Nacional

Inmunización clandestina

Personas que confiaron en recibir vacuna contra Covid de forma clandestina en Campeche terminaron angustiadas al enterarse que eran falsas

Reforma

miércoles, 24 marzo 2021 | 07:22

De la tranquilidad pasaron a los nervios. Les ofrecieron inmunizarse con la vacuna rusa Sputnik V y les dijeron que era todo legal y seguro.

La garantía era el empresario Mohamad Yusuf Amdani, quien en un altruismo desconocido había traído miles de vacunas a Campeche para sus empleados; pero como sobraron muchas dosis iban a aplicarse a sus amistades, vecinos y quien se anotara en la lista.

Amigos empresarios y comerciantes comenzaron a anotarse. E inscribieron en listas clandestinas a sus familiares y a los empleados de sus negocios. El chisme llegó hasta Mérida. Taxistas, amas de casa, profesionistas emprendieron el viaje desde la Ciudad Blanca.

La jornada de vacunación patrocinada por el paquistaní empezó desde el 10 de marzo. La vacuna era gratuita. En la enfermería de la maquiladora Karim's fueron citados los trabajadores con una garantía y una advertencia: si dejaban que se les aplicara el medicamento ya no les daría Covid-19, pero no podían decirle a nadie que habían sido vacunados en la empresa.

El lunes 15 empezaron las citas en el hotel Ocean View, propiedad de Yusuf, para los amigos más cercanos. Y también en una clínica ubicada en Avenida López Mateos, en la Colonia Prado de Campeche.

Ahí, según testimonios recabados por REFORMA, una recepcionista los hacía pasar con dos empleados de la empresa de Yusuf, quienes portaban las listas por horarios.

A quien arribaba se le pedía su nombre para verificar si estaba incluido en la lista y le correspondía el horario. Luego de certificarlo, sin pedir ninguna identificación pasaban a vacunarse.

Eran atendidos por grupos de diez personas cada media hora. Todo ocurría con orden. Unas enfermeras estaban en un cuarto donde aplicaban la vacuna según el turno. Después les pedían aguardar en una sala de espera por quince minutos antes de retirarse y vigilar que no hubiera una reacción negativa.

Previamente a cada candidato a vacunarse le obligaban a firmar un documento donde asumían los riesgos de la supuesta inmunización y se comprometían a no entablar demandas legales en caso de tener afectaciones por la inyección.

La clínica despachó durante una semana en jornadas que concluían hasta la tarde. De 80 a cien personas por día fueron vacunadas.

Antes de retirarse recibían instrucciones puntuales: reportar cualquier malestar; no ingerir bebidas alcohólicas durante dos meses y evitar exposiciones prolongadas al sol.

El 17 de marzo la noticia corrió como pólvora en Campeche: un avión de Mohamad Yusuf que portaba vacunas Sputnik había sido incautado por las autoridades debido a que los medicamentos eran ilegales y falsos.

El operativo de empleados de Aduanas con el apoyo de la Guardia Nacional y elementos de la 33 Zona Militar ocurrió poco antes de las 4 de la tarde en el Aeropuerto Internacional "Alberto Acuña Ongay", de Campeche.

A los empleados de Aduanas les llamó la atención el tipo de hieleras que habían sido subidas al avión privado con matrícula HR-AYI, presuntamente propiedad de Mohamad Yusuf. Pidieron revisarlas y encontraron debajo de refrescos y chocolates los frascos de las vacunas falsas.

Además de la tripulación fueron detenidos Gustavo Ramon Raudales, gerente general de Grupo Karim's; Julio Cesar Martínez, director financiero del mismo grupo; Martha Josefina Castro, gerente de servicio al cliente de la empresa y otro ejecutivo de nombre Leonardo Alejandro López.

También fue detenido el doctor Gustavo Bueso Madrid, de especialidad urólogo que trabaja en una clínica privada de Honduras.

No comprobaron la autenticidad de las vacunas ni exhibieron documentos sanitarios que las avalaran.

Mediante el oficio G/800/15/00/00/00/21-775 dirigido al Ministerio Público, el personal de Aduanas puso a disposición ante la delegación estatal de Campeche de la FGR tanto la mercancía asegurada como los detenidos y la tripulación. La entrega, según el oficio al que tuvo acceso REFORMA, ocurrió a las 18:51 horas del miércoles 17 de marzo.

En la oficina de la FGR le fueron tomados sus datos generales a los detenidos; también, sus identificaciones y sus teléfonos.

Sin embargo, en una decisión que sorprendió a personal de Aduanas, los agentes ministeriales decidieron abrir la carpeta de investigación sin detenidos "para armar mejor el caso y cuidar el debido proceso", según consta en un documento oficial que pudo consultar REFORMA.

La Fiscalía recibió las vacunas y las hieleras como cuerpo del delito, pero admitió que no tenía cómo resguardarlas debidamente por lo que ordenó que la propia Aduana se hiciera cargo de su custodia en refrigeradores del Centro Estatal de Vacunología de Campeche, a donde fueron llevadas a las 20:28 horas.

En ese momento se procedió al recuento de las dosis. Personal militar, encabezados por un Capitán, testificaron la revisión de los medicamentos. Fueron acomodados en charolas metálicas en bloques de 100 en 100. De una hielera fueron extraídos 470 frascos y de otra 592 frascos.

Desde la Ciudad de México llegaron empleados de Cofepris para revisar los medicamentos. Ante los agentes ministeriales se comprometieron a tener un resultado sobre el tipo de sustancia, procedencia y legalidad en máximo tres semanas.

Al difundirse la noticia de la detención y fotografías de lo incautado, desde Moscú, Sputnik lanzó un comunicado donde desconocía esos medicamentos y advertía sobre la alteración de las etiquetas respecto a las vacunas originales.

Ante las versiones de que por una orden de la Cancillería se había ordenado la liberación de los detenidos, y de que uno de ellos, el doctor Bueso, era pariente de Rosalinda Bueso, esposa del Canciller Marcelo Ebrard, la dependencia negó a REFORMA la información.

"La Secretaría de Relaciones Exteriores no tiene nada que ver con ese asunto que está en el ámbito de la Fiscalía General de la República. Y respecto al parentesco de uno de los detenidos con la señora Rosalinda Bueso no hay ningún dato. Ella ni el Canciller conocen a esa persona", indicó una fuente de la oficina de Ebrard.

El 18 de marzo cesó la vacunación clandestina en Campeche. Y aquellos campechanos y yucatecos que fueron vacunados entraron en pánico. "No sabemos que nos pusieron", dijo uno de ellos consultado por REFORMA.

Hasta ahora no ha habido reportes de secuelas o afectaciones por esas inyecciones aplicadas. Algunos de los "inmunizados" dicen estar arrepentidos de haber confiado en un mensaje de Whatsapp en el que le invitaban a vacunarse de manera segura, pero secreta.