

jueves, 21 julio 2022 | 21:28

Ciudad de México.- De un plumazo, el INAH borró el trabajo de la asociación civil Niebla y Tiempo para lograr la declaratoria como zona de monumentos de Huapalcalco, en el municipio de Tulancingo, Hidalgo.

Los vecinos agrupados han trabajado para que el sitio arqueológico de Huapalcalco sea la primera zona de monumentos en el País declarada a petición de parte. 

La Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos contempla en su artículo 5 que "sean declarados como tales de oficio o a petición de parte".

Con la reforma de 2014 a este artículo se abrió la puerta a la participación de la sociedad civil.

En los procedimientos de declaratoria que se inician a petición de parte, la solicitud respectiva debe presentarse ante el Instituto competente, en este caso el INAH.

Toca al Presidente de la República, o en su caso el Secretario de Educación Pública, expedir la declaratoria.

Pero el INAH "sacó de la ecuación" a la sociedad civil de Tulancingo en el Acuerdo de inicio del procedimiento para la emisión de la Declaratoria como Zona de Monumentos Arqueológicos de Huapalcalco, publicado en el Diario Oficial el pasado 6 de junio.

El Instituto se adjudica el procedimiento al establecer que se inicia de oficio como si lo hubiera hecho por su cuenta.

"Lo que vemos es una intención del INAH de sacar de la jugada, de invisibilizar a la sociedad civil, excluyéndola, como si el INAH dijera 'queremos proteger Huapalcalco'; cuando el INAH dice que es de oficio, es una canallada", asegura Alejandro Aldana, director administrativo de la asociación civil Niebla y Tiempo.

El INAH alega que no está obligado a mencionar a la asociación civil en el Acuerdo de inicio de procedimiento.

Y no es el empeño de Niebla y Tiempo, aclara Aldana, sino sentar un precedente como sociedad civil, al ser la primera declaratoria que se decreta a petición de parte.

Su inconformidad por las actuaciones del INAH que excluye a la sociedad civil ya ha sido presentada ante un juzgado de distrito que aún no se pronuncia sobre el caso.

"No habría declaratoria si no hubiera sociedad civil organizada", insiste Aldana, quien resalta el trabajo hecho durante 17 años con participación social.

Obstaculiza protección falta de recursos

Desde 2016, la asociación civil solicitó por primera vez la protección para Huapalcalco. Ante la tardanza del instituto y ya con abogados de por medio, Niebla y Tiempo obtuvo una sentencia de amparo que urgía al INAH a empezar el trámite.

El problema de fondo es que el INAH no tiene dinero, asevera el abogado Sergio Boeta de Artículo 27, al que Niebla y Tiempo recurrió a fines de 2020.

"Uno de los problemas mayores de las declaratorias es la tenencia de la tierra y al haber desaparecido el fideicomiso que tenía el INAH, el Instituto se quedó sin recursos para adquirir terrenos", expone Boeta.

En el caso de Huapalcalco hay propiedad estatal, municipal, privada y ejidal. En el expediente, el INAH plantea que buscará la donación de los terrenos.

El abogado refiere que ya un particular, Francisco Marroquín Cuevas, presentó un escrito el 22 de junio de 2022 oponiéndose a la declaratoria porque afecta una parte importante de su terreno.

"Por fuera andan tratando de recuperar piezas arqueológicas, ¿pero aquí? El problema de inicio es que no están destinando suficientes recursos para zonas arqueológicas o proteger nuevos monumentos de zonas arqueológicas porque no tienen dinero", insiste Boeta.

Peligra el predio por la invasión

 La protección para Huapalcalco se presenta como urgente dada la amenaza de invasión del terreno que carece de bardas y delimitación. En la zona se ubican una pirámide principal, templos y plataformas además de "manifestaciones de gráficos rupestres".

De acuerdo con el plano de delimitación del INAH, la zona comprende 20 hectáreas donde, como medida precautoria, se prohíbe cualquier construcción o excavación en esa área o en los predios circundantes a la zona arqueológica que pudiera afectar su conservación.

Pero la arqueóloga Enriqueta Manzo Olguín, quien no ha dejado de trabajar en el sitio desde 1983, lo considera alarmante pues inicialmente la poligonal que protegía a la zona arqueológica comprendía 39 hectáreas y posee copia del plano original para probarlo.

"Es un sitio que ya se lo echaron, de las 39 hectáreas ya lo redujeron a 12 hectáreas", acusa la autora de La pintura mural de Huapalcalco.

La asociación civil Niebla y Tiempo apela a que el INAH recapacite y corrija.

"Esto es una invitación abierta para que el INAH se ponga a trabajar y que construya un plan de manejo incluyente y esté a la altura de las circunstancias", sostiene Aldana.

La historia de la zona arqueológica

-Huapalcalco significa lugar de la casa de madera. Las primeras excavaciones en el sitio datan de los años 50 del siglo 20 a cargo de los arqueólogos Florencia Müller y César Lizardi.

-De acuerdo con Enriqueta Manzo Olguín, la fecha más antigua de ocupación, no de todo el sitio sino de la Cueva del Tecolote, fluctúa entre 8 y 7 mil a.C., posible de establecer a partir del entierro de perros y de otros restos humanos. En la cueva también hay pintura rupestre.

-Entre la caída de Teotihuacán y el surgimiento de Tula, se ubican los sitios arqueológicos de Huapalcalco,Tajín y Xochicalco, además de Cacaxtla y Cantona. Todos, expone la arqueóloga Enriqueta Manzo Olguín, son del Epiclásico (700 y 900 d.C.) que marca un periodo importante de migraciones continuas.

-"Lo que Huapalcalco registra es la caída de Teotihuacán y su enlace con los grupos de la Costa norte del Golfo de México y con grupos del Altiplano y del Bajío", dice la arqueóloga Enriqueta Manzo Olguín.

-Destaca además la influencia de Tajín en Huapalcalco a partir de dos yugos, que son representaciones de los cinturones usados por los jugadores de pelota para protegerse la cadera.